viernes, 18 de diciembre de 2009

Sesenta represores condecorados por Massera

Sesenta represores condenados y setecientos procesados ponen de manifiesto el avance del proceso de justicia por los crímenes de la dictadura. La investigación de quienes participaron en la última etapa del proceso de secuestro-tortura-desaparición, en cambio, sigue siendo una deuda del Estado con la sociedad argentina. Por relatos de represores y por los casos probados a partir del hallazgo en la costa de cadáveres de personas vistas en cautiverio en Campo de Mayo, la ESMA y el Olimpo, está probado que el método de los vuelos fue aplicado por las tres Fuerzas Armadas, que a su vez hicieron participar a miembros de fuerzas de seguridad y civiles, consolados todos por las prédicas de capellanes castrenses, algunos identificados por el ex capitán Adolfo Scilingo como Alberto Zanchetta y Luis Antonio Manceñido. Si bien en al menos tres causas judiciales existen expedientes para investigar los vuelos, el único procesado a un tercio de siglo de los hechos es el capitán Emir Sisul Hess, quien, igual que Julio Poch, lo confesó en privado. Página/12 reveló el mes pasado que al menos tres aviadores fueron condecorados en 1978 por el ex almirante Emilio Massera como miembros del Grupo de Tareas 3.3 de la ESMA.

ESMA: Juan Alberto Poch a embarque



El juez de La Haya rechazó el planteo de la defensa del piloto de la ESMA que había relatado ante sus compañeros cómo arrojaba personas vivas al mar y pretendía ser juzgado en Holanda. Julio Alberto Poch, preso en España, seguramente será trasladado a Buenos Aires.

Por Diego Martínez

El ex piloto naval Julio Alberto Poch, preso en España por haber confesado ante sus compañeros de trabajo que arrojó personas vivas al mar desde aviones en vuelo durante la última dictadura, será extraditado a la Argentina. Un juez de La Haya rechazó ayer la pretensión del abogado Gerard Spong para que el oficial retirado de la Armada sea juzgado en su patria adoptiva: el Reino de los Países Bajos. Se trata de una buena noticia para el ex funcionario de la dictadura Jorge Zorreguieta y su hija, la princesa Máxima de Holanda, pero pésima para la Armada Argentina, que según el ex capitán Adolfo Scilingo obligó a participar a todos sus miembros en los vuelos de la muerte.
La confesión de Poch ante sus compañeros de la aerolínea Transavia ocurrió durante una cena con buen vino en el restaurante Gado Gado de la isla de Bali, en Indonesia, luego de que los holandeses calificaran de “régimen criminal” a la dictadura argentina. “Poch dijo que teníamos una imagen errónea de la época, que hubo una guerra y en la guerra muere gente”, relató el piloto Tim Weert. Luego contó “cuando a bordo de su avión se echaba fuera de borda a personas con vida con el fin de ejecutarlas”, agregó. “No hay problema, estaban drogados”, les aclaró.

“Su comportamiento era impresionante. Defendía el hecho de haber arrojado gente al mar”, destacó Edwin Brouwer, impresionado “por su gesto, el movimiento que hizo con la mano, como si dejara voltear un avión para dejar escapar la carga”. A diferencia de lo que ocurre en las aerolíneas argentinas, donde no han faltado relatos de pilotos y mecánicos que en los ’80 tomaron distancia de las Fuerzas Armadas, cuando los testigos holandeses informaron sobre la confesión, su jefe Geert Geroen Engelkes no dudó en denunciar a Poch ante la Policía Nacional. “Era mi obligación como persona y ciudadano del mundo”, explicó.


A diferencia también de lo que ocurre en la Justicia argentina, donde una confesión idéntica del capitán Hemir Sisul Hess hibernó durante cuatro años en un despacho de Comodoro Py, el Ministerio Público holandés realizó una investigación exhaustiva, les tomó declaración a testigos directos e indirectos, y envió a tres personas a la Argentina para interiorizarse sobre el estado de los procesos. Aquí confirmaron que desde la confesión pública de Scilingo, en 1995, no hubo un solo detenido por los vuelos (ni siquiera el abogado Gonzalo Torres de Tolosa, que según Scilingo lo ayudó a arrojar personas al vacío) pero lograron que el juez federal Sergio Torres, a cargo de la causa ESMA, aceptara viajar a Holanda para escuchar a los testigos, y solicitara la captura con fines de extradición.
Poch fue detenido el 22 de septiembre en el aeropuerto de Valencia, durante una escala de su último vuelo antes de jubilarse como comandante de Transavia. El ex marino de 57 años, que había comprado un departamento frente a la playa de Xeraco, quedó alojado en el centro penitenciario Picassent. El 6 de octubre negó haber confesado los crímenes ante un juez de la Audiencia Nacional. Un día después la embajada argentina en Madrid entregó el exhorto diplomático que ratificó el pedido de extradición. El 30 de octubre el Consejo de Ministros del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó la continuidad del proceso.
Con el argumento de la doble ciudadanía, sumado a que los testigos de la confesión y quienes investigaron a Poch son holandeses, Spong solicitó la extradición de su cliente al Reino de los Países Bajos y montó una campaña mediática en la que incluyó a la familia del imputado. El Estado holandés se pronunció en contra: sostuvo que el juicio debe realizarse en la Argentina, donde ocurrieron los vuelos, con el fin de que “los familiares de las personas desaparecidas puedan seguir el proceso”. Ayer un juez civil de La Haya falló en la misma línea. Admitió que Holanda está facultada para juzgar a Poch y no descartó la posibilidad de que pueda retornar allí para cumplir su eventual condena, pero ante la falta de interés del Ministerio Público local y las garantías de las que gozan los represores en la Argentina, rechazó el pedido de extradición.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Segunda sesión del juicio: objeciones y evidencias


"Interrogador, torturador y cazador de hombres", fueron las acusaciones de sobrevivientes contra Jorge 'el Tigre' Acosta, jefe de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en la segunda jornada del juicio por los crímenes cometidos en el mayor campo de exterminio de la dictadura argentina (1976-83).




Los testimonios leídos de una decena de sobrevivientes inculparon a Acosta de haber sido el jefe del grupo de secuestros de la ESMA, que tomaba parte en las sesiones de torturas a detenidos encapuchados y engrillados, de mantenerlos en condiciones inhumanas y también de decidir sobre la vida y la muerte de muchos de ellos.

Acosta, el emblemático ex capitán de corbeta Alfredo Astiz, imputado por la desaparición de dos monjas francesas, entre otros delitos de lesa humanidad, y otros 15 acusados por los crímenes en la ESMA escucharon sin inmutarse los cargos que leía el tribunal en la primera etapa del juicio que se prolongará entre 6 y 8 meses.

Astiz, de 58 años, lucía serio y esta vez no llevaba el libro "Volver a matar" que provocativamente mostró el viernes pasado en la primera sesión del juicio, sino una carpeta y un block de hojas donde hacía anotaciones mientras se sucedían la lectura de los testimonios.

Astiz fue el primero en ingresar a la sala, esposado junto a otro acusado y luego uno a uno fueron entrando a la sede del tribunal, donde en la bandeja superior sus familiares los saludaban sin mostrar preocupación alguna por los cargos que afrontan los inculpados. La querella denunció que el marino retirado Ricardo Cavallo, extraditado por México y España y uno de los acusados, evita con engaños cumplir la prisión preventiva."Hace un mes que Cavallo está fuera de la cárcel y este Tribunal no tiene conocimiento. Fue por una consulta y se quedó por un mes en el Hospital Naval por un aparente dolor cervical, que no lo justifica", dijo el abogado Rodolfo Yanzón al iniciarse la segunda jornada del juicio. Cavallo “pidió un turno de atención médica y nunca volvió al penal (de Marcos Paz, en la periferia noroeste)”, dijo el abogado. Tras la denuncia, el Servicio Penitenciario Federal aclaró que Cavallo salió del penal "con orden judicial" debido a que requirió asistencia médica por una lumbalgia, pese a la cual camina sin dificultad, según se vio estos días en tribunales.



Asimismo Astiz recusó a dos de los tres miembros del Tribunal Oral Federal nº 5 que los juzga por 85 crímenes comentidos con el Grupo de tareas de la ESMA durante la dictadura militar. El planteo lo centró contra los camaristas Ricardo Farías y Marcelo Hergott, lo presentó el defensor oficial Carlos López Camelo, quien a sólo una semana de iniciado el juicio, los acusó de falta de parcialidad.
Esta denuncia busca entorpecer el juicio contra los 19 miembros del grupo de tareas de la ESMA y fue recibida por el TOF5 que preside Daniel Obligado como un mero trámite a resolver.
Astiz aparecióen esta segunda audiencia con otro libro, además de "Volver a Matar" de Juan Bautista "Tata" Yofre, cuya exhibición provocativa desató la semana pasada un incidente en la sala, y aunque lo sigue llevando consigo, ahora lo colocó dentro de un cartapacio de color rosa y porta a la vista, y ocasionalmente hojea "El Proceso", del escritor checo Frank Kafka.
Juan Carlos Rolón también se dedica a la lectura mientras se lee la acusación, otro represor, , quien lleva "Salvese quien pueda", una historia de la especulación financiera y las crisis económicas del inglés Edward Chancellor.



Del centenar que sobrevivieron de los 5.000 secuestrados alojados en la ESMA cuyos testimonios constituyen la base del juicio que ventila los horrores del mayor centro ilegal de concentración de la dictadura argentina, se ecnuentra Lisandro Cubas quien denunció que tras ser secuestrado el 20 de octubre de 1976 fue llevado a la ESMA donde fue sometido a reiteradas sesiones de tortura que obligaron a operarlo de un testículo.



"Acosta me torturaba con especial sadismo por haber sido un ex cadete militar y me trataba de traidor", según el testimonio incluido en la lectura de los fundamentos de la querella.

Al igual que el resto de los alojados en la ESMA, Cubas permaneció durante meses con los ojos vendados y engrillado, hasta que luego fue obligado a realizar tareas administrativas para el grupo represor.

"Fui secuestrado por un comando de ocho personas en 1976. Estaba encapuchado y engrillado con 21 eslabones. Comía un pan y mate cocido (infusión popular). Después de 40 días me dejaron duchar. Jorge Acosta fue uno de los que me torturó", denunció a su vez Ricardo Loquet, otro sobreviviente.



"Treinta mil compañeros desaparecidos, presente", gritaron los familiares de las víctimas al finalizar la sesión, que transcurrió sin incidentes.

viernes, 11 de diciembre de 2009

ESMA: "Esto es el juicio de Auschwitz en la Argentina", afirmó uno de los sobrevivientes



Sobrevivientes del centro clandestino de detención que funcionó en la ESMA, familiares de víctimas y allegados a los imputados opinaron sobre el juicio que comenzó hoy por crímenes de lesa humanidad cometidos en la escuela de instrucción naval.

"Esto es el juicio de Auschwitz en la Argentina", afirmó el sobreviviente de ESMA Enrique Fukman, al comparar el proceso por los crímenes en el campo de exterminio de la segunda guerra mundial con el que hoy se inició en esta capital por delitos aberrantes en el instituto de formación naval.

Fukman, quien estuvo detenido en la ESMA y espera que los 19 primeros procesados que llegan a juicio "sean condenados a cadena perpetua", consideró que el debate oral y público que comenzó esta mañana "es muy importante" porque durante la última dictadura militar "hubo un plan genocida implementado en todo el país".

El Tribunal Oral Federal Cinco comenzó a juzgar, entre otros, a los represores Alfredo Astiz, Jorge "el tigre" Acosta, Juan Carlos Rolón y Antonio Pernías, acusados por 85 casos de violaciones a los derechos humanos, entre cuyas víctimas figuran las monjas frances Alice Domon y Leonie Duquet y el periodista Rodolfo Walsh.

Otra sobreviviente de la ESMA, Andrea Bello, si bien deseaba que hubiera llegado a juicio "toda la causa ESMA", porque, así segmentada, "vamos a tener que declarar varias veces como testigos, diciendo lo mismo", vio con beneplácito que, "por fin se haya iniciado el juicio" por hechos que la tuvieron como víctima.

"No hemos dejado de golpear las paredes de la impunidad para llegar a esto", expresó Bello con referencia al juicio.

La sala de audiencias tiene espacio para el público en dos plantas, en el subsuelo fueron ubicados los damnificados y parientes de las víctimas, mientras que en el primer piso 30 butacas estaban destinadas a familiares y amigos de los procesados y otras tantas a periodistas, algunos de ellos de países como España y Francia.

El ex capitán Alfredo Astiz con gesto duro y la mirada perdida encaró al desfile de los fotógrafos que disparaban sus cámaras delante suyo y tenía apoyado en sus piernas el libro "Volver a matar", escrito por el ex Jefe de la SIDE en el gobierno menemista, Juan Bautista "Tata" Yofre.
Entre los ubicados en el primer piso, miembros de la Asociación de Abogados por la Concordia y la Justicia, como Gerardo Palacios Hardy y Mariano Gradín, manifestaron ante el periodismo acreditado su "identificación política con los imputados".

La postura contraria fue exhibida por manifestantes de organizaciones de derechos humanos que alrededor del mediodía se concentraron frente al acceso principal de los tribunales federales de Retiro para reclamar "castigo" a los genocidas y entonar consignas contra la represión durante la última dictadura militar.

Entre ellos, Ana María Careaga, hija de una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo desparecida durante la dictadura, calificó hoy como "un momento histórico", el inicio del segundo juicio por crímenes cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

Por su parte, Patricia Walsh, hija del escritor Rodolfo Walsh, también desaparecido durante la dictadura, coincidió en que se trata de un "juicio histórico" y sostuvo que "alguna gente no entendió que los crímenes de lesa humanidad no se pueden reivindicar y no han entendido que las dictaduras no se pueden comparar con la democracia".


El Tribunal Oral Federal 5 (TOF5), conformado por los jueces Daniel Obligado, Ricardo Farías, y Oscar Hergott, dio inicio a las 11:10 a la audiencia inaugural del proceso en el que se ventilará la suerte corrida por 85 personas que en 1976 y 1977 fueron secuestradas, torturadas y desaparecidas en la ESMA.

L
os 16 acusados arribaron esposados unos con otros y adentro de la sala de audiencias les liberaron las muñecas antes de que se sentaran en el banquillo. A continuación los reporteros gráficos pudieron ingresar en tandas para hacer fotografías a los ex represores, ante lo cual una parte del público irrumpió en aplausos.

Alfredo Astiz, alias “Cuervo” y “Rubio”, acaparó la mayoría de los flashes y era el único vestido con ropas sport -camisa de manga corta, vaquero, calcetines blancos de gimnasia y mocasines- mientras el resto de los imputados llevaba puesto traje y corbata o saco sport.

A los costados de Astiz se ubicaron los acusados Adolfo Miguel "Gerónimo" Donda Tiguel, Carlos Antonio "Tomy" Capdevilla, Jorge Eduardo "Tigre" Acosta, Ricardo Miguel "Sérpico" Cavallo, Raúl “Mariano” Scheller, Juan Carlos "Juan" Rolón, Pablo “Dante” García Velasco, (Astiz), Julio Coronel (ejército), Oscar Antonio Montes, en silla de ruedas y canciller de la dictadura en 1977 y 1978.

En una segunda fila, por detrás, se colocaron Jorge Carlos “Ruger” Radice, Antonio “Trueno” Pernias, Manuel García Tallada, Ernesto “220” Weber (policía), Juan Carlos “Lobo” Fotea (policía), Juan Antonio “Piraña” Azic (prefecto).

Por problemas de salud no comparecieron a la audiencia otros tres acusados: los marinos Néstor Omar "Norberto" Savio y Alberto Eduardo "Gato" González, más el penitenciario Carlos Orlando "Fragote" Generoso.

El TOF 5 dispuso con carácter urgente que una misión del Cuerpo Médico Forense se traslade al Hospital Naval y revise a González, mientras las querellas pidieron que se les permita designar para esos estudios a peritos médicos de parte.


La escuela del terror
Los miembros del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA son juzgados por 85 casos de delitos contra la humanidad –tormentos y privaciones ilegales de la libertad-, entre ellos, los secuestros y desapariciones de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor de Devicenzi, Maria Bianco, Esther de Careaga; el periodista y escritor Rodolfo Walsh; y las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon.

Por el campo de concentración que funcionó en la ESMA se calcula que pasaron alrededor de 5.000 prisioneros, los cuales en su mayoría terminaron siendo arrojados vivos y dopados al mar desde los “vuelos de la muerte”, que hacían los aviones Electra de la aviación naval.

Las audiencias de este juicio se realizarán jueves y viernes, más miércoles por medio, durante unos ocho meses y se prevé que en ese período unos 280 testigos, entre ellos varios sobrevivientes de la ESMA, desfilen ante el TOF5.

Se trata del segundo juicio por los crímenes perpetrados en la ESMA, pues el primero tuvo por acusado en 2007 al ex represor y prefecto Héctor Febres, que cuatro días antes de su último alegato en el proceso fue encontrado muerto en su celda, envenenado con cianuro.




jueves, 10 de diciembre de 2009

Se larga el juicio a algunos represores de la ESMA


La hora de la patota de la Armada
El Tribunal Oral Federal 5 juzgará desde hoy a Astiz, Acosta, Cavallo, Pernías y Rolón, entre otros acusados de la Marina y fuerzas de seguridad, por los crímenes de Rodolfo Walsh, las monjas francesas, las fundadoras de Madres y otras 79 víctimas.

Por Diego Martínez


Hoy, a las 10, en el subsuelo de Comodoro Py, un tribunal argentino comenzará a juzgar a diecisiete represores de la ESMA, símbolo universal del terrorismo de Estado. Quedan detrás un tercio de siglo de impunidad, las leyes del olvido de Raúl Alfonsín, los indultos de Carlos Menem, la resistencia de las corporaciones política, judicial, empresaria y eclesiástica, y también centenares de madres y padres que murieron sin llegar a conocer justicia para sus seres queridos.



“¿Sabe cuántos Astiz hubo en la Armada?”, preguntó a un periodista en 1985 el contraalmirante Horacio Mayorga. “Trescientos”, confesó. El Tribunal Oral Federal 5 juzgará al primer puñado: trece marinos, dos policías, un prefecto y un oficial del Ejército. La lista incluye al capitán Jorge Acosta, jefe de inteligencia del Grupo de Tareas 3.3, y al propio Alfredo Astiz, icono de la cobardía desde que su foto rendido en Malvinas permitió identificarlo como quien se infiltró entre las Madres para seleccionar a las mujeres que la Armada arrojaría con vida desde un avión en vuelo. También estarán los capitanes Antonio Pernías y Juan Carlos Rolón, detonantes involuntarios de la confesión de Alfredo Scilingo a mediados de los ’90; el comisario Ernesto Weber, que les enseñó a usar la picana eléctrica en nombre de la Policía Federal, y el vicealmirante Oscar Montes, ex canciller de la dictadura.


La mayor parte de los secuestros, torturas y asesinatos por los que se realizará el juicio están probados desde mediados de los ’80. Sus responsables vivieron impunes durante veinte años gracias a las leyes de obediencia debida y punto final. De las tres causas mayores que se acumularon para el primer proceso, Testimonios A es la más abarcativa, con 79 víctimas. Unos pocos son sobrevivientes. De algunos hay constancias de su asesinato. La mayoría fueron vistos en cautiverio y permanecen desaparecidos.


La segunda causa, Testimonios B, corresponde a los crímenes de las monjas francesas y de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, secuestradas el 8 de diciembre de 1977, torturadas en la ESMA y arrojadas al mar en “vuelos de la muerte”. La contracara positiva de los veinte años de impunidad son los logros del Equipo Argentino de Antropología Forense, que las identificó luego de encontrar sus cuerpos enterrados como NN en cementerios de la costa.


El tercer expediente se llama Testimonios C y su protagonista central es el escritor y periodista Rodolfo Walsh, ultimado por la metralla del comisario Weber tras resistirse al secuestro con una pistola diminuta. La investigación sobre la muerte de Walsh, cuyo cadáver fue visto en la ESMA pero nunca fue entregado a sus deudos, incluye las preguntas sobre el paradero de su obra inédita, que la Armada tampoco se dignó a entregar.


La Armada y la Prefectura son las fuerzas que mejor burlaron (y burlan) a la Justicia. Desde el Juicio a las Juntas, excepto los procesos en ausencia en Francia e Italia, ningún represor del mar fue condenado. El más cercano fue Héctor Febres, envenenado con cianuro en su dúplex de Prefectura días antes de escuchar la sentencia. También murieron a tiempo el vicealmirante Luis María Mendía, que informó sobre los vuelos en el cine de la base Puerto Belgrano; los ex directores de la ESMA Rubén Jacinto Chamorro y Horacio Estrada, y célebres miembros del grupo de tareas como Jorge Perren, Francies Whamond o Enrique Yon. El ex almirante Emilio Massera, condenado en 1985, fue declarado insano, en tanto siguen prófugos el capitán Jorge Vildoza y otros cinco represores. Las últimas dos bajas por razones de salud, que se conocieron esta semana, son las del capitán Néstor Savio, alias Norberto, y del penitenciario Carlos Generoso, alias Fragote.


Astiz “desnombró” ayer a su abogado con la esperanza de postergar el proceso. Juan Aberg Cobo había apelado minutos antes el rechazo a la recusación de uno de los jueces. Ambas maniobras fueron desbaratadas por el tribunal, que de inmediato agregó al nombre de Astiz a los defendidos por Víctor Valle. El defensor oficial reclamó la suspensión del juicio para interiorizarse de las acusaciones de su flamante asistido, pero los jueces Daniel Obligado y Oscar Hergott rechazaron el planteo. El voto de Ricardo Farías fue en línea con el deseo de Astiz.


La nueva composición del TOF 5, tras el alejamiento de Guillermo Gordo, que resistió durante años los reclamos para garantizar la publicidad de los juicios, permitirá que reporteros del mundo puedan transmitir las imágenes de Acosta, Astiz & Cía. Hace siete meses Página/12 informó que se prohibiría el ingreso de las cámaras. El tema se solucionó recién ayer: contra la voluntad de Farías, Obligado y Hergott resolvieron autorizar el trabajo de los reporteros antes de las audiencias indicadas por la Corte Suprema de Justicia. Igual que en el juicio a los represores del Primer Cuerpo de Ejército, la filmación oficial estará a cargo de jóvenes de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (Enerc), que depende del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa). El próximo paso que pondría a Buenos Aires a la altura de Rosario y Córdoba en materia de publicidad es la transmisión en vivo de las instancias del juicio por Internet.


Las audiencias se realizarán los días jueves y viernes, y miércoles de por medio. La acusación en nombre del Ministerio Público estará a cargo de los fiscales Pablo Ouviña y Mirna Goransky. Los sobrevivientes y los familiares de las víctimas que ocupan el rol de querellantes serán patrocinados por abogados de organismos de derechos humanos como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, el Centro de Estudios Legales y Sociales, y asociaciones como la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y la de Ex Detenidos Desaparecidos, entre otras. Como defensores de los imputados actuarán los abogados Alfredo Solari (de Scheller, González, Rolón, Cavallo y García Velazco), Adolfo Casabal Elía (de Montes) y Julio Coronel (de su padre). El resto tendrá defensores oficiales.
El comienzo de la audiencia inicial está previsto para las 10 de la mañana. Una hora antes, en el 6º piso de Comodoro Py, comenzarán las acreditaciones para quienes deseen ingresar en la sala, y las actividades de Hijos, que realizará un acto al mediodía. El juicio comenzará con la lectura de los requerimientos de elevación a juicio de los querellantes y del fiscal Eduardo Taiano y las elevaciones del juez federal Sergio Torres. Recién después, cuando se declare abierto el debate, se escucharán los planteos de las defensas, que intentarán suspender el juicio con los argumentos de siempre.








Se demora el inicio de la indagatoria a Juan Ernesto Alemann, el ex secretario de Hacienda dictadura


La indagatoria al ex secretario de Hacienda de la ultima dictadura militar Juan Alemann, por delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA, comenzaba pasado el mediodia para que los defensores oficiales que lo asistiran puedan compulsar las pruebas en su contra y mantener la "entrevista previa" que autoriza el Codigo Procesal.

Fecha: 10/12/2009 15:01:00 01:37


Fuentes allegadas a la causa confirmaron que, minutos antes de las 10 (hora prevista para la audiencia), Alemann se presento "solo, sin abogado" y manifesto su deseo de ser asistido por los Defensores Oficiales lo que hizo necesario que funcionarios del juzgado convocasen a ese ministerio para ejercer la defensa del imputado.
De acuerdo a la citacion de Torres, el ex funcionario -sobre quien pesa la acusacion de haber estado, en 1979, en la ESMA y presenciado torturas a prisioneros alli alojados- debera responder al cargo de "encubrimiento agravado", delito que posee una pena de hasta dos anos de prision, por lo que su libertad ambulatoria, momentaneamente, "no corre riesgo", indicaron las fuentes.
En la misma causa ayer fue indagado el ex fiscal Oscar Hermelo quien actuaba como letrado en el "area automotores" de la ESMA donde, de acuerdo a los testimonios, se realizaban las operaciones de inscripcion de vehiculos de los detenidos que los represores se apoderaban ilegalmente y que esta imputado por "participacion secundaria".
El ex fiscal, con la asistencia del abogado Roberto Calandra, confirmo su actuacion en la ESMA pero sostuvo que "ignoraba lo que ocurria en el Casino de Oficiales" y otras dependencias de ese instituto de formacion naval ya que su tarea "se limitaba al tema de los autos".
La investigacion sobre estos dos civiles, acusados de colaboracion con el grupo que usurpo el poder el 24 de marzo de 1976, se reactivo luego de una denuncia de varios sobrevivientes de ese centro clandestino, quienes declararon haber visto al entonces funcionario en 1979, en la ESMA.
La denuncia habia sido formulada por el fotografo Victor Basterra y Carlos Lorkipanidse, sobrevivientes de la ESMA, quienes aseguraron haber visto a Alemann, luego de un frustrado atentado en su contra, el 8 de noviembre de 1979; visitar el casino de oficiales de la ESMA y la denominada "huevera", donde se torturaba a los prisioneros.

Fuente : Inventario 22

Indagan al ex funcionario de la dictadura Juan Aleman

El ex secretario de Hacienda de la última dictadura militar Juan Ernesto Alemann ya se encuentra en los tribunales de Comodoro Py 2002, en el barrio de Retiro, donde deberá prestar declaración indagatoria en la causa en la que se investigan delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención que funcionaba en la Esma.

Vestido con traje oscuro, camisa y corbata al tono, el ex funcionario del equipo económico del grupo que usurpó el poder el 24 de marzo de 1976, aguarda en la antesala del despacho del juez federal Sergio Torres, quien lo convocó para interrogarlo. (Télam)