martes, 9 de noviembre de 2010

El fiscal pidió la derogación de los privilegios procesales para la Iglesia

El fiscal Félix Crous, titular de la Unidad de Asistencia para Causas por Violaciones a los Derechos Humanos, cuestionó hoy que "un ministro de un culto goce de semejantes privilegios", en referencia a la norma del código procesal mediante la cual el cardenal Jorge Bergoglio testimonió ayer en su despacho de la Curia en el marco del juicio por violaciones a los derechos humanos en la ESMA.

"Son jerarquizaciones simbólicas anacrónicas para una república democrática", afirmó Crous en declaraciones a Télam en las que sostuvo que "debería derogarse" el artículo 250 del Código Procesal Penal que concede ese "tratamiento especial".

Esa norma identifica a los funcionarios públicos que están exentos de acudir a los tribunales para declarar como testigos y en uno de sus párrafos alude a "los altos dignatarios religiosos" quienes podrán hacerlo "en su residencia oficial" donde deberán trasladarse los jueces.

Ayer los integrantes del Tribunal Oral Federal 5 concurrieron al despacho del titular de la Conferencia Episcopal para escuchar su testimonio en el juicio que se lleva adelante por los delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención que funcionaba en la ESMA.

"Me causa mucha impresión que días atrás el general Carlos María Marturet, Jefe de la Dirección 1 del Estado mayor General del Ejército haya venido a declarar al juicio del Vesubio, personalmente y sin uniforme, como un ciudadano más, honrando la igualdad republicana, y en cambio un ministro de un culto goce de semejantes privilegios", analizó Crous.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Murió el genocida Massera. Aire más limpio

Había sorteado varios juicios en su contra y estaba condenado a perpetua al anularse los indultos de Menem.
El dictador Emilio Eduardo Massera estaba internado en el Hospital Naval, donde falleció alrededor de las 16 de un paro cardíaco. Junto con Jorge Rafael Videla y Orlando Ramón Agosti formó el primer triunvirato del Golpe militar de 1976, que pocos días después del 24 de marzo designó como primer presidente de la dictadura a Videla, y fue el responsable directo del centro clandestino de detención que funcionó en la ESMA, en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires, hoy transformado en Museo de la Memoria, por donde pasaron alrededor de 5000 detenidos desaparecidos.
          
El dictador fallecido hoy a los 85 años encabezó con Videla y Agosti el golpe del 24 de marzo de 1976, que instauró el terrorista de estado en la Argentina. En el Juicio a las Juntas fue condenado, en 1985, por tres homicidios, 12 casos de tormentos, 69 privaciones de libertad y siete robos. Indultado en 1990 por el entonces presidente Carlos Menem, volvió a prisión en 1998 por el robo y apropiación de bebés nacidos en cautiverio. Mientras lo protegió ese indulto, el juez español Baltasar Garzón imputó a Massera por el delito de genocidio y pidió su captura internacional, por lo que el marino no pudo salir del país ya que se habría expuesto a la misma suerte que el dictador chileno Augusto Pinochet, detenido en Londres y luego extraditado a Chile.

La Corte Suprema confirmó en agosto último la nulidad de los indultos menemistas y Massera -en prisión domiciliaria hasta su internación en el Hospital Naval- afrontaba además desde 2009 un juicio en ausencia en Roma por el asesinato de tres ciudadanos italianos en la Argentina. El mismo tribunal de Italia también investigó su pertenencia a la logia Propaganda Dos, en la que figuraba como miembro número 478, según la comisión parlamentaria que investigó en Italia a esa organización "criminal" de ultraderecha ramificada en varios países.

En los últimos años, Massera alternó la prisión domiciliaria con internaciones por un accidente cerebro vascular, sufrido en 2002, y un infarto en febrero del año pasado. Por pugnas internas, Massera abandonó la Junta militar en septiembre de 1978, unas semanas después de la aparición del diario Convicción, redacción donde obligó a trabajar a varios detenidos-desaparecidos secuestrados en la Escuela de Mecánica.

Además del exterminio de opositores, el nombre de Massera está asociado al secuestro y asesinato de Helena Holmberg, agregada de prensa de la embajada de la dictadura en París, y también de dos empresarios. El dictador abrigaba todavía la ilusión de un "masserismo" en 1982 durante la Guerra de Malvinas, ese escape hacia el abismo del que reclamaba, con escaso disimulo, la autoría intelectual desde las tapas de su diario.

En enero de 1983 intentó candidatearse para las elecciones presidenciales que marcaron el retorno de la democracia pero en junio de ese año fue detenido por la Justicia Federal en la causa que investigó la desaparición de un empresario.

Massera nació en Paraná (Entre Ríos) el 19 de octubre de 1925 y en 1942 comenzó su carrera en la Armada, de la que pasó a ser su máximo jefe en 1973.

El cardenal Bergoglio que tanto sabe, ahora casi no sabe hablar....

El cardenal Bergoglio se mostró "reticente" en su declaración


El abogado querellante en el juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA durante la última dictadura militar, aseguró ayer que el titular de la Conferencia Episcopal, Jorge Bergoglio, "mintió" y se mostró "reticente" al declarar en la causa que investiga la desaparición de dos sacerdotes jesuitas.

"Cuando alguien es reticente está mintiendo, está ocultando parte de la verdad", manifestó Luis Zamora, ex diputado nacional y abogado querellante en la causa, al término de la audiencia que se desarrolló en el despacho del cardenal Bergoglio en la Curia metropolitana.

Bergoglio prestó declaración ayer ante el Tribunal Oral Federal 5 en relación a la desaparición de los sacerdotes jesuitas, Orlando Dorio y Francisco Jalic, llevados a la ESMA cuando éste se desempeñaba como principal de la Compañía de Jesús en el país en épocas de la dictadura militar.

En declaraciones a la prensa efectuadas luego de presenciar la audiencia, Zamora hizo hincapié en las "pocas precisiones" que ofreció Bergoglio en su declaración y en ese sentido, argumentó que "nunca las cosas tenían nombre y apellido ni hubo constancias escritas de lo que él (por Bergoglio) decía".

Para Zamora, el cardenal "no pudo justificar por qué esos dos sacerdotes quedaron en una situación de desamparo y expuestos", al tiempo que aseguró que con el testimonio de Bergoglio "ha quedado demostrado en forma muy contundente el rol tan siniestro de la Iglesia", durante la última dictadura militar.

Asimismo, Zamora no descartó que la querella pida constatar los archivos de la Iglesia para cotejar los dichos de Bergoglio en cuanto a que toda la información que él había recibido entonces sobre la suerte de los dos sacerdotes secuestrados la había retransmitido a sus superiores de la Iglesia Católica.

En la mirada de la querella, Bergoglio tuvo una actitud "pasiva" frente al secuestro de los dos sacerdotes jesuitas llevados a la ESMA cuando éste se desempeñaba como principal de la Compañía de Jesús en el país.

En ese sentido, Zamora puntualizó que el cardenal habría mantenido esa actitud, pese a que una vez liberados, los sacerdotes jesuitas "le describieron (al cardenal) todas las torturas y tormentos a los que fueron sometidos" en el principal centro clandestino de detención de la última dictadura.

"El camino siempre era el de la reserva y el de las instancias internas de la Iglesia", dijo Zamora, quien argumentó Bergoglio cuando el tribunal lo interrogó sobre cómo se buscó amparar a los curas por parte de la jerarquía de la Iglesia.

El abogado detalló además que el cardenal contó que había aconsejado a los curas "que se cuidarán al salir y que no caminaran solos, después de haberse enterado de que habían estado secuestrados".

Zamora subrayó además que le "sorprendió" que sea la primera vez que Bergoglio declara en una causa por delitos de lesa humanidad y agregó que si el cardenal "contaba con información sobre lo que ocurrió en la ESMA debería haberse presentado antes en la Justicia".

"Bergoglio reconoció que nunca había hecho una denuncia judicial al respecto y que lo que hizo en favor de los curas era todo lo que se podía hacer por ellos", completó Zamora.

La declaración de Bergoglio fue pedida el pasado 23 de septiembre por el abogado Luís Zamora luego de la declaración ante el tribunal de María Elena Funes, una catequista que estuvo desaparecida en la ESMA.

Al declarar como testigo en el caso del secuestro y desaparición de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, Funes dijo que los curas jesuitas Orlando Dorio y Francisco Jalic fueron secuestrados y llevados a la ESMA luego de que Bergoglio, entonces superior de la orden en la región, les quitó la protección.

Ambos religiosos vivían y realizaban su labor pastoral en la villa miseria porteña del Bajo Flores bajo la "opción por los pobres".

Bergoglio fue citado como testigo por el tribunal pero el jefe de la Iglesia Católica argentina se amparó en el artículo 250 del Código Procesal Penal de la Nación que establece que los altos dignatarios oficiales "no estarán obligados a comparecer" ante un tribunal.

A este tratamiento especial fue sometido el cardenal Bergoglio quien prestó su testimonio ante los jueces del TOF 5 y las partes en su despacho de la Curia Metropolitana contiguo a la Catedral.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, declarará el lunes por la causa ESMA

El cardenal declarará el lunes en el juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA, confirmaron fuentes del Tribunal Oral Federal 5 a cargo de la causa. El arzobispo de Buenos Aires deberá comparecer en torno a la desaparición de dos sacerdotes jesuitas llevados a ese centro clandestino de detención.

La audiencia se realizará a las 11 de la mañana y no será pública, ya que el tribunal y las partes concurrirán para escuchar el relato del arzobispo de Buenos Aires en la Curia metropolitana.

La declaración de Bergoglio fue pedida el pasado 23 de septiembre por el abogado Luís Zamora luego de la declaración ante el tribunal de María Elena Funes, una catequista que estuvo desaparecida en la ESMA.

Al declarar como testigo en el caso del secuestro y desaparición de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, Funes dijo que los curas jesuitas Orlando Dorio y Francisco Jalic fueron secuestrados y llevados a la ESMA luego de que Bergoglio, entonces superior de la orden en la región les quitó la protección.

Ambos religiosos vivían y realizaban su labor pastoral en la villa miseria porteña del Bajo Flores bajo la “opción por los pobres".

Bergoglio fue citado como testigo por el tribunal pero el jefe de la Iglesia Católica argentina se amparó en el articulo 250 del Código Procesal Penal de la Nación que establece que los altos dignatarios oficiales “no estarán obligados a comparecer” ante un tribunal.

En esa situación se ubican el presidente y vicepresidente de la Nación, los gobernadores y vice de provincias; ministros, legisladores nacionales y provinciales, oficiales superiores de las Fuerzas Armadas y "los altos dignatarios de la Iglesia".

El segundo párrafo de dicho articulo especifica que, según la importancia que el juez atribuya a su testimonio y el lugar en que se encuentren, "aquellas personas declararán en su residencia oficial, donde aquél se trasladará, o por un informe escrito" bajo juramento.

A este tratamiento especial será sometido el cardenal Bergoglio quien prestará su testimonio ante los jueces del TOF 5 y las partes en su despacho de la Curia Metropolitana contiguo a la Catedral.

En el operativo en que ambos religiosos fueron secuestrados intervino personal uniformado, en tanto la testigo atribuyó a Bergoglio haber enviado a un cura de reemplazo que oficiaba misa en el momento en que llegaron los militares y ni siquiera fue interrogado.

Durante la audiencia de hoy declaró otro de los sobrevivientes de la ESMA, Arturo Osvaldo Barros, quien denunció que una isla del Delta a la que fueron trasladados los detenidos de ese centro de detención ilegal durante la visita de la Comisión de Derechos Humanos de la OEA (CIDH), "fue adquirida por uno de los miembros del Grupo de tareas a la Iglesia Católica".

domingo, 31 de octubre de 2010

Continúan testimonios

Yvonne Pierron se presentó como “misionera francesa en argentina, de una congregación: el instituto de las misiones extranjeras”. Yvonne trabajaba con Alice Domon alias “Cathie” en Perugoría. También conocía a Leonie Duquet, quién trabajaba en Morón.

Cuando el Dr Mendez Carrera le pidió que identificará a las monjas francesas en una fotos sacada adentro de la ESMA, la testigo se exclamó ““Oh la la”, era Cathie y Leonie. Las dos hermanas nuestras. Pero si se ve que fueron torturadas.”

La testigo explicó su compromiso y el de las otras hermanas para los derechos de todos y en particular los derechos de los que menos tienen. Antes de terminar, explicó “tanto Cathie que Leonie, ellas nunca tuvieron nada que ver con ningún movimiento que existían. Y que nosotros como religiosas misioneras, es esta nuestra vocación. Ser uno mas del pueblo. Y estar atento a la necesidad de uno. De preferencia los más humildes y pobres. Los más explotados en algunas provincias. No podemos negar que hay explotación de personas por personas. Eso no podemos negar. El desgraciado existe. Seguimos luchando para el bien del pueblo, no?”

A continuación declaró Eva Yuhtman, madre de Ariel y Luis Daniel, ambos desaparecidos secuestrados en la ESMA. Eva relató ante el tribunal las circunstancias de la desaparición de sus dos hijos. Los hermanos Aisemberg llamaron a casa de sus padres diciendo que estaban detenidos pero que estaban bien. Luego del 28 de marzo de 1977, no volvieron a llamar.

Además declaró Adela Beatriz Mordasini sobre su secuestro y cautiverio en la ESMA y en el Atlético. Adela fue secuestrada junto con su novio de la época Carlos Figueredo. Ella no tenía militancia política. Él había tenido militancia política en el segundario en Uruguay. Además de explicar con detalles las condiciones de detención en la ESMA, la testigo contestó a la pregunta de la fiscalía si llevaban grilletes y esposas: “Todo el tiempo. Aun para ducharnos. Tuve que aprender como sacarme la ropa interior con grilletes puestos”.

Por último declaró Edgardo Schapira sobre la desaparición de su hermano Daniel Schapira y su cautiverio en la ESMA según lo que pudo leer en los libros publicados que lo mencionaron. Se refirió a su secuestro y él de su esposa Andre yankilevich.

Testimonios sobre secuestro y desaparicion de Jorge Caffati

“No se hacía otra cosa en esta casa que mirar el teléfono”

La primera testigo de la audiencia María Adela Pastor era la “compañera sentimental” de Jorge Caffati, cuya desaparición es objeto de este juicio. Varios testigos relataron anteriormente el cautiverio del Turco Caffati en la ESMA. Hoy María Adela explicó cómo estuvo secuestrada el 18 de septiembre de 1978, y llevada a la ESMA. La testigo empezó su relato diciendo:“yo era la mujer y la compa en la vida de jorge caffati. Decir esto significa compartir la vida, los afectos, los sueños, los deseos de justicia, libertad y amor por mi país y mi pueblo. Voy a describir sucesos de 32 años.” María Adela prosiguió el relato relatando su secuestro junto con “Graciela” y “el cabezón”: “Antes de llegar a la esquina, nos interceptan 3 vehículos, una camioneta, dos automóviles, con varios hombres vestidos de civil…con armas cortas y largas. Conmigo en acento trasero, me ponen una venda en los ojos y una capucha. Durante el trayecto me preguntan si soy la mujer de Jorge Caffati. Me muestran una foto grande de cuando Jorge cuando tenía 20 años”.

María Adela se da cuenta luego que Jorge Caffati esta también secuestrado en la ESMA. Reconoce su voz que le dice “ “te quiero mucho, segui creyendo en la gente que todavía queda gente derecha”: ahí recién me doy cuenta que era Jorge. Me llevan a un lugar donde me acuestan en el suelo, se escucha una puerta metálica, mucho ruido. Un guardia le dice a otro, a quienes no tienen que darnos agua. Me dan numero y un nombre.”

“Pasan horas, me vienen a buscar y me llevan a un cuartito, escuchó la voz de jorge que les pide que me dejen sacar la capucha. Mandaban a comprar naranjas. Jorge pide un cigarrillo. Lo veo a Jorge cuando me saco la capucha, cadena en los tobillos, camisa celeste limpia, pantalón oscuro y sonríe. Yo lloro y él sonríe. Pide acercarse. Lo acercan. Quedamos casi pegados unos al otro. Y nos podemos tocar las manos, nos podemos abrazar y hasta dar un beso. El turco me dice “estoy escribiendo, voy por el año 62/63, voy a tratar de escribir algo lo más largo posible”… me dice “Pintate píntate”. La verdad que la cara era de cadáver, cuando me pude ver en un espejo.”, continuó la testigo.

La testigo fue liberada a los 12 días de detención junto con Graciela. En cuanto a Caffatim relato sus llamadas telefónicas: “Habían dicho antes de sacarme que Jorge iba a llamar por teléfono al domingo siguiente y así fue. Jorge llamo por teléfono a la casa de la paternal, 9 veces en total. En 7 oportunidades en el mes de octubre…El grupo familiar estaba prendido al teléfono. No se hacía otra cosa en esta casa que mirar el teléfono. En alguna de esta habrá atendido su mama. Otra vez atendí yo. El tono de la llamada era un tono positivo. Se lo escuchaba bien, sereno. Eran conversaciones de lo cotidiano. Decir que había escuchado motivo musical que tratemos de escuchar. 7 llamados en octubre. En el mes de noviembre primera semana, un llamado donde hablaba de la posibilidad que vayan a otro lado. Pide ropa para ir no se adonde. La última vez que llama del mes de noviembre, era diferente, apagado. Tono de voz casi triste donde ninguna señal de expectativa, donde no se habla de visita, ni de ropa. Fue el ultimo llamado.” “Malena” también evocó a otros compañeros de militancia que fueron secuestrados en la ESMA, “el grupo villaflor”.

José Martinez era compañero de militancia de Caffati. Ante la audiencia explicó las últimas 24 horas de libertad del turco, cuando no llego nunca a la cita “el cabezón” y que María Adela no volvió a casa. Relató así como dejo el Turco a casa de su madre, luego de haberse reunido varias veces para evaluar lo que convenía hacer antes esta situación alarmante. En la cuadra alrededor de la casa, habían 2 Ford falcón con gente esperando. Martínez evocó el militante Caffati, el romántico Caffati, él a quién le gustaba “los perdedores”. Se refirió a su integridad, “La vida de caffati era la vida de un militante en serio. Creía en el hombre nuevo y quería aproximarse como ejemplo de vida a lo que debía ser ese nombre nuevo. Era un romántico. El escape del era el romanticismo.”

Por último declaró Roxana Salomane, testigo presencial del secuestro de Angela Aguad, en la Iglesia Santa Cruz. La testigo tenía 7 años al momento de los hechos pero pude reconocer a Astiz como uno de los que estaba presente.

Niegan excarcelación a acusado por más de 300 secuestros en la ESMA

Se trata del ex vicealmirante Hugo Siffredi, investigado por violaciones a los derechos humanos cometidas durante el último gobierno militar. También está imputado por la desaparición de la joven sueca Dagmar Hagelin.

La Sala II de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal confirmó el rechazo a la excarcelación del ex vicealmirante Hugo Siffredi, acusado de violaciones a los derechos humanos cometidas durante el último gobierno de facto, en el marco de la megacausa ESMA.

Se trata de dos resoluciones dictadas por el tribunal, por las que rechazó sendos recursos de apelación a los fallos que desestimaron su liberación, una en el cuerpo principal de la megacausa y la otra en la investigación por la desaparición de la joven sueca Dagmar Hagelin.

Según el expediente, Siffredi, alias “Pancho”, entre el 31 de diciembre de 1975 y el 10 de febrero de 1977, con la jerarquía de Teniente de Navío, se desempeñó como Jefe del Departamento Operaciones en el destructor “Brown” en la Base Naval de Puerto Belgrano.

Mientras que, a partir del 10 de febrero de 1977 y hasta el 1° de enero de 1978 prestó funciones en el Servicio de Inteligencia Naval (SIN), fecha desde la cual y hasta el 26 de febrero de 1980 se desenvolvió como Ayudante de Jefe de Sección de Servicio del SIN, continuando su carrera en la fuerza hasta su pase a retiro voluntario, ya como Vicealmirante, en febrero de 2004.