viernes, 10 de agosto de 2012

Elevan a juicio oral la causa contra el ex funcionario de la dictadura Juan Alemann

El juez federal Sergio Torres elevó a juicio oral el tramo de la "megacausa ESMA", en la que está procesado el ex secretario de Hacienda durante la última dictadura militar, Juan Alemann, quien presenció los tormentos a un detenido en el centro clandestino de detención y torturas que funcionaba en ese instituto naval.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que el magistrado también elevó a juicio oral y público, por su intervención en los denominados "vuelos de la muerte" a los aviadores navales Enrique José de Saint George y Julio Alberto Poch y al abogado Gonzalo Dalmacio Torres de Tolosa.

En una resolución de 726 carillas, dictada con la intervención del secretario Pablo Yadarola y a la que Télam tuvo acceso, el magistrado "declaró parcialmente clausurada la instrucción" respeto de los imputados y remitió las actuaciones al Tribunal Oral en lo Federal 5.

En su extenso fallo, Torres recordó que al ex funcionario "se le imputa el suceso ocurrido a mediados de 1980, cuando en ocasión en que se desempeñaba como secretario de Hacienda, ingresara a la Escuela de Mecánica de la Armada a fin de tomar contacto, en la sala de torturas y partos conocida como `Huevera´, con Orlando Ruiz, quien se hallaba allí privado ilegítimamente de su libertad".

Torres señaló que el prisionero se encontraba "encapuchado, esposado y engrillado" y que Alemann le exigía "que le efectuara una descripción y le suministrara la totalidad de los datos que pudiera tener respecto del atentado del que habría sido víctima el compareciente en su domicilio, en noviembre de 1979 y que habría sido llevado a cabo por un `comando montonero’".

En esa ocasión, el ex funcionario del Ministerio de Economía, que encabezaba José Alfredo Martínez de Hoz, "habría tomado conocimiento en forma directa de los hechos que ocurrían de modo sistemático" en la ESMA, pudiendo constatar de manera fehaciente, al menos en el caso concreto de Ruiz, que era mantenido en condiciones inhumanas de vida".

El magistrado recordó que Ruiz, quien aún permanece desaparecido, "fue privado ilegítimamente de su libertad entre mayo y julio de 1980, junto a su esposa embarazada -Silvia Beatriz María Dameri- y dos hijos menores -María de las Victorias y Marcelo Mariano" y trasladado a la ESMA "donde permaneció clandestinamente detenido bajo condiciones inhumanas de vida y se lo sometió a tortura".

En noviembre de 2011, la Cámara Federal confirmó los procesamientos de Torres de Tolosa, De Saint Georges y de Poch quien debió ser extraditado dese España donde llegó tripulando una aeronave desde Holanda donde vivía con su esposa y donde habría reconocido que "arrojaba al mar a quienes él consideraba como terroristas de izquierda"

lunes, 23 de julio de 2012

Prisión preventiva para la mujer de Vildoza

Ana NMaría Grimaldos, la esposa del marino Jorge Vildoza, estuvo prófuga 24 años. La apropiadora, presa y procesada

La jueza Servini de Cubría confirmó la prisión preventiva de la mujer de uno de los ex jefes de la ESMA. Están acusados de la apropiación del hijo de Cecilia Viñas, detenida desaparecida. Ella dijo que Vildoza murió, pero no hay ninguna certificación oficial.

 Por Alejandra Dandan y Nora Veiras

Ella estuvo prófuga durante veinticuatro años y quienes siguen la causa están convencidos de que lo hizo porque estaba adoctrinada para hacerlo. Es Ana María Grimaldos, la esposa de Jorge Vildoza, uno de los jefes de la Escuela de Mecánica de la Armada. La jueza María Servini de Cubría acaba de procesarla por la apropiación de Javier Penino Viñas, el hijo de Cecilia Viñas y Hugo Penino nacido durante el cautiverio de su madre en el centro clandestino de la Marina. Grimaldos permanecerá en la cárcel de Ezeiza, aunque por sus 76 años los abogados intentan un arresto domiciliario que el juzgado aún no resolvió. Lo que ahora queda pendiente es la pregunta sobre dónde está el propio Vildoza. Su mujer asegura que es “viuda”, pero no aportó ningún papel que lo respalde. El juzgado allanó dependencias de las Fuerzas Armadas y encontró, en cambio, que no hay papeles que indiquen que está muerto. La pensión que ella siguió cobrando durante todo este tiempo a través de su hijo –aun como prófuga– corresponde a la de quienes tienen maridos dados de baja pero siguen con vida. Por todo esto, en el juzgado lo “buscan como si estuviera con vida”. A Grimaldos la detuvieron la primera semana de julio mientras estaba a punto de viajar para conocer al segundo hijo de Javier, el hijo de Cecilia Viñas, que aún mantiene contacto con sus apropiadores. Se sabe que mientras estaba prófuga, ella y Vildoza entraron y salieron del país durante dos décadas con identidades falsas. Frente a Servini, la mujer se negó a declarar. Poco después presentó un escrito en el que dice haber desconocido el origen del niño. Y asegura ser “viuda”, un dato que para los familiares de Cecilia intenta frenar la búsqueda de Vildoza y que el juzgado empezó a investigar porque, a su vez, la mujer cobró (y cobra) una pensión de la Armada a través del Instituto de Ayuda Financiera (IAF),

“La mujer no dijo ni cuándo murió, ni dónde fue, ni dónde vivía”, dice una fuente del juzgado. “Dice ser viuda, pero nunca trajeron nada que demuestre que haya fallecido este hombre, ni un certificado de defunción, ni dónde murió si es que estaba afuera del país, así que a él lo seguimos buscando como si estuviera con vida.”

Los datos que alientan la hipótesis de la sobrevida se encontraron en la serie de allanamientos que el juzgado hizo en el Edificio Libertad y en el Instituto de Ayuda Financiera para Pagos de Retiros y Pensiones militares (IAF), entre otros lugares. En ninguno apareció un solo documento sobre la muerte de Vildoza. Y, en cambio, del IAF se obtuvo una hipótesis que puede indicar lo contrario.

A Vildoza le dieron la “baja” de la Marina por rebeldía a partir de la resolución número 305/87, conforme a la sentencia judicial dictada en la causa ESMA, de marzo de 1987. A partir de ese momento por el reglamento militar, la fuerza empezó a pagarle los haberes a su mujer como suele suceder con el resto de los casos, un derecho constitucional que no puede ser eximido –dice una de las fuentes– aunque exista una causa como los crímenes de lesa humanidad. La resolución contempló además la existencia de un menor de edad en la familia, que era Javier Penino Viñas. Y un dato que surgió de la investigación del juzgado es que el cobro de la pensión se hizo a través de uno de los dos hijos biológicos de Vildoza: Jorge Ernesto Vildoza, que según los datos de la Armada, fue personal civil de Inteligencia de la Armada (PCI) entre 1980 y 1988.

De acuerdo con fuentes de esa fuerza, hay un modo de saber si el IAF le pagó a Grimaldos en condición de esposa de un militar dado de “baja” o como “viuda”. Estos son los datos que a su vez observó el juzgado. Allí indican que después de una “baja”, el familiar que recibe la pensión obtiene el 80 por ciento del sueldo. Si, en cambio, la familia declara la muerte, el ingreso se reduce al 70 por ciento de ese 80 por ciento. Eso es lo que no habría hecho la familia porque siguió cobrando los haberes sin reducción.

La historia de Cecilia Viñas es una de las más recordadas. Permaneció con vida y en un lugar de cautiverio en democracia, desde donde hizo ocho llamados a su familia. Entre otros centros clandestinos pasó por la Base Naval de Buzos Tácticos de Mar del Plata. En el marco de esa causa, se investiga en este momento a Roberto Pertusio, jefe de Submarinos de la base, quien con su mujer aparecen como padrinos de Javier. De confirmarse ese dato, el rol permitiría abrir una pregunta aún no resuelta sobre la relación del marino con la entrega del niño. Pertusio a su vez pone de manifiesto la intrincada trama de solidaridad de los marinos. En 2008 figuraba como consejero del jefe de la Armada Jorge Godoy en el Centro de Estudios Estratégicos, mientras ya estaba con arresto domiciliario desde hacía dos años por los crímenes de la dictadura. Luego de la denuncia de este diario, la entonces ministra de Defensa, Nilda Garré, dio la orden para que lo saquen. Pertusio fue condenado por la represión ilegal en la Base Naval marplatense.

Vildoza padre, en tanto, además de en la ESMA, estuvo destinado en Londres como ayudante de la Agregaduría Naval de la embajada argentina, entre 1979 y 1981. La Armada dice que intentó nombrarlo en el ’78, pero por los antecedentes no pudieron hacerlo. En 1997 quedó incluido en la lista de veteranos de Malvinas, por lo que le correspondía una pensión militar que como estaba prófugo nunca se presentó a cobrar.

Grimaldos fue procesada por sustracción, ocultación y retención de Javier y falsificación de documento público. Con Vildoza tuvieron solo dos hijos, un varón Jorge Ernesto, y una mujer. El otro Vildoza, llamado Angel Gustavo, que es oficial de la Armada, no tiene filiación con el represor.

jueves, 12 de julio de 2012

Realizaron cuatro allanamientos para recabar información por el represor Vildoza

La búsqueda continúa 35 años después

La Justicia reactivó la investigación sobre el prófugo Jorge Vildoza, apropiador del hijo de Cecilia Viñas y Hugo Penino. Su mujer dijo que estaba muerto, pero no hay constancia de ese hecho.

 Por Victoria Ginzberg

Cecilia Viñas y Hugo Penino fueron secuestrados el 13 de julio de 1977 en la ciudad de Buenos Aires. Ella estaba embarazada de siete meses. Aunque no se sabe con certeza dónde los llevaron, se cree que estuvieron en El Vesubio y en la Base de Submarinos y Buzos Tácticos de Mar del Plata, ciudad en la que la pareja había crecido. Sí es seguro que Cecilia fue conducida a la ESMA para parir y que su hijo fue apropiado por Jorge Vildoza, uno de los jefes de ese centro clandestino de detención. Javier Penino Viñas se hizo el análisis de ADN en 1998, pero hasta hoy sigue en contacto con sus apropiadores, situación que se vio facilitada porque tanto el ex marino como su mujer se escaparon del país en 1986. Ana María Grimaldos, la apropiadora, fue detenida la semana pasada y se declaró “viuda”. Ayer, la jueza María Servini de Cubría realizó cuatro allanamientos para buscar documentación que respalde o desmienta esa afirmación. Por el momento, en ningún papel el represor figura como muerto. En cambio, la magistrada encontró que desde 1987 y durante todo el tiempo en que estuvo prófuga la mujer cobró una pensión de la Armada.

El caso de Cecilia Viñas conmociona cada vez que se lo recuerda: entre diciembre de 1983 y abril de 1984, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, la joven se comunicó desde su cautiverio con su familia en ocho oportunidades. Durante esos llamados se enteró de que su hijo había sido robado y que no estaba con su familia. Javier, que había sido separado de su madre cuatro días después de nacer, tenía seis años y estaba siendo criado por los Vildoza. Su madre estaba desaparecida, pero viva.

Cecilia Viñas y Hugo Penino fueron secuestrados de su departamento de la avenida Corrientes al 3600. Ella era empleada administrativa en Nexo Publicidad y él en Ford Copello. A 35 años de su desaparición –se cumplen hoy– la Justicia sigue buscando al apropiador de su hijo y cabecilla de la ESMA. Servini de Cubría allanó ayer el edificio Libertad, sede de la Armada, el Instituto de Ayuda Financiera para Pagos de Retiros y Pensiones Militares, la Sociedad Militar de Seguro de Vida y la Dirección Nacional de Identificación Tributaria y Social. En ninguno de los documentos revisados en esos sitios aparece Vildoza como muerto.

Lo que pudo establecer el juzgado es que Grimaldos recibía una pensión durante todo este tiempo. Lo mismo ocurrió con Javier hasta los 18 años, mientras todavía llevaba el apellido Vildoza. El cobro se hacía a través de uno de los hijos biológicos del represor, Jorge Ernesto Vildoza, que como su hermano Angel Gustavo (capitán de corbeta en actividad) sería miembro del Servicio de Inteligencia Naval. Vildoza padre fue dado de baja en 1987 por su condición de prófugo.

Además de la reciente detención de Grimaldos, el caso de Cecilia Viñas y su hijo fue parte de la causa en la que se estableció que la apropiación de niños fue parte del plan sistemático de desaparición de personas de la última dictadura. Ya en 1979 la sobreviviente Sara Solarz de Osatinsky, quien asistió a secuestradas parturientas en la ESMA, declaró en París haber visto a Cecilia: “Fue traída de Mar del Plata. Era alta, de cabellos castaño oscuro. A fines de 1977 tuvo un varón. Luego fue trasladada sin su bebé”.

Los familiares de Cecilia y Hugo creen que éste es un momento clave en el que se podría echar luz sobre el destino del grupo de prisioneros que estaba vivo en 1984 y del que Cecilia formaba parte. Según lo que pudo decir la joven en esos llamados, ella y otros secuestrados estuvieron en Buenos Aires y Mar del Plata. El jefe de la fuerza de submarinos de la Base Naval de Mar del Plata, Roberto Pertusio, y su mujer figuran como padrinos del niño apropiado. Pertusio estaba en actividad en 1984, cuando, a partir de las comunicaciones telefónicas, el gobierno de Alfonsín realizó una estéril investigación sobre este hecho.

En 1998 Javier envió una carta al juzgado de Servini de Cubría en la que informaba que se había enterado “a través de noticias e Internet de que mi padre está acusado de no ser mi padre biológico sino un militar de actuación durante la década del ’70 y que me robó cuando era bebé”. Pocos meses después se presentó en forma espontánea para realizase el estudio de ADN con el que se confirmó su identidad. El joven tuvo contactos con su familia biológica, pero nunca cortó sus vínculos con los Vildoza. Actualmente vive en Londres con su mujer y sus hijos. “Mientras no tengamos a Vildoza, mientras no se haga justicia, yo no sé si él está libre. Pudo haber recuperado su identidad, pero no su libertad”, dijo su tío Carlos Viñas, cuando declaró como testigo en el juicio sobre el plan sistemático de robo de bebés.

lunes, 18 de junio de 2012

Homenaje a Rodolfo Walsh en el subte porteño

Se realizó un homenaje a Rodolfo Walsh, en el que estuvieron presentes su hija Patricia Walsh y su amigo Osvaldo Bayer, en la estación “Entre Ríos” de la Línea E del subterráneo rebautizando por segunda vez dicha parada con su nombre. El 25 de marzo de 1977, un día después de haber escrito la famosa “Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar”, Rodolfo Walsh fue desaparecido tras un tiroteo en la esquina de las avenidas San Juan y Entre Ríos, donde está dicha estación. Por ANRed
    Por ANRed - Sur (redaccion@anred.org)

La conducción de Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) rebautizó por segunda vez, este viernes 15 de junio, la estación Entre Ríos de la Línea E. El lugar escogido rememora el trágico final del periodista. Además de intervenciones artísticas, el encuentro contó con la presencia de Lidia Ferreyra, su compañera de lucha; Patricia Walsh, su hija; y Osvaldo Bayer.

La voz de Mercedes Sosa entonando “La cigarra” llegaba desde un amplificador y se metía en cada rincón de la estación "Entre Ríos". Eran esas paredes que vieron como un operativo militar pretendía acallar la voz de Rodolfo Walsh las mismas que, por ironía del destino, 35 años después eran rebautizadas por los trabajadores, como Estación Compañero Rodolfo Walsh.

Al grito de "¡Rodolfo Walsh: presente! ¡Ahora y siempre!", Lidia Ferreyra tomó la palabra para transmitir su alegría para con la nueva disposición ya que “es una expresión más del crédito de la memoria”. Acto seguido, el reconocido escritor y periodista, Osvaldo Bayer, se acercó al micrófono para comunicar su entusiasmo con el rebautizo de la estación Entre Ríos. Además, compartió anécdotas vividas con Rodolfo Walsh, como por ejemplo, el diálogo que mantuvieron la última vez que se vieron, acerca del cual detalló que fue “en plena dictadura, se sorprendió y me dijo qué haces acá y yo le dije mira quien habla. Me dijo pero vos escribiste lo de la Patagonia, y yo respondí pero vos diez veces peor todavía: te metiste con la actualidad” y agregó tristemente “yo no sabía que iba a ser el último encuentro”. Luego, Bayer se refirió a su amigo “era más argentino que todos. Cómo amaba esas enormes llanuras allá en Río Negro”; y fue entonces cuando invitó a los trabajadores y al pueblo en su conjunto a luchar por recuperar su casa natal de Choele Choel. Cerró su discurso: “que gran acto es este, esto lo dice todo. Es vivir por la ética. Es vivir por una comunidad llena y plena de justicia, sin niños con hambre, con gente rebozante de trabajo, para que podamos gozar de este paisaje argentino”.

Un trabajador de AGTSyP leyó una carta que Rodolfo Walsh escribió cuando su colega Paco Urondo falleció. El gremialista reflexionó acerca del contenido y remarcó, citando al periodista, que “el problema para un tipo como vos en un tiempo como este, es que cuando más hondo se mira y más callado se escucha, más se empieza a percibir el sufrimiento de la gente, la miseria, la injusticia, la crueldad de los verdugos. Entonces ya no basta con mirar, ya no basta con escuchar, ya no alcanza con escribir”.

A continuación, Patricia Walsh tomó la palabra para realizar una pequeña reseña de la vida política de su padre y aseguró que si él se encontrase allí agradecería que lo sean los mismos trabajadores quienes lo recuerdan. Además, resaltó que el Tercer Juicio por la ESMA se aproxima, el cual exige una responsabilidad popular de difusión. Remató esta idea con palabras del propio periodista: “los invito a empuñar este juicio que va a ser el más importante de la historia reciente de la lucha por los derechos humanos en nuestro país (…) a que difundan esta información, porque así van a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”.

Finalmente, el Secretario General de AGTSyP, "Beto" Pianelli, agradeció la participación de las diversas agrupaciones políticas y sindicales en este acto que pretendió “recuperar las imágenes, recuperar los mitos de la ciudades, los nombres de nuestros verdaderos héroes”. En conclusión, el gremialista declaró en diálogo con ANRed su conformidad con el apoyo que actualmente brinda el gobierno nacional por medio del Bloque Nuevo Encuentro y de su diputada -Gabriela Cerruti-, quien presentó el proyecto 1272-D-2011 en la Legislatura Porteña. Al respecto, aseguró que observa diferencias positivas con respecto al intento de rebautizo efectuado el año anterior, ya que actualmente cuentan con autorización de Metrovías para intervenir la estación con carteles alusivos al autor; hecho que, según Pianelli, aumenta las esperanzas de legalizar el renombramiento en el curso del año 2012.

lunes, 11 de junio de 2012

La justicia brasileña inició el proceso para extraditar represor

Un paso más hacia la extradición

El Supremo Tribunal Federal de Brasil comenzó con las gestiones para posiblemente extraditar a Claudio Vallejos, quien admitió haber intervenido en el secuestro del pianista brasileño Francisco Tenorio Cerqueira Junior, desaparecido.

 Por Darío Pignotti

Desde Brasilia

Uno de los capítulos menos investigados del Plan Cóndor, el que vinculó a las dictaduras de Brasil y Argentina, entre otras del Cono sur, comienza a salir de las sombras. El Supremo Tribunal Federal brasileño inició las gestiones para la posible extradición del represor argentino Claudio Vallejos, ex ESMA, quien declaró haber participado en el secuestro del pianista brasileño Francisco Tenorio Cerqueira Junior, desaparecido desde 1976, cuando realizaba una serie de presentaciones en Buenos Aires junto a Vinicius de Moraes.

Está probado con harta documentación –que incluye cartas del sindicato de músicos al dictador Ernesto Geisel (1974-1979)– que la Cancillería brasileña y la Embajada en Buenos Aires tomaron conocimiento prácticamente de inmediato del secuestro de Cerqueira Junior el 18 de marzo del ’76, y hay indicios firmes sobre la participación de agentes brasileños en los interrogatorios y torturas. Lo que hace de la desaparición de “Tenorinho” un caso emblemático del Cóndor orquestado por brasileños y argentinos.

Después de años de indiferencia judicial, el juez Gilmar Méndes, del Supremo Tribunal Federal, dio un paso firme hacia la extradición del presunto secuestrador Vallejos al ordenar la semana pasada que éste quede bajo jurisdicción de la Policía Federal, por su carácter de extraditable.

El proceso de deportación está caratulado en el Supremo como oficio 478/2012 y fue solicitado, tres meses atrás, por el fiscal federal argentino Miguel Angel Osorio, a cargo de la causa ESMA, quien en su fundamentación se refirió al Plan Cóndor y citó informaciones publicadas por Página/12.

Elisa Cerqueira era una niña de 8 años cuando su padre Francisco Tenorio, de 35, fue secuestrado. Desde entonces ha esperado en vano una respuesta de las autoridades brasileñas. “Si Vallejos es deportado allá (Argentina) va a ser juzgado y probablemente condenado, como sucedió con todos (los miembros de ESMA). Alfredo Astiz está preso y condenado. Yo creo que él tiene que ser deportado, porque acá no va a pasar nada, Brasil todavía no abrió los archivos, no reconoce su participación en este caso, amnistió a los torturadores, entonces creo que debe irse porque allá se hace justicia.” “Aquí Vallejos puede ser liberado en cualquier momento con cualquier excusa boba, por eso el gobierno argentino pidió que lo extraditen, allá va a responder por los grandes crímenes que cometió”, dijo Elisa Cerqueira al diario electrónico Carta Maior.

El Gordo Vallejos fue miembro de la Marina, actuó en la ESMA desde el comienzo de la dictadura y, según él mismo confesó, participó en el grupo de tareas que secuestró al pianista Francisco Tenorio Cerqueira Junior, que horas antes había participado de uno de los memorables recitales del poeta y ex diplomático Vinicius de Moraes junto al guitarrista Toquinho.

En la década del ’80, Vallejos desembarcó en Brasil donde repartía su tiempo entre estafas varias –por lo que fue preso más de una vez, la última en enero pasado– y vender entrevistas sobre su participación en el rapto del pianista Cerqueira Junior –un músico exquisito, poco volcado a la política—, y relatar los secuestros de varios militantes brasileños como Sidney Fix Marques dos Santos y Maria Regina Marcondes Pinto de Espinosa, quienes continúan desaparecidos desde 1976. Casos que posiblemente serán materia de indagaciones por parte del fiscal Osorio, si se lleva a cabo la deportación.

“Maté por lo menos a 30 personas y perdí la cuenta de aquellos que torturé, perdí la cuenta de aquellos que yo había torturado y acabaron muertos”, declaró hace tiempo Vallejos a la revista Fatos, acaso envalentonado por las inminentes leyes de Obediencia Debida y Punto Final. También soltó la lengua para la televisión francesa, donde se despachó sobre Alfredo Astiz, y realizó declaraciones en la extinta revista argentina La Semana, a la que dijo: “Yo participé con (Rubén) Chamorro en el secuestro de (el embajador) Hidalgo Solá”, otra de las víctimas de los grupos de tareas de la ESMA, por orden del almirante Emilio Massera.

La vocación histriónica del represor y su prontuario como estafador hacen que sus afirmaciones sean tomadas con reserva, “no sabemos si todo lo que dice es verdad, pero es muy importante que esté detenido y que sea deportado” para ser interrogado por la Justicia argentina, plantea Jair Krischke, titular del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil, consultado por este diario.

Y luego avanza: “Esto también será importante” para la Comisión de la Verdad, creada el mes pasado por la presidenta Dilma Rousseff, porque es probable que se progrese en la reconstrucción de uno de los casos paradigmáticos del Plan Cóndor. Krischke dijo que no se puede prever cuándo habrá una definición sobre el caso, porque éste debe ser tratado por el plenario de los once miembros del Supremo Tribunal Federal, pero estima que hay “elementos” para esperar un fallo favorable dado que ya fueron concedidas otras extradiciones de represores que actuaron en Argentina, como el coronel uruguayo Manuel Cordero Piacentini, en enero de 2010, y el teniente argentino Norberto Raúl Trozzo, el año pasado.

domingo, 20 de mayo de 2012

Víctima de la dictadura argentina declara en juicio al director de ABC de Paraguay

Víctor Basterra, víctima de la dictadura argentina, es uno de los testigos convocados a declarar en el juicio contra el director de nuestro diario Aldo Zuccolillo, por supuestos delitos contra el honor, promovido por el francés Jean Claude Critón. La audiencia, a cargo del juez Manuel Aguirre, se inicia el próximo 20 de junio.

Además de Zuccolillo, también ha sido querellado por Critón el comisario Gilberto Fleitas, subjefe del Departamento de Investigación de Delitos de la Policía Nacional.

Critón se sintió agraviado por la publicación de una información sobre su detención, registrada en diciembre de 2010.

El material periodístico señala que el periodista francés fue detenido en virtud de una orden judicial dictada en un caso de calumnia y que contaba, además, de antecedentes por estafa y crímenes de lesa humanidad en la Argentina, de acuerdo con datos proporcionados por fuentes policiales.

El 10 de mayo pasado, precisamente la TV Pública paraguaya dio un informe en el cual víctimas de la dictadura militar argentina señalan al periodista francés Jean Claude Critón como uno de los operadores de la temida Escuela de Mecánica de la Armada (Esma).

Específicamente, Víctor Basterra y la periodista Miriam Lewin recordaron que vieron en varias ocasiones a Critón pasearse por el predio de la Esma.

Basterra incluso dijo que sacó la fotografía de varios represores durante el tiempo que estuvo preso en la Esma y una de esas era de Jean Claude Critón.

A su vez, Lewin afirmó en la entrevista que Jean Claude Critón trabajaba para contrarrestar la campaña internacional contra la dictadura militar argentina, para intentar ocultar las atrocidades que ocurrían en los centros de retención.

En el juicio que se inicia el 20 de junio, tanto Basterra como Lewin tendrán oportunidad de dar a conocer sus testimonios al juez Aguirre.

En declaraciones a la prensa, el abogado de Critón, Pedro Cañete, explicó que si bien nuestro diario ya había publicado una carta de su cliente con su versión sobre el particular, este pretendía además una retractación y una reparación económica, pero no anticipó el monto.

Condenas por calumnia

A la par que acciona contra el director de ABC por supuestos hechos punibles contra el honor, Jean Claude Critón afrontó dos juicios por los mismos delitos, en los que fue condenado por calumnia.

Uno de estos juicios fue promovido por Jean Patrick Humbert y en el mismo Critón fue sentenciado a pagar una multa de G. 25 millones. En el otro, impulsado por María Teresa Agüero de Humbert, Critón fue condenado a pagar una multa de G. 3.150.000 y una composición de G. 40 millones.

martes, 8 de mayo de 2012

La Corte negó excarcelación al “Tigre” Acosta

La Justicia revocó el fallo que disponía la excarcelación del represor que operaba en la ESMA, condenado a prisión perpetua por el TOF n°5 en octubre del 2011.


El Tigre Acosta
La Corte Suprema de Justicia revocó un fallo que disponía la excarcelación por el paso prolongado del tiempo de Jorge “El Tigre” Acosta, uno de los más principales represores que operó en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

El máximo tribunal dejó sin efecto una sentencia de la Cámara Federal de Casación Penal que había considerado “inadecuada la prolongación de la prisión preventiva”, tanto de Acosta cuanto de sus consortes de causa Jorge Acosta y Luis Perea. La decisión fue adoptada por los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Raúl Zaffaroni.

Beneficiado por la Ley de Obediencia Debida, Acosta fue detenido posteriormente y puesto en arresto preventivo por su participación en el robo de niños nacidos en cautiverio. En 2003, se reabrieron las causas en las que estaba imputado y, en 2006, fue enjuiciado junto a Alfredo Astiz y Adolfo Miguel Donda.

El 26 de octubre de 2011, en el marco del primer juicio por los crímenes cometidos en la ESMA -uno de los centros clandestinos de detención y exterminio más grandes montados durante la última dictadura militar-, Jorge "el Tigre" Acosta fue condenado a cadena perpetua e inhabilitación absoluta por el Tribunal Oral Federal nº5 después de 22 meses de debate y testimonios de más de 250 testigos.

La ESMA es uno de los pocos campos de concentración con supervivientes que pasaron uno, dos y hasta cuatro años secuestrados.