lunes, 4 de febrero de 2013

H.I.J.O.S. denunció que Jorge Magnacco viola su detención domiciliaria




El represor que sale de paseo

El capitán de navío Magnacco, quien atendía partos en la ESMA, fue filmado mientras caminaba por Barrio Norte, visitaba un shopping y hacía compras. La agrupación H.I.J.O.S. reclamó que le sea revocado el beneficio de cumplir la prisión en su casa.

 Por Adriana Meyer

El represor Jorge Magnacco fue descubierto mientras paseaba por Barrio Norte, en ostentosa violación del arresto domiciliario del que goza por decisión judicial tras haber sido condenado por el plan sistemático de apropiación de menores, hijos de secuestrados y desaparecidos, durante la dictadura. La agrupación H.I.J.O.S. filmó a este médico que atendía los partos de mujeres en cautiverio de la ESMA mientras recorría tranquilo su barrio, visitaba un shopping y hacía las compras. “Se burla de todos, se burla de sus víctimas, los familiares, la Justicia y el pueblo entero que construyó este proceso histórico de Memoria, Verdad y Justicia”, expresó H.I.J.O.S. Magnacco está siendo juzgado en la megacausa ESMA y durante la audiencia de ayer, poco antes del paseíto, se había negado a prestar declaración indagatoria. La agrupación que lo filmó exigió a los “señores jueces” poner fin a estos “privilegios” para los represores sentenciados en los procesos por delitos de lesa humanidad, y en el caso particular de Magnacco, que le sea revocado el beneficio de cumplir la prisión en su casa porque “no podemos seguir cruzándonos con genocidas por las calles”.

La agrupación H.I.J.O.S. destacó que este genocida se pasea por Buenos Aires “como cualquier vecino, pero no lo es”. De hecho fue condenado en el juicio por el plan sistemático de robo de bebés y también por casos particulares de hijos de desaparecidos; y además de la causa ESMA, también está imputado en otro juicio por crímenes durante el terrorismo de Estado. “Magnacco cumple sus condenas con arresto domiciliario en su casa de Barrio Norte, pero no respeta las condiciones de la detención y usa la salida autorizada exclusivamente para ir al juicio para pasear por Patio Bullrich e ir de compras a la panadería”, señaló la entidad en un comunicado, y respaldó su denuncia con imágenes que pueden verse en http://youtu.be/wDR71U9yuKo

“Señores jueces, ya hemos exigido que los genocidas con arresto domiciliario no tengan privilegios, son ustedes quienes deben controlar qué hace Magnacco y cualquier otro cuando no está en su casa; y particularmente este verdugo, que tiene probado por la Justicia que fue partícipe del terrorismo de Estado, no puede seguir gozando de un beneficio que no respeta”, planteó H.I.J.O.S. y exigió que el Tribunal Oral y Federal Nº 5, integrado por los jueces Leopoldo Bruglia, Daniel Obligado y Adriana Paliotti, le revoque en forma inmediata la prisión domiciliaria y ordene su detención en una cárcel común.

El capitán de navío, médico retirado de la Armada, Jorge Luis Magnacco fue el primer represor escrachado por H.I.J.O.S. cuando aún permanecía impune, en 1996. Quien supo ser el obstetra de la ESMA trabajaba en el Hospital Militar y en el Sanatorio Mitre, de donde fue despedido por el efecto de la condena social. “Magnacco tiene las manos manchadas de sangre, la de los bebés nacidos en la ESMA durante el cautiverio de sus madres detenidas-desaparecidas en la última dictadura cívico-militar, y es uno de los que saben dónde están esos hijos que aún no conocen su identidad, pero sigue fiel a los pactos de silencio”, expresó H.I.J.O.S. Y concluyó que “los juicios a los culpables de delitos de lesa humanidad se complementan con la condena social, y hoy lo demostramos” porque “Magnacco no puede pasar desapercibido, su cara es conocida, los medios no la muestran a pesar de todas sus condenas y por eso la ponemos en evidencia, para que su casa sea su cárcel y su rostro, su condena social”.

Este represor y obstetra del Hospital Naval durante la dictadura intervino en decenas de casos de niños nacidos en el cautiverio de sus madres, y por eso lo sentenciaron en el proceso sobre el plan sistemático. Pero también fue condenado a diez años de prisión por la sustracción, retención y ocultación de Evelyn Karina Bauer Pegoraro, a cuya madre atendió en un parto que tuvo lugar en el centro clandestino que funcionó en la ESMA. El juez federal Luis Rodríguez unificó en 15 años la condena total a Magnacco, en base a otra pena anterior que se había impuesto al represor por delitos similares. La causa se había originado en una denuncia de Abuelas de Plaza de Mayo.


lunes, 28 de enero de 2013

Desde México, denuncian al gobierno argentino ante la CIDH por los asados en la ESMA


Pese a las declaraciones con tinte aclaratorio de la Presidenta, el asado de fin de año que realizó el ministro de Justicia, Julio Alak en el predio de la Esma sigue dando qué hablar y acumulando denuncias.

Desde México, organismos de Derechos Humanos, organizaciones sociales, académicos e intelectuales presentaron una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en contra del gobierno argentino por la realización de los asados en la ex Escuela de Mecánica de la Armada.

Este miércoles, en el Club de Periodistas de México, se informó sobre la denuncia y señalaron que presentaron la queja “para que este tipo de acciones no se vuelvan a repetir, ya que ofenden la memoria de las víctimas y lastiman a sus familiares”.

Allí estuvieron presentes Marcelo Fabián Monges, escritor argentino radicado en México y presidente de la Fundación Conciencia y Dignidad A.C.; Wendy Patiño Hernández, de la Fundación Conciencia y Dignidad A.C.; Adrián Ramírez López, presidente de la Liga Mexicana por los Derechos Humanos (LIMEDDH); Ulises Lara López, académico UNAM; José Luis Moyá, asesor en temas de transparencia y corrupción; Carmen Ojesto, presidenta de la Fundación Ojesto Martínez A.C., Hugo Everardo Hernández, de la Asociación Nacional para el Desarrollo y el Bienestar de la Familia Mexicana.

Allí, Monges, indicó: “Sostenemos que la banalización de ese espacio para la memoria donde se cometieron crímenes de lesa humanidad, hiere y ultraja los sentimientos y la memoria de la comunidad internacional”.

miércoles, 23 de enero de 2013

Víctor Basterra: “La discusión sobre qué hacer con la ESMA no está cerrada”

(Por La Retaguardia) Dialogamos con nuestro compañero de Oral y Público y sobreviviente del centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en el predio de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), sobre el debate que se generó a partir del brindis-asado que realizó el Ministerio de Justicia de la Nación a fines del año pasado: ¿deben utilizarse para actividades alegres en pos de la vida, o como museos o lugares en donde se recuerde el horror que allí se vivió? Para Basterra, la ex ESMA es un espacio al que hay que respetar, ya que allí existen aún huellas y pruebas que se deben continuar descubriendo e investigando.

Desde un principio, Víctor Basterra ha estado en desacuerdo con muchas de las actividades que se desarrollan en el predio de la ESMA; le resulta difícil aceptarlas: “yo he andado por esas calles siendo prisionero, teniendo ese cautiverio que condicionaba todos los giros y las búsquedas de libertad que uno pudiera tener, pero en el cautiverio uno estaba permanentemente ahí. Y desde esa mirada, me resulta difícil aceptar ciertas actividades. Las acepto en función de esa visión de conjunto, de unidad, pero como bien decíamos en otras épocas ´juntos pero no mezclados´. Sigo sosteniendo mi posición, negándome a aceptar naturalmente que se haga murga o lo que yo llamo ´la política del tachín-tachín´, las cosas que han sucedido ahí últimamente, esa choriceada para más de dos mil personas, que me parece desproporcionada. Muchas veces digo que no se puede tomar a la ESMA para cualquier cosa, para todo. La ex ESMA es un espacio que hay que respetarlo, brindarle un cuidado especial en el tratamiento que se le da, es como si uno tuviera un niño y le enseña las peores cosas que uno tiene”, explicó en diálogo con La Retaguardia.

En este sentido, Basterra considera que la discusión sobre el uso del predio de la ESMA no está cerrada, a pesar de lo que algunos organismos de Derechos Humanos afirmaron en los últimos días: “es algo que sigue porque es un espacio que está descubriéndose permanentemente, todavía se encuentran pruebas, huellas, muchas cosas, además de un montón de preguntas. Yo creo que se encuentra fundamentalmente el gran interrogante que no puede estar saldado, porque aceptar el mal humano como algo que ya se saldó y listo, entonces hay que matarlo con alegría y curso de no sé qué... no es así, la historia es distinta. Además hay una realidad: buena parte de los familiares siguen haciendo el duelo, entonces no se puede aceptar esto de que se cerró la discusión, ganamos nosotros, ustedes perdieron, violín en bolsa y a comérsela. No es así la historia, porque además no se construye nada con esas imposiciones o con esas actitudes que a veces a uno lo revelan, lo sublevan porque uno dice cómo puede ser, somos compañeros que transitamos la misma vereda y me venís a patear las canillas porque no me gusta tal cosa. Tengo el derecho a expresarlo, y lamentablemente muchas veces se dan estas situaciones que a mí me molestan, porque tengo otra mirada y no soy el único, y tampoco somos demasiada minoría. Lo que pasa es que no fue una discusión abierta”.
En diálogo con La Retaguardia, Basterra afirmó que hay algunos temas que no deberían entrecruzarse con lo partidario: “la cuestión partidaria, partidista, partidocrática, te baja línea permanentemente. Yo prefiero muchas veces el activismo porque expresa ser el activo de la clase, de una forma de pensar, no necesariamente de un partido que ahí sí se milita en un partido, hay doctrinas, reglas, sujeciones, prioridades para no lastimar a uno o al otro, aunque sea un hijo de puta el otro, pero como hacés una alianza, callate, no digas nada porque podés lastimar a fulanito que es un turro, porque esto nos ha pasado mil veces, más que yo vengo del peronismo, yo nunca milité en el peronismo estructurado como es el Partido Justicialista, que muchos de sus dirigentes estuvieron debajo de la mesa durante la dictadura o cuando había que enfrentarse a los autoritarios de mierda, y después cuando veían la cosa fácil salían y se iban cazando los puestos. Yo a lo partidocrático medio que le tengo, no desprecio, pero sí desconfianza”.

Además, Basterra recuerdó que cuando se comenzó a hablar de qué hacer en la ex ESMA se presentaron 21 proyectos, que aparecen reflejados en el libro “Memoria en Construcción”: “muy interesante independientemente de la obra en sí, buen basamento está dado en las fotos de los compañeros que yo pude rescatar de ahí adentro, está toda una reflexión, justamente una mirada en búsqueda de respuesta o interrogantes que surgían y van a seguir surgiendo, por eso esto no está cerrado”.

El debate sobre qué uso darle a los terrenos donde funcionaron centros clandestinos o campos de concentración existe en distintos países del mundo. Por ejemplo, la recuperación histórica que se ha hecho desde el judaísmo de la Segunda Guerra Mundial permitió que hoy todos sepan lo que fue el Holocausto. De todos modos, cada espacio y, a su vez, cada país tiene sus características. Al respecto, Basterra reflexiona: “el desarrollo del Terrorismo de Estado en la Argentina es muy particular. Aquí hubo más de quinientos centros clandestinos, en el corto lapso de siete años. Cada uno tiene un tratamiento particular, algunos son señalizados, otros todavía funcionan como comisarías, la base naval de Mar del Plata todavía funciona como base naval. En los otros países también ha sucedido más o menos lo mismo, pero no hay lugares de festichola, lo puedo asegurar”.

En tanto, mientras la discusión sobre el uso del predio ubicado sobre Avenida del Libertador permanece, o al menos eso debería suceder, continúa el tercer tramo del juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar en el centro clandestino que funcionó justamente en la ex ESMA. Una demostración más de que lo que allí sucedió no está cerrado, ni se ha terminado de juzgar.

domingo, 20 de enero de 2013

Los "asaditos" en la ESMA tienen una connotación peligrosa y desconsiderada

Carlos Loza, un sobreviviente de la ESMA, centro clandestino de detención, tortura y exterminio por el que pasaron alrededor de 5000 detenidos desaparecidos, redactó un comunicado que difundimos. Junto con la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) liderada por Pablo Micheli, entre muchos otros (Ver nota más arriba), convoca para el martes 8 de enero, a las 12 horas, a un acto de repudio al asado-brindis que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación organizó en el mencionado CCD para despedir el año 2012.

Me ha llegado un comunicado de ustedes haciendo consideraciones sobre el trabajo que realizan en la ESMA, lugar por demás simbólico, donde se perpetró el GENOCIDIO, junto a otros Centro Clandestinos de Detención.

Desde nuestra organización sindical estuvimos junto a ustedes en todas las oportunidades en que se han manifestado por sus legítimos derechos (reconocimiento de la organización sindical en el sector, pase a planta, acceso a los derechos a participar de paritarias, reincorporación de despedidos, etc.).

La Junta Interna de ATE-Justicia tiene el legítimo derecho a manifestarse en contra de ser obligados a participar en actos de la patronal, en este caso el Estado). Nadie ha menoscabado su trabajo que tan responsablemente ejecutan. De la misma manera otros trabajadores y trabajadoras del Estado realizamos nuestro trabajo en otras reparticiones.

No es práctica en nuestra organización cuestionar a trabajadores de otra Junta Interna denunciando hechos en su sector de trabajo y mucho menos hacerlo públicamente. Recuerdo cuando ustedes volantearon la marcha del último 24 de Marzo pidiendo la reincorporación de dos compañeros del organismo. Muchos opinaban que era incorrecto traer un problema sectorial a una movilización donde el protagonismo es la memoria de los 30.000 compañeros. Otros entendimos que su voz debía ser escuchada y el reclamo debía atenderse.

En muchos de nuestros organismos se realizan fiestas de fin de año organizadas por los funcionarios o los gremios. A nadie se lo obliga a concurrir. Tal vez en vuestro comunicado faltó hacerse solidarios con los compañeros/as que fueron obligados a concurrir o justificar su ausencia.

Me permito hacer esta observación como integrante de la Junta Interna de ATE en la Administración General de Puertos que también ha proporcionado su cuota de desaparecidos y sobrevivientes en el Centro Clandestino de Detención y Exterminio ESMA.

Por otra parte y en mi carácter de miembro de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) quisiera reflexionar sobre estos hechos. En el mes de Diciembre de 1976 siendo trabajador portuario, y con otros tres compañeros, miembros del Cuerpo de Delegados, fuimos secuestrados, llevados a la Seccional 30 de La Policía Federal y esa misma noche llevados a la ESMA. Ustedes conocen perfectamente cada uno de los lugares donde 5000 compañeros/as fueron golpeados, torturados, asesinados, violados, despojados de sus hijos, etc.etc.

Saben también que los días miércoles se hacían los "traslados" que significaba la desaparición definitiva de los detenidos-desaparecidos. Muchas veces en los operativos se producían asesinatos o los compañeros/as quedaban muy mal heridos. Ello no impedía que sus cuerpos fueran llevados a la ESMA. Muy infrecuentemente se entregaban los cadáveres a sus familias. Tal es el caso de Rodolfo Walsh, asesinado en las primeras horas de la tarde del viernes 25 de Marzo de 1977 o el caso de Enrique "Quique" Juárez, quien junto a Marcelo Cerviño y Lidia Zunino fueron baleados en la localidad de Martínez entre las 20.30 y las 21 horas del viernes 10 de Diciembre de 1976. Llegaron muertos a la ESMA. Es muy larga la lista de compañeros y compañeras en situaciones similares.

Conocen también que la no existencia de cámaras que conserven los cuerpos obligaban a deshacerse de los cuerpos, cremándolos. En la jerga del campo se llamaba "asadito". Desde ese momento y especialmente del lugar de lo simbólico los vocablos "asadito" y esma quedaron indisolublemente ligados. Lo mismo sucede con los términos vuelos, parrilla, capucha, capuchita, traslados, entre otros. Evocan necesariamente en el inconsciente de cada uno de los sobrevivientes esa marca perpetua. El genocidio nazi evoca de la misma manera los términos crematorio, esvástica, noche y niebla, etc.

Ello implica prohibir el uso de esa palabra. De ninguna manera. No debe pasarse por alto que estas asociaciones remiten para muchas de las víctimas, hayan pasado o no por los campos, a recuerdos o imágenes que hieren innecesariamente.

Nosotros compartimos la idea de recuperar la memoria sobre la vida de los compañeros y compañeras más que recordar insistentemente su martirio, asesinato y desaparición.

Una larga lucha se inició en soledad por parte de madres, compañeros y amigos ante cada una de las desapariciones desde el mismo 24 de Marzo de 1976. Los sobrevivientes han permitido la sustanciación de los juicios. Lamentablemente los tribunales y el Código Procesal Penal, en el que se basan los hechos tienen como casi único elemento de prueba el testimonio de los que estuvimos en esos centros clandestinos de Detención. Digo lamentable porque existen pruebas dentro del propio Estado para probar los hechos. Por ejemplo los 478 decretos secretos de la dictadura que aún no pueden ser consultados a pesar del decreto firmado por la presidente de la Nación hace menos de dos meses.

A pesar de ello seguimos testimoniando, como lo hicimos en todos los tribunales en que hemos sido citados como víctimas o testigos de otros casos. Muchos de ellos víctimas de los "asaditos". ¿Qué carne había dentro de esos dos pedazos de pan conque en forma escasa nos alimentaban? ¿Sería carne humana? No lo creo, pero lo pensé y pienso muchas veces.

La memoria que evocamos es la de la vida. En primer lugar la de los compañeros y compañeras que no están. Sus profundas convicciones en pos de la REVOLUCIÓN y el SOCIALISMO le permitieron soportar el martirio. No quisiera olvidarme de Jorge Mendé que ante los golpes y en estado de inconsciencia absoluta les repetía "Oficial Primero Montonero médico". Hemos atravesado la muerte, de la cual él no volvió, pues algunas horas después de la Navidad de 1976 fue muerto a patadas en el altillo de la ESMA en horas de la tarde, posteriormente envuelto en una frazada y retirado al anochecer. Todo ello a uno o dos metros nuestro. Tardamos 32 años en identificarlo. ¿Habrá formado parte de los "asaditos"?. Esa memoria anterior pretendemos rescatar. La de la militancia cotidiana en las fábricas, las villas, las escuelas, la universidad, los barrios, las parroquias, el ámbito rural, especialmente el campesinado pobre. La memoria en la construcción de boletines de fábrica y periódicos que denuncian cualquier avasallamiento a los derechos de los trabajadores, en cualquier lugar y en cualquier momento.

Los "asaditos" en ESMA tienen una connotación peligrosa y desconsiderada, muy especialmente para esas Madres que con más de 80 y 90 años esperan conocer la verdad sobre el destino de sus hijos e hijas, por más dolorosa que fuera. El ámbito judicial es un lugar para construir pruebas, un espacio para condenar a los 68 represores acusados por las 796 víctimas. Juicio que ha comenzado el 28 de Noviembre y que no ha podido contar con la presencia de funcionarios y tampoco de muchas víctimas y familiares como deseamos. Quisiera invitarlos a participar en los juicios y proponerles tener en cuenta estos espacios para construcción de memoria, especialmente de los testimonios de las propias víctimas. Hemos podido cuestionar en forma exitosa la teoría de los dos demonios, pretendemos ahora rescatar la vida plena de los compañeros y compañeras en su lucha contra el capitalismo y el imperialismo.

Finalmente quisiera mantener una reunión con ustedes e invitarlos al acto que haremos el martes 8 de Enero a partir de las 12 hs. en la sede del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Sarmiento 329.

Quisiera despedirme de ustedes con el compromiso y afecto de siempre y con la siguiente frase: "Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas", Rodolfo Walsh.

Los chicos de la ESMA II

Nota censurada por Página 12
( En el contexto del reciente asado-brindis realizado en la exESMA, sitio que el Gobierno dice que "resignificaron", cobra actualidad el derecho a réplica de Carlos Lordkipanidse -sobreviviente de ese centro clandestino de detención, tortura y exterminio durante la última dictadura militar- que el diario Página 12 se negó a publicar en octubre de 2011.)

El pasado domingo 9 de octubre, en las dos páginas centrales del diario Página/12 salen unas notas y subnotas que tienen como título central "Los chicos de la Esma".

Lo primero que pensé fue en mi hijo Rodolfo Lordkipanidse, secuestrado junto a su mamá el 18 de noviembre de 1978 y llevados ambos a la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA).

Rodolfo tenía apenas veinte días de haber nacido y estaba en plena lactancia, cosa que le fue arrebatada en forma inhumana y salvaje.

Le fue arrebatada la madre también. Las garras de un torturador, el subprefecto Azic, lo arrancaron de sus brazos para llevarlo colgado de sus piecitos al cuarto de interrogatorios contiguo donde estaba yo atado a la cama de torturas.

Allí me prometen reventarle la cabecita contra la pared o el piso si no les daba los datos por los que me estaban torturando.

Como me negué, a instancias del Capitán Acosta, lo ponen a Rodolfo encima mío, en el catre metálico en el que estaba atado, y me empiezan a pasar la picana eléctrica mientras sonaba a todo volumen "Chiquitita" de Abba, entre los gritos y aullidos de Astiz, Febres, Federico, Manuel y algunos más que se me olvidan. Estaban en el éxtasis de salvajismo humano. Estaban torturando a un bebé. Habían alcanzado el escalón más alto de su propia degradación, pensé.

Me equivocaba, eran capaces de repetir la brutalidad como ocurrió en 1979 con Evita Basterra y de enseñarla a otros torturadores novatos para que sea aplicado este método de interrogación cuando las condiciones lo permitiesen, de ello se encargaría el Teniente Ricardo Cavallo. Recuerdo también que en esa época y mientras esto ocurría, Cantaniño lavaba cerebros infantiles con la musiquita "Vamos a hacer un mundo con amor".

Al año siguiente, en 1980, caen a la ESMA el matrimonio Ruiz-Dameri con sus dos pequeños hijos y ella, Silvia, embarazada.

Recuerdo a los niños corriendo ese día por entre las salas de tortura del sótano del Casino de Oficiales de la ESMA, a la que algún perverso bautizó como la "Avenida de la Felicidad". El varoncito tendría entre dos y tres años y la nena apenas algo más de uno.

En el mes de septiembre, Silvia Dameri da a luz una beba en lo que se llamaba la "Huevera", en ese mismo sótano. Fuimos testigos de ese hecho mis compañeros Víctor Basterra, Nora Wolfsson y yo.

Supe después que la niña fue apropiada por Azic y que los hermanitos fueron abandonados por el médico Capdevilla, uno en una plaza de Rosario y otro en otra plaza de Córdoba.

La madre y el padre fueron arrojados vivos al mar.

Mientras, en esa época, en la televisión Carlitos Balá nos recordaba a todos que "el gusto que tiene la sal, es salado".

Cuando empecé a leer el artículo que comentaba al principio, "Los chicos de la ESMA", pensé que se trataría de una nota que me volvería a pasar todas esas imágenes frente a mis ojos.

Pero no, se trata de que ahora hay unas actividades en la ESMA para "niños de la sala de cinco del jardín Nº 924", en las que el Payaso Cacatua los "mata de la risa".

Carlos Lordkipanidse. Sobreviviente de la ESMA

miércoles, 9 de enero de 2013