sábado, 8 de junio de 2013

Visita colectiva a la ESMA organizada por la AEDD, el 1/06/13


VISITA AL ESPACIO MEMORIA ESMA – 1 de junio 2013

Introducción

El Casino de Oficiales fue el principal inmueble utilizado por los genocidas para la detención y desaparición de personas dentro del predio donde funcionara el Centro Clandestino de Detención y Exterminio ESMA. Desde el año 2004 se inició el desalojo total del predio de la ESMA y especialmente en el edificio mencionado se han realizado tareas de investigación, conservación y comunicación tendientes a la reconstrucción histórica de lo sucedido allí, a su interpretación con fines educativos, y a su consolidación como prueba para los procesos judiciales reabiertos en septiembre de 2003.

En todos estos años, numerosos sobrevivientes han podido recorrer el lugar e identificar los espacios donde permanecieron detenidos. De igual manera ha ocurrido con familiares de detenidos-desaparecidos, y con miles de estudiantes, trabajadores, organizaciones, etc, que han realizado las visitas educativas que tienen lugar allí.

Con fecha 19 de agosto de 2008 (decreto 1333/2008) el edificio del Casino de Oficiales fue declarado Monumento Histórico Nacional:

“Artículo 1°- Declárese monumento histórico nacional al edificio del Casino de Oficiales de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), comprendido en la fracción del polígono formado por las calles Pico, La Cachila, Muratore y San Martín con frente hacia la Av. Del Libertador ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Datos catastrales: Circunscripción 16, Sección 29, Manzana 110 A.”

El edificio es objeto de inspecciones oculares ante la realización de cada una de las instancias de debate oral de la Causa ESMA.



Sobre los objetivos planteados por la AEDD en el año 2005

En la Propuesta de la Asociación de Ex -Detenidos Desaparecidos para el Predio de la ESMA y el Campo de Deportes presentada oportunamente en el año 2005, considerábamos que los objetivos que guiaran el proyecto a implementarse en el predio de la ESMA debían ser:

Preservar la ESMA:

·         Como testimonio material del genocidio perpetrado en Argentina en las décadas del 70 y 80, a través de la reconstrucción y representación histórica de su funcionamiento como centro clandestino de desaparición y exterminio, con el fin de hacer conocer el accionar represivo de la Armada –como parte del plan general de las FFAA y sus aliados civiles–, su estructura orgánico-funcional, la metodología planificada e implementada para el secuestro y la desaparición; y de representar la identidad de los detenidos desaparecidos que estuvieron secuestrados allí.

·         Como prueba judicial para los juicios iniciados o que puedan iniciarse en el futuro para juzgar a los responsables de los crímenes cometidos en dicho centro clandestino de desaparición y exterminio.

Asimismo se planteaba en ese documento sobre los Usos del predio

Los gobiernos constitucionales posteriores a la última dictadura militar implantaron durante 20 años políticas de olvido, no solo mediante la aprobación e implementación de leyes y decretos de impunidad, sino también a través de la construcción y/o legitimación de diferentes formas de representación.

Ejemplo de ello es la Teoría de los dos demonios, explicitada en los decretos 157 y 158 firmados por el ex Presidente Alfonsín y de allí en más, presente en todos los mensajes emitidos desde el Gobierno comenzando por el prólogo del Informe Nunca Más de la CONADEP. También lo son las innumerables circunstancias en las que se caracterizó al genocidio como producto de la “locura” y de la “irracionalidad”, en las que se negó la identidad de las víctimas otorgándoles “inocencia” o “culpabilidad”, en todas aquellas ocasiones en las que se articularon y articulan procesos de conceptualización que desvinculan el genocidio de los procesos históricos que motivaron su implementación y que ocultan su funcionalidad como práctica social.   

Todo esto tuvo y tiene consecuencias en la subjetividad social, consecuencias tan graves como la propia dictadura. Revertirlas llevará muchos años, y se logrará no solo anulando las leyes de impunidad sino aplicando una política clara, contundente y explícita que impulse a construir memorias sobre la base de la justicia, es decir el juicio y castigo de todos los responsables del genocidio y la verdad sobre el destino de los desaparecidos y sus hijos apropiados. 

Parte de esa política necesaria es el reconocimiento pleno de la existencia de centros clandestinos de desaparición y exterminio, sin desvirtuar su significación como tales a través de su utilización para otras actividades.

La ESMA constituye, por la cantidad de detenidos-desaparecidos que por ella pasaron, por su significado simbólico para el imaginario social, y por tratarse del primero de estos sitios en ser desalojado, un antecedente de características muy relevantes para nuevos procesos de construcción de la memoria en sitios que funcionaron como centros clandestinos de desaparición y exterminio.

No puede ni debe diluirse lo que allí ocurrió detrás de otras actividades, aunque se trate de prácticas que estén vinculadas a los DDHH en su concepción más general. Muchos son los espacios donde estas actividades pueden llevarse a cabo sin necesidad de hacerlo en el Centro de Detención y Extermino que es símbolo en el mundo entero de la represión dictatorial en Argentina.

También nos oponemos a la instalación de instituciones educativas u oficinas públicas, aunque sean dedicadas a fomentar o preservar los DDHH. En cualquiera de los dos casos se establecería un movimiento rutinario y cotidiano de alumnos, profesores, funcionarios, empleados, público y proveedores e implicaría la instalación de la infraestructura necesaria (bares, kioscos, comedores, guarderías infantiles, playas de estacionamiento) que vaciarían de contenido los lugares donde se planificó, se puso en marcha y se concretó un genocidio.

Donde hubo muerte debe señalarse, recordarse, mostrarse, saberse, que hubo muerte, quienes fueron los que murieron, por qué murieron y quiénes los mataron. No debe pretenderse que ahora haya vida. Para buena parte de nuestro pueblo recién comienza la hora de recordar, de saber, de aprehender, de comprender.



Y se consideraba:

·         Que solamente deberán establecerse en el predio de la ESMA usos que estén directamente vinculados a la preservación y conocimiento del lugar como Centro Clandestino de Desaparición y Exterminio.

·         Que no deberá funcionar ninguna institución estatal –y mucho menos privada- como el Archivo Nacional de la Memoria, el Instituto Espacio para la Memoria,  dependencias públicas y/o instituciones educativas, ya que no debe establecerse allí un movimiento rutinario de personal o de público que permita la naturalización y el vaciamiento de contenido del espacio y desplace su significación como centro clandestino de desaparición y exterminio.





Resignificación de la ESMA – Proyecto oficial

Resignificar: otorgar un nuevo significado

Centro clandestino de detención Escuela de Mecánica de la Armada
Espacio para la Memoria y para la promoción y defensa de los derechos humanos
1
Casa de suboficiales II. Alojamiento.
2
Pabellón de Armas y Aviación. Capacitación a aspirantes y a cabos.
Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti. Realiza actividades culturales públicas y genera seminarios, debates y publicaciones sobre historia reciente.
3
Escuela de Guerra Naval. Formación de oficiales superiores con destino en el Estado Mayor de la Armada.

4
Panadería
Guarda y conservación del acervo documental del Archivo Nacional de la Memoria
5
Jefatura de Guardia. Guardia, calabozos de la Marina, central de comunicaciones.
Sede provisoria de las personas encargadas de la protección del predio.
6
Pabellón de operaciones. Capacitación a aspirantes y a cabos.
Casa por la identidad – Abuelas de Plaza de Mayo. Espacio destinado a la realización de actividades culturales y educativas vinculadas al ejercicio de la memoria y el derecho a la identidad.
7
Pabellón Alfa. Alojamiento de suboficiales, aulas y sala de armas.
Casa Nuestros Hijos, Vida y Esperanza - Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Destinado a la formación de músicos populares bajo la dirección de Fundación Música Esperanza.
8
Pabellón Delta. Alojamiento de aspirantes. Gimnasio cubierto.
Casa de la Militancia-Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio- H.I.J.O.S. / Sede provisoria del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.
Sede de la Tecnicatura Universitaria Superior en Periodismo Deportivo, bajo convenio entre la agrupación H.I.J.O.S., la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, el Ministerio de Educación y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
9
Polígono de tiro. Guardia de acceso.
Acceso vehicular
10
Taller especializado de mar. Capacitación a aspirantes y a cabos.
Casa por la identidad (Idem 6)
11
Pañol equipos. Depósito de usos múltiples.
Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del MERCOSUR (IPPDH). Organismo del Mercosur enfocado al diseño y seguimiento de políticas públicas en derechos humanos en el marco del proceso de integración.
12
Módulos de alojamiento. Habitaciones de suboficiales y aspirantes.
Demolido en 2012. Sede del futuro Museo de Malvinas.
13
Pabellón máquinas. Capacitación a aspirantes y a cabos.
13 bis. Taller reparaciones. Carpintería. Herrería. Sala de calderas.
Sede de Canal Encuentro, señal Paka-paka y portal Edu.car del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación.

14
Casino de aspirantes y cantina.
Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos, auspiciado por UNESCO.
15
Capilla Stella Maris. Lugar donde oficiaban misas los capellanes militares.
Espacio Patrick Rice. Destinado a la generación de un centro de convivencia ecuménica.
16
Plaza seca
Edificación de usos múltiples
17
Pabellón de electricidad. Capacitación a aspirantes y a cabos.

18
Casino de suboficiales. Alojamiento y comedor.
Futura sede del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.
19
Pabellón Bote o Bravo. Dormitorios de aspirantes
Espacio Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas.
20
Campo de deportes. Vinculado a la ESMA por un puente peatonal que curza la Av. Lugones y Cantilo. Existen sospechas de su posible utilización para enterramientos y cremación de cadáveres de secuestrados durante el período de la dictadura.
Terreno que se encuentra en manos de la Armada.
21
Quincho
Espacio de usos múltiples, especialmente a actividades con las visitas al predio.
22
Patio de armas
Plaza de la declaración universal de los Derechos Humanos.
23
Casino de oficiales. Lugar de alojamiento de los oficiales. Sede del GT 3.3.2. Sitio de reclusión, tortura y exterminio de los detenidos-desaparecidos.
Sitio Histórico. El edificio ha sido conservado con las estructuras que dejó la Marina. Se han realizado intervenciones mínimas a la fecha con el objetivo de señalizarlo y preservarlo.
24
Pabellón central o Cuatro Columnas. Oficina del director de la escuela. Aulas y gabinetes, anfiteatro y gran patio cubierto para formaciones militares y recreos.
Espacio para la Memoria sobre el Terrorismo de Estado. Destinado a Espacio/Museo con muestras permanentes sobre el terrorismo de estado. Sede del Instituto Espacio para la Memoria IEM.
25
Imprenta. Edificio donde fueron llevados algunos detenidos-desaparecidos para realizar trabajo esclavo.
Bajo tenencia del IEM
26
Talleres automotores. Lugar destinado al acondicionamiento de los vehículos para los operativos de secuestro, entre otros usos.
Bajo tenencia del IEM
27
Enfermería. Edificio donde fueron llevados algunos detenidos-desaparecidos para ser atendidos.
Bajo tenencia del IEM
28
Pabellón Coy o Charly. Dormitorio de aspirantes. Edificio donde fueron llevados algunos detenidos-desaparecidos para realizar trabajo esclavo.
Bajo tenencia del IEM
29
Lavadero
Edificio a cargo del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.
30
Pileta de natación
Edificio a cargo del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.
31
Depósito de equipos
Edificio a cargo del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.
32
Taller de electricidad. Departamento de Ingeniería
Edificio a cargo del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.
33
Talleres básicos. Capacitación a aspirantes y cabos.
Edificio a cargo del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.
34
Bomberos
Edificio a cargo del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.
35
Cocina. Servicio de alimentación a aspirantes, marineros, suboficiales y personal civil
Edificio a cargo del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.





Ante proyecto museográfico para la “resignificación” del Casino de Oficiales

La Asociación de Ex –Detenidos Desaparecidos NO ACUERDA con la construcción de salas de exhibición, instalaciones artísticas, performances, juegos de luces, ni ningún tipo de puesta museográfica que implique la re-significación del espacio, la alteración de la circulación, recorridos, espacio físico y la identificación actual que tiene el monumento histórico nacional Casino de Oficiales.

NO QUEREMOS que se cambie el significado que tiene ese lugar, porque queremos que promueva el debate de lo allí sucedido en el pueblo argentino todo HOY, y porque queremos que las futuras generaciones puedan recorrer y conocer ese sitio y saber qué fue el Casino de Oficiales como centro de detención clandestino.

Ese sitio sigue siendo el lugar donde desaparecieron a nuestros compañeros, y repudiamos cualquier intento de cambiar el sentido y significados de ese espacio.

Sobre el proyecto de “puesta museográfica”

Si bien hemos fundamentado las razones por las que nos oponemos a la instalación de cualquier tipo de intervención que resignifique, distorsione, o altere la situación actual del uso actual del edificio Casino de Oficiales, presentaremos respecto del proyecto de “puesta museográfica” –brevemente- las siguientes consideraciones que apoyan y profundizan nuestra posición:

Recorrido grupal vs recorrido individual:

Desde el inicio del funcionamiento del predio como espacio de memoria y de la conformación del primer equipo de guías que tuvo a su cargo la realización de los recorridos, aportamos información, conocimiento y apoyo para la construcción de visitas colectivas al predio. Hemos valorado como positiva la tarea desarrollada durante todos estos años por los guías, que han desarrollado un trabajo social y político de educación y concientización con los miles de personas que han participado de las visitas grupales. Hemos valorado siempre la construcción colectiva por sobre lo individual.

Entendemos que en esta etapa histórica, el camino a recorrer es el de la promoción del debate, el intercambio de ideas, la discusión sobre el genocidio implementado en nuestro país. Es por ello que consideramos que las visitas y recorridos al sitio deben continuar siendo colectivos y no individuales. No acordamos con la alteración del lugar en función de generar visitas individuales. Afrontar estas temáticas requiere no solamente de apoyo histórico, sino de poder compartir la experiencia con otros. Romper con el mandato de individualismo y fragmentación social que pretendieron –y en gran parte lograron- instalar los genocidas.

Tiempo estimado total del recorrido

Los actuales recorridos y visitas al Casino de Oficiales están organizados en períodos aproximados de 3 horas, en forma grupal, y con una orientación planificada en cuanto a los contenidos.

El proyecto presentado plantea la disposición de una cantidad de información abrumadora, distribuida y multiplicada en todos los espacios seleccionados, y nos preguntamos cuánto tiempo de recorrido necesitaría un visitante para poder acceder a la interpretación de la misma.

El Dorado – Resignificación, símbolo y ruptura de una línea

La presentación de la propuesta respecto de las modificaciones e instalaciones a realizar en el sector “El Dorado”, plantean dificultades importantes y situaciones inaceptables:

1-      Se plantea la instalación de plasmas y proyecciones que en un período de 15 a 20 minutos muestren en forma rotativa información sobre represores y sobre detenidos-desaparecidos, ambos en el mismo espacio. De ninguna manera aceptamos que se instale en el mismo lugar físico a los genocidas con la figura de los compañeros detenidos-desaparecidos.

2-      Se transforma y modifica el espacio desde el punto de vista de la interpretación del lugar cambiando su sentido original, no se explica, no se interpreta cuál fue su funcionalidad.

3-      Se pretende en un período muy acotado de tiempo reflejar la identidad y responsabilidad de “los represores”. Al día de hoy, casi 70 de ellos están siendo juzgados. Cada prontuario tiene historia. Se hará una “selección” de represores a mostrar? En base a qué criterios se realizará esa selección? Dónde se hablará del resto de los represores que aún hoy continúan impunes?

4-      Las historias de vida, de militancia de los compañeros detenidos-desaparecidos, se encapsularán dentro del lugar que los mantuvo desaparecidos? Es ése el único destino que se puede pensar para ellos? Quedaron allí para siempre? No sería adecuado pensarlos al menos en otro lugar distinto al que fue su lugar de detención? Quedarán detenidas sus historias allí adentro?

5.    Se anuncian momentos de oscuridad dentro del sector “El Dorado”. Oscuridad y fotos de los represores. Se ha pensado en el impacto psico-físico-emocional que una instalación de este tipo puede generar en el público en general? y en personas que han sufrido afectación directa en sus cuerpos por la represión? Y en personas que han perdido a sus familiares? Y en jóvenes adolescentes? Se ha realizado algún tipo de estudio sobre los efectos que generaría?

6. Es incomprensible esta suerte de intento de recreación induciendo como mínimo zozobra;  pero parece que el objetivo de esta teatralización va mucho más allá. Y esto nos provoca un rechazo añadido a este proyecto lacerantemente circense. No se puede jugar con  el terror padecido, es cruel y tremendamente ofensivo,  tanto por los compañeros que allí lo soportaron,  como para los visitantes. No se puede ni se debe trivializar el terror.



Capucha y pañol

En el mismo sentido que lo mencionado en el punto anterior, ante la información sobre la instalación de tarimas que indiquen la circulación por el lugar, así como efectos luminosos, consideramos nefasto reducir la circulación de visitas grupales, y advertimos sobre los efectos psico-emocionales y el impacto que generarían efectos luminosos en el lugar donde estuvieron los detenidos-desaparecidos.

Conservación Preventiva, Sótano y final del recorrido

Con asombro y espanto conocemos la idea de hacer una instalación artística con piedra, fotos y agua en el sótano del Casino de Oficiales.

Se informó acerca de la remoción de la estructura instalada ante la visita de la CIDH en 1979 por los represores para ocultar la escalera por la que descendían a los compañeros a las salas de tortura y a los vuelos de la muerte.  Se trata de una prueba de las políticas de impunidad que los genocidas ya planificaban en plena dictadura. Nos oponemos a borrar ese testimonio.

Nos oponemos a la resignificación de ese espacio también.

Y llamamos la atención a los especialistas, en relación con que se trata de un SÓTANO, que los altos niveles de humedad existentes en ese ambiente, conjugados con fuentes que originen agua y aumenten los niveles de humedad relativa dentro del espacio en forma directamente proporcional provocan RIESGOS DE DETERIORO EDILICIO.

Finalmente, y para no abundar en detalles que no conocemos ya que no tuvimos acceso al proyecto por escrito, terminamos esta fundamentación con lo siguiente:

Se plantea el final del recorrido del edificio saliendo por el sótano hacia dos lugares:

1-      Una salida a un cubo de vidrio sin salida.

2-      Una salida por la escalera por la que eran llevados los detenidos-desaparecidos a los “traslados”, a los vuelos de la muerte. Allí se encontraría un espacio vidriado, con los nombres de los detenidos-desaparecidos y con información sobre la actualidad del predio.

Respecto de esto, decimos:

1-      El mensaje final de este recorrido no puede ser NO HAY SALIDA o la salida es una DESAPARICIÓN.

2-      No queremos monumentos, no queremos memoriales, no queremos que se cristalicen los nombres de nuestros compañeros en un vidrio. Queremos relato de sus vidas, de sus luchas, de sus ideas.  

3-      El SIN SALIDA, también anula la supervivencia, la resistencia, la posibilidad de pensar que a pesar de todo lo que los genocidas intentaron quebrar, la solidaridad sigue existiendo, y el pueblo argentino sigue luchando por sus derechos hasta el día de hoy.
Imágenes y audios compartidos por : RNMA, ANRED, BTV y Cecilia Lapellegrina

Judith Said declaró en el juicio por los crímenes cometidos en la ESMA

Asesinatos en el taller de confección

La mujer relató cómo acribillaron a su esposo, desaparecieron a sus dos hermanos y asesinaron a otros dos amigos. Luego saquearon el taller de la calle Riglos, un negocio familiar en el que se confeccionaba ropa.

Alberto Said y su madre, Linda Cohen de Said, tenían un taller llamado Ser en la calle Riglos. “Era un taller de confecciones”, enfatizó Judith Said en su declaración durante el juicio por los crímenes de la Escuela de Mecánica de la Armada. “Lo digo porque era un emprendimiento familiar, no tiene nada que ver con la estructura montonera. Daba trabajo a mi compañero, militante de Montoneros, y a Raúl Ocampo, que era estudiante de Económicas, que así ayudaba a sostener sus estudios.” El 15 de noviembre de 1976, la madre de Judith se quedó en casa de ella. Judith estaba embarazada de ocho meses, con pérdidas y con ellas estaba su hija María y el hijo de su compañero, Ricardo Aníbal Dios. Para entender lo que pasó ese día, lo que pasó con esa familia y lo que en la lectura de la ESMA se llama la “caída del grupo de los profesionales” de Montoneros, es preciso seguir la historia. La carga de desaparecidos, secuestros, el robo de bienes y el trabajo de reconstrucción de los efectos de la represión muestran en un caso una de las dimensiones de la ESMA.

La mañana del 15 de noviembre, Ricardo Aníbal Dios se había ido al taller temprano. Hacía la distribución de ropa. En el taller estaban él, Alberto Said –hermano de Judith–, Raúl Ocampo y la empleada Salvadora Ayala. De casualidad se hallaban además otras dos personas que habían ido a avisarle a Alberto de la muerte del abuelo de su novia Marta. Las dos personas eran el hermano de Marta, Mariano Krauthmer, y su pareja, Beatriz Silvina Fitzman. “Quiero aclarar que todo lo que voy a contar no lo sé porque fui testigo directo porque no estuve –dijo Judith–. El que llegó a ver algo fue mi padre. La otra persona es Salvadora Ayala y lo sé solo por lo que me dice mi madre o mi padre, que hoy no están aquí porque han fallecido, pero serían ellos los que podrían atestiguar de primera mano lo que voy a relatar.”
Secuestros y asesinatos

El 15 de noviembre de 1976 “llamo al taller al mediodía desde un teléfono público para saber a qué hora tenía que ir mi madre y noto que mi hermano Alberto tiene una voz un poco rara, escucho voces de fondo y se corta la comunicación. Llamo a mi papá, que tenía una inmobiliaria. El no estaba y me atendió su empleada. Le pregunté si pasaba algo y me dice: ‘Sí, tu padre se fue con tu hermano Eduardo hasta la calle Riglos porque una vecina llamó para comentar que había habido problemas’”.

Por lo que pudo reconstruir más tarde, el operativo en el taller empezó mientras su hermano Alberto tomaba un café con Mariano y Beatriz. “Cuando mi compañero, Ricardo Dios, abre una puerta, una ráfaga lo mata, porque muere en el momento”, dijo como quien se decide única y necesariamente a ser testigo de una historia que debe contar. “El certificado de defunción así lo dijo: herida de tórax y de cráneo. Alberto, al escuchar esos ruidos, sube con Mariano a la terraza y les tiran también desde la terraza, a Mariano lo hieren, Alberto lo lleva hasta la puerta y pide a los gritos una ambulancia. Pero no tuvo ninguna atención y muere casi al ratito nomás. El pide que dejen de tirar, que eso era un comercio, que no tenían por qué seguir tirando. Ahí paran y preguntan por Eduardo (su otro hermano) y eso no es casual”, indicó.

Eduardo Said era el tercero de los hermanos. Abogado, una vez recibido pasó a militar en la gremial de abogados peronistas, defendía a los presos políticos y militantes de la UES, tenía su estudio con otros dos socios que también fueron secuestrados como parte de la caída de abogados y profesionales vinculados con la organización. Eduardo había sido funcionario del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. A partir de 1975, le allanaron el estudio hombres de civil identificados como de la Triple A y los amenazaron. Después del golpe, como su estudio estaba “un poco vedado”, muchas veces iba a trabajar al taller para atender casos particulares. Esa mañana no estaba ahí. La patota preguntó entonces por Alberto y Alberto salió. Mientras tanto, alertado por la vecina, el padre, Moisés, ya estaba en la esquina. No pudo acercarse porque la cuadra estaba vallada, pero a partir de ese momento se convirtió en testigo: alcanzó a ver un auto que se llevaba a Salvadora Ayala, a Beatriz y Raúl Ocampo o “por lo menos un vecino le dijo que ‘en ese auto se están yendo’”. También observó que se llevaron la Renoleta con la que distribuían la ropa y el Peugeot 404 de los hermanos.

Salvadora y Beatriz estuvieron durante 24 horas secuestradas en lo que pudieron identificar como la ESMA. Ahí vieron a Raúl Ocampo, pero después dejaron de verlo. Alberto se comunicó dos veces con su familia, como los marinos obligaron a otros. El y Raúl Ocampo están desaparecidos. El 24 de noviembre de 1976 secuestraron a Eduardo Said, el otro hermano, que también permanece desaparecido. Eran las seis de la tarde, lo levantaron en la esquina de Sarmiento y Pasteur, a punto de reunirse con su padre. Cuando llegó y vio el tumulto de gente, Moisés supo que su hijo antes de ser secuestrado gritó “Soy ciudadano argentino, abogado” y dio su nombre de viva voz. Eduardo estaba investigando el secuestro de su hermano y de Ocampo. Fue visto en la ESMA, entre otros, por Horacio Maggio, el secuestrado que logró escapar y escribió una carta que es uno de los primeros documentos de la represión en ese centro clandestino. Maggio, que fue recapturado, asesinado y mostrado para amedrentar al resto de los prisioneros, situó a Eduardo en ese espacio. Estaba casado con Claudia Yankelevich. Ella y su hermana Andrea están desaparecidas. Andrea estaba casada con Daniel Marcelo Shapira, socio de Eduardo en el estudio. Está desaparecido. Tuvieron un hijo: Pablo Daniel Shapira, secuestrado y recuperado después. En ese grupo también estuvo Carlos Caprioli, el otro socio del estudio, secuestrado y liberado después.
El robo

“Vuelvo al día 15 de noviembre”, pidió Judith durante la audiencia y volvió al taller. La Comisaría 12ª estaba a cargo de Armando Fava e hizo un inventario con la descripción de lo que se vio ese día en el taller: “Cuerpos, posiciones, describe qué máquinas del taller había, los rollos de ropa para confeccionar, las polleras: 150 polleras listas para ser entregadas y esto lo digo porque muchas de las versiones que le han dado a mi padre decía que el taller estaba lleno de armas: con 150 polleras no hay manera de que puedan estar escondidas ahí”.

Según los vecinos, tras el operativo llegaron camiones donde llevaron todas las mercaderías, los rollos de ropa, las polleras, las máquinas, los libros, “o sea que todo eso fue sustraído a pesar de que figuraba en el inventario de la comisaria”. Judith no volvió a su casa. En el taller estaba el contrato de alquiler con su dirección. Era una casa alquilada. Se refugió en lo de unos amigos. Cuando llamó al dueño de su casa, el hombre le dijo que tenía que comunicarse con el Ejército, que a él lo habían saqueado, le habían puesto explosivos y “no podía hablar”. Más tarde supo que a su casa le habían hecho lo mismo: la explotaron y se llevaron todo.

El 1º de enero de 1977, Moisés recibió una notificación según la cual podía ir buscar las llaves del taller al Primer Cuerpo del Ejército. Cuando entró en el taller, lo encontró prácticamente vacío y destruido. “Se llevaron de todos modos algunos libros del banco, de proveedores, de clientes, material que sostuvo que eran muy importantes para el futuro juicio. Los tengo yo –dijo ella–, tengo toda esta documentación, pero no encontró ni las polleras inventariadas, ni las máquinas, ni los rollos de tela. Pero tampoco encontró la cartera y documentos de cheques a cobrar. Con el listado, mi padre se entrevistó con proveedores y explicó que le habían saqueado todo. Fue a ver a los clientes y para su sorpresa le dicen que los documentos y los cheques se estaban ¡cobrando! ‘Tu hijo no está, pero alguien los cobra’, le dijeron. Y efectivamente cheques y documentos que están en el acta de la comisaría también fueron cobrados. Me parece importante esto –aclaró Judith– porque en realidad toda la documentación que mi padre fue acuñando tenía que ver con la posibilidad de un juicio, civil, penal, criminal. Y creo que no estaba del todo equivocado.”

María, la hija más grande de Judith, estuvo en la sala. En las sillas también estaba Ricardo Dios, que nació por cesárea en medio de los escapes y del dolor.