viernes, 3 de enero de 2014

Syra Villalain : una pasión argentina

A los 87 años contó en detalle, con perfecta ilación y fechas exactas, la destrucción de su familia. Dos violentos allanamientos y dos secuestros, un padre que escucha cómo torturan a su hijo, el exilio de los sobrevivientes.

 Por Alejandra Dandan

Syra Villalain tiene 87 años. Hace rato ya que enumera con toda precisión una serie de fechas ante los jueces del tribunal de la causa ESMA. Son tantas que parecen dar cuenta de un enorme clan de familia, pero en este caso no hay aniversarios festivos, sino una cadena interminable de días, meses y hasta años que enumeran los efectos de la dictadura sobre su familia. Una de las primeras fechas que aparece es la madrugada del 17 de febrero de 1977, en la casa de Floresta. Una patota revisa los doce ambientes de las dos plantas, revuelve todo, da vuelta todo y se lleva a la fuerza a Eduardo Alvaro, el hijo más chico de los siete que tienen Syra y su marido, el médico del barrio Eduardo Manuel Franconetti. Unico varón, de la familia, tenía 18 años, había militado en la UES, pero a esa altura ya no lo hacía.

“Yo quiero destacar entre las secuelas de la represión del terrorismo de Estado la destrucción de tantas familias como la mía”, dijo la mujer al Tribunal Oral Federal 5. “Nosotros, yo, tenía siete hijos. Mi marido era médico, médico de gente pobre, médico de barrio como los que había antes. Eramos una familia con dificultades y con problemas, como ocurre en tantísimos hogares, pero mi esposo tenía derecho a conocer a sus nietos y mi hija y su marido (también desaparecidos más tarde) tenían derecho a ver crecer a sus hijas. Lo que pasó con mi familia no fue solamente con una o dos familias, sino con treinta mil que sufrieron lo más terrible que le puede pasar a un adulto, que es vivir la muerte de un hijo.”

Syra habló sin pedir recesos. Sólo alguna vez les pidió a los jueces “un segundito”. Tomó agua como quien aprendió a darse fuerza con lo que tiene a mano y siguió. El grupo armado que entró a la casa hizo una revisión minuciosa. “Los doce ambientes quedaron totalmente desordenados, con los pisos cubiertos por las cosas que fueron sacando de los placards y muebles.” Además de llevarse a su hijo Eduardo, se llevaron por unas horas a su esposo Eduardo Manuel, al que liberaron a la mañana siguiente. Eduardo padre estuvo alojado en una celda de un sótano, desde donde pudo sentir lo peor. “Pudo llegar a oír –dijo Syra– los gritos de mi hijo, que estaba siendo torturado.”

Ese mismo 17 de febrero, otra patota entraba a una casa de Sarandí donde vivía la segunda hija de Syra, Ana María, poco más grande que Eduardo, también antigua militante de la UES y para ese momento artesana en Plaza Francia. Ana María vivía con su compañero y el padre de su compañero, ambos uruguayos. Esa noche, su compañero no estaba. La patota entró, ató al hombre mayor, a una pareja que estaba de visita y se llevó a la chica. Con el tiempo, lo único que supo la familia de los dos hijos más chicos es que fueron vistos en el centro clandestino del Atlético. “Fue un día terrible porque ese día entraron al centro clandestino del Club Atlético 19 pibes de la UES, muchos del Nacional Rivadavia y de los cuales sólo hay dos sobrevivientes.”

Las fechas de las que Syra habló en la audiencia continuaron. Un 29 de marzo de ese mismo año, 1977, no hubo patotas, ni secuestros pero Eduardo padre murió de algo que su familia menciona como tristeza. “Los secuestros, de sus hijos no sólo lo afectaron afectivamente, sino que –agregó su mujer– lo sacudió enormemente en la visión que tenía de la sociedad. No pudo resistir. Era un hombre joven. En el momento en que murió tenía 64 años. Y se murió de pena, de dolor, como murieron tantos padres y madres ante semejante situaciones.”

Syra fue convocada en la audiencia de la ESMA para dar cuenta de lo que en realidad siguió a partir de ese momento. El 11 de septiembre de 1977 una patota secuestraba a Adriana María, su hija más grande, y a su compañero, Jorge Donato Calvo. Ellos hacían la cola en el cine Ritz de Cabildo y Olleros para ver una película de Buñuel, Los olvidados, apuntó Syra en unas notas. Se llevaron a los dos. Tenían dos hijas, una había cumplido un año y “no caminaba”, escribió su abuela alguna vez. La otra tenía casi tres años. Esa tarde las habían dejado con los padres de Jorge. Ellos fueron los primeros que se dieron cuenta de que no volvían. Adriana estudiaba antropología, era empleada administrativa en Obras Sanitarias. Jorge era médico residente en el Hospital Ramos Mejía. Los dos militaban en Montoneros zona norte, él en el área de Sanidad.

“En el primero de los homenajes que se hizo en el Ramos Mejía por sus desaparecidos, creo que son nueve –dijo Syra a los jueces–, tuve la suerte de encontrar a un compañero de Jorge que todavía está en el hospital y que había guardado dos cuadernos de anotaciones que habían quedado en el armario donde mi yerno guardaba sus cosas. Me los entregó y ahora los atesoran mis nietas.”

Adriana y Jorge se habían conocido en el Nacional de Buenos Aires. “Los dos fueron excelentes alumnos, fueron alumnos brillantes, eran personas inteligentes, preocupadas por la realidad y deseosos de promover una igualdad de oportunidades para todos. Era un momento en que en toda América latina despertaban movimientos populares. Y ellos estaban inmersos en ese deseo colectivo de transformación de la sociedad.”

Desde Montoneros trabajaron en una serie de barrios populares, desde San Fernando hasta Carupá, que hoy ya no existen, dijo. “Todo eso fue loteado y urbanizado, ayudaron a los que allí vivían a organizarse para pedir la luz, el asfalto, las cloacas, el agua corriente, una guardería, una salita de primeros auxilios. Al mismo tiempo se dedicó mi hija a hacer trabajos de alfabetización y de ayuda escolar y Jorge trabajó en el área de Sanidad.”

Syra supo que no estaban cuando la llamaron al trabajo. Al otro día presentaron un hábeas corpus y al otro publicaron una nota con la denuncia en el diario Buenos Aires Herald. Gracias a la nota, dijo la mujer, supieron con los años que Adriana y Jorge habían estado en la ESMA. Un grupo de detenidos desaparecidos obligados a realizar trabajo esclavo leyeron la noticia y la relacionaron con la llegada a Capucha de una pareja que aparentaba ser muy joven.

“En verdad, tanto mi hija como mi yerno tenían 27 años, pero aparentaban muchísimo menos –dijo ella–; de hecho, en algunos cines les pedían documentos para entrar porque pensaban que eran pibes.”

En la ESMA los vieron varios sobrevivientes. Syra fue conociendo distintos relatos. Alguna vez los situaron en momentos distintos al operativo y para certificarlo todo de nuevo ella fue al Herald a revisar toda la edición 1977. Buscó operativos en cines. Vio uno en el Splendid de la avenida Santa Fe, otro enfrente, pero sólo uno en Belgrano, el de su hija. Lila Pastoriza los mencionó en el Juicio a las Juntas y Alicia Milia de Pirles dijo que lo vio a Jorge desde su cucha, “y que la sorprendió porque tenía un aspecto muy, muy joven y le llamó la atención porque estaba bien vestido y limpio, no como los que estaban en el campo”. Ese dato es importante para la familia, pero también para los fiscales por ejemplo. Aunque parezca pequeño, la idea del estar bien vestidos puede asociarse a la ida al cine.

Adriana al parecer estuvo sólo unos días en la ESMA y Jorge unas semanas. Ambos están de-saparecidos. También lo están los dos hijos más chicos de la familia, Eduardo y Ana María.

Cuando terminó de contar todo esto, Pablo Llonto, abogado de la querella, le preguntó si podía explicar qué pasó con el resto de los hijas.

“Yo, después de que sucedió todo esto, tenía cuatro hijas que habían salvado sus vidas. Tres de ellas viajaron a México, donde estuvieron exiliadas. México realmente fue un país que acogió a los exiliados argentinos, los ayudó, pero el exilio siempre fue duro. Una de mis hijas hizo estudios universitarios, estudió psicología y allí estuvieron. Una volvió junto con la democracia, vino con Alfonsín. Y las otras dos volvieron más tarde. Y aquí quedó una sola, que no viajó porque en ese momento estaba casada con un chico que a los 23 años murió de cáncer.”

En México vivieron María Teresa, María Mercedes y María Gloria. María Victoria fue la que quedó viviendo en Buenos Aires.

“Yo quiero simplemente expresar mi satisfacción por la concreción de estos juicios que, la verdad, llegan un poco tarde, pero están funcionando”, dijo Syra. Y agradeció a los que sobrevivieron a los campos. “Ellos, después de vivir las atrocidades por las que tuvieron que pasar, tuvieron el coraje de dar sus testimonios y en gran parte muchos dieron sus testimonios antes de llegar la democracia. Eran noticias terribles, pero paradójicamente nos dieron seguridad porque uno ahí supo dónde estábamos parados y qué es lo que teníamos que hacer.”

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Causa Esma III: Crónica del 23 de diciembre de 2013

En la anteúltima audiencia del año  de la causa Esma declararon Carlos García, sobreviviente y Diego Guelar, Syra Villlalayn y María Josefina Casado, bajo la presidencia del juez Bruglia,
Carlos García, sobreviviente de Esma, ya testimonió en el tramo anterior que fue secuestrado el 21 de octubre de 1977 cuando salía de la casa de sus padres en Carapachay, en un operativo cargado de autos Ford Falcon y una camioneta, personas con armas largas lo interceptan, lo golpean y lo llevan a la Escuela de Mecánica de la Armada donde permaneció hasta 1981. Se mantuvo en libertad vigilada hasta que pudo escaparse a Estados Unidos, con su compañera, también sobreviviente de la Esma, Miriam Lewin.
En esta declaración, aportó precisiones sobre Juan Carlos Generoso, alías Fragote, hoy imputado en esta causa, que era un penitenciario que hacía trabajo operativo en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio de la Esma.  Uno de los operativos donde Fragote participó fue en el secuestro del Sordo Sergio (De Gregorio) que fue traído desde Uruguay junto a su compañera e hijos y Jaime Dry. En ese operativo estuvieron Coronel, Fabres y Fragote.
También recordó al Negro Ricardo, que es Edgardo Moyano, un prisionero secuestrado con su compañera embarazada Elba Poblete, con quien los milicos tenían una especial saña en la tortura. A Moyano lo picaneaban todos los miércoles, y todos los miércoles lo destruyen. Lo destruyen y lo dejan tirado en capucha.” El  hijo de Moyano nace en la maternidad de la Esma, se desconoce la fecha exacta.
También sindicó a “Pedro Bolita”, Carlos Galián como uno de los que junto a “220” el genocida Weber, participó de secuestro de Margari, donde fue llevado García engrillado, esposado y con capucha para que presencie ese operativo.
También se refirió a la labor de los médicos de la ESMA que participaban en los interrogatorios con el objetivo de mantener vivos a los compañeros torturados para poder sacarles información.
Continuó la audiencia con la declaración de Enrique Guelar, amigo de Bettina Tarnopolsky que tenía 15 años cuando fue llevada a la ESMA y que a día de hoy permanece desaparecida. La familia Tarnopolsky fue devastada y solo uno de ellos sobrevivió porque no se encontraba en la casa cuando ocurrieron los secuestros. Enrique dio cuenta que en la madrugada del 15 de julio de 1976 el grupo de tareas irrumpe en su casa y lo despierta con un arma en la sien. Lo maniataron e interrogaron sobre Bettina y también sobre su hermana Diana Guelar que la noche anterior se había ido del país porque habían secuestrado a Franca Jarach, quien también pasó por la Esma y permanece desaparecida. Bettina militaba en la UES, como Enrique pero en distintos espacios. El padre de Guelar, abogado, se encontraba en la casa y pudo ver que la calle del barrio de Recoleta estaba cerrado por dos Falcon y plagada de militares con armas. También le manifestó que cerca  de la una de la mañana, Bettina toca el timbre diciendo que estaba en problemas, y luego vio cómo se la llevaban en un auto.
Enrique y su familia debieron exilarse porque todos fueron amenazados por el GT.
 “Prometo por la memoria de mis hijos ser completamente objetiva en mi declaración” fueron las primeras palabras de Syra Villalayn, una leona luchadora de 90 años, con una entereza y claridad admirables luego de  una vida de lucha y sin sabores que le dejó la dictadura que no solo se llevó a Adriana Franconetti y su compañero, Jorge Calvo, si no que previamente secuestró a sus hijos menores, desaparecidos en El Atlético y ocasionó la muerte por tristeza de su marido, quien tuvo que escuchar la tortura que sufría su hijo de 18 años en mano de los genocidas.
Adriana y Jorge estaban casados y eran padres de dos hijas de uno y dos años. Los dos tenían 27 años y eran novios desde el secundario que cursaban en el Nacional Buenos Aires. Los dos estaban inmersos en la problemática social que se vivía en ese momento, y militaban en montoneros. Jorge, como médico en el área de sanidad y Adriana hacía trabajos de alfabetización y ayuda escolar en villa: “Ellos siempre lucharon para que todos los habitantes de este país tuviéramos igualdad de oportunidades.” Jorge es uno de los desaparecidos del Hospital Ramos Mejía. Los secuestraron de un cine de la calle Cabildo y Olleros del barrio de Belgrano y fueron vistos en ESMA por varios sobrevivientes.
Con la experiencia previa que contaba Syra en la búsqueda de sus hijos desaparecidos, procuró hacer el tipo de gestiones que consideraba que podían dar un resultado y no desgastarse. Así logró se publique la noticia en varios diarios, La Nacion, La Prensa, La Razón, Clarín, de manera muy escueta, y nuevamente recurrió a Buenos Aires Herald que ya había publicado la desaparición de sus hijos menores. Una de las cosas que no volvió a hacer visitar a Graselli. “Otra cosa que hice en el mes de marzo y no hice después fue ir acá enfrente, a la capilla Stella Maris, donde estaba Monseñor Graselli que fue un personaje siniestro. El aspecto de él ya era, tenía un aspecto desagradable, parecía un ofidio. Y estaba ahí para sacarnos información. A mi me llegó a pedir directamente el nombre de los amigos de mis hijos. Fui dos veces nomás. Cuando la segunda vez me pidió los nombres ya me di cuenta por donde venía la cosa, me fui completamente desesperada.”  Syra explicó que Graselli manejaba un fichero donde seguramente tenía los datos de los secuestrados.
Syra agradeció a los sobrevivientes que tuvieron el coraje de dar sus testimonios y en gran parte muchos dieron sus testimonios antes de la llegada de la democracia, que nos mostraron la realidad de lo que estaba pasando. Los sobrevivientes, dijo, “son los constructores de la justicia, aunque los juicios hayan llegado un poco tarde.”  “Pienso que era el fervor militante de los sobrevivientes que en su momento los condujo al secuestro y después les dio el coraje, le dio la fuerza para poder narrar todo lo que había pasado y fueron al primera vez que uno recibía, tenía la certeza que estaba escuchando verdades, porque durante toda la dictadura lo único que escuchamos eran evasivas y mentiras.”
La jornada del día la cerró María Josefina Casado, hermana del detenido- desaparecido Gaspar Onofre, “Quinto” para la familia y Manuel para los compañeros.
María Josefina se enteró del secuestro de Quinto cuando estaba detenida en el penal de Devoto en el 78, cuando su padre, quien era su abogado fue a visitarla. También desaparecieron a Adriana Tasca, la compañera de Quinto que estaba embarazada y fue vista en La Cacha.  Adriana tuvo al hijo de ambos, quien estuvo apropiado durante 28 años.
La familia Casado también había sido perseguida, porque ya en el 77 allanaron la casa familiar en Azul, provincia de Buenos Aires en busca de Gaspar. Se sabe que lo secuestraron en la zona de Constitución entre el 6 y 10 de diciembre de 1977 y fue visto en la Esma. Gaspar Casado nunca supo qué pasó con su compañera. “Éramos 8, militábamos 3. Yo estaba presa, mi hermana desapareció más o menos en el mundial 78 embarazada, y a su hijo lo seguimos buscando.”
El hermano menor de Quinto se suicidó años después. Se había acercado al SERPAJ en su carácter de abogado.  Las desapariciones marcan. “Es como una herida que uno no sabe hasta dónde penetran en las generaciones posteriores, como en mis hijos cuando yo estuve presa, como Sebastián apropiado durante 28 años, o mi otro sobrino, apropiado todavía. No puede no haber marcas”
Como dijo Syra la maquinaria genocida se reprodujo por miles y miles, no se trata solo de los compañeros que sufrieron la perversión de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio, sino también “ Fue con 30000 familias que sufrieron los más terrible que es puede pasar a un adulto, que es vivir la muerte de un hijo.”

 http://apelabogados.blogspot.com.ar/2013/12/causa-esma-iii-cronica-del-23-de.html

domingo, 15 de diciembre de 2013

Documento leído frente a la ESMA: LA MEMORIA ES DEL PUEBLO

La historia de la ESMA le pertenece al pueblo argentino y no es propiedad de ningún gobierno.

La ESMA, con sus 17 hectáreas, su campo de deportes, sus 33 edificios fue una unidad puesta al servicio del genocidio durante la última dictadura militar. Para que por el Casino de Oficiales pasaran más de 5.000 prisioneros, de los cuales la inmensa mayoría están desaparecidos, fue necesario que todo ese complejo de edificios y de hectáreas prestara un servicio necesario para el funcionamiento de ese lugar específico en el que estaban recluidos los prisioneros. Porque los guardias que custodiaban a los prisioneros, eran estudiantes, alumnos de la ESMA, que se alojaban en los pabellones-dormitorio donde dormían junto a  otros estudiantes, y tantos otros ejemplos en cuanto a la funcionalidad de cada uno de esos edificios en función del genocidio. Pero además del detalle puntual de cada uno de los edificios y su funcionalidad en la represión, entender la ESMA como una unidad represiva  permite también dar idea de la institucionalidad que tuvo la represión en nuestro país, de cómo todo el aparato del Estado fue puesto al servicio de la represión clandestina, de ladetención, de la tortura y la desaparición.

El gobierno nacional que se ha apropiado de la ESMA y la usa para innumerables actividades proselitistas: desde la presentación del proyecto de YPF, congresos de agrupaciones afines, hasta una oficina al juez Garzón que silencio las torturas al pueblo vasco,  hoy pretende modificar el Casino de Oficiales de la ESMA, el único edificio de este inmenso Centro Clandestino de Detención que no fue modificado hasta el momento.

         Además entonces, de las murgas en un campo de concentración dónde se torturaba, de las clases de cocina en un lugar donde los prisioneros pasaban hambre, de los festivales por el día de la primavera en el campo donde parían nuestras compañeras, de los asados en un lugar donde se calcinaban cuerpos, ahora para completar el proyecto de desmemoria se quiere destruir el único lugar que se acordó no se modificaría.
Este proyecto que tiene como objetivo, otra vez,  “resignificar” el lugar donde estuvieron secuestrados los compañeros detenidos desaparecidos propone modificar, para quienes lo visiten,  el recorrido histórico de ese espacio. Incluye desde una fuente de agua en su interior hasta caminos vidriados que terminan en un cubo sin salida donde se proponen proyectar las caras de cientos de compañeros desaparecidos, con el cielo como fondo. El gobierno pretende inaugurar este proyecto el próximo 24 de marzo al cumplirse 10 años de funcionamiento del Espacio para la Memoria.

Nos oponemos a este proyecto, porque queremos que nuestro pueblo pueda debatir HOY lo que allí sucedió y porque queremos que las futuras generaciones puedan recorrer y conocer ese sitio, saber qué fue el Casino de Oficiales y saber cual es la verdadera cara de su enemigo cuando se muestra sin disfraces.

Los gobiernos constitucionales posteriores a la última dictadura militar implantaron durante 20 años políticas de olvido, no solo mediante la aprobación e implementación de leyes y decretos de impunidad, sino también a través de la construcción y/o legitimación de diferentes formas de representación.

Ejemplo de ello es la Teoría de los dos demonios, explicitada en los decretos 157 y 158 firmados por el ex Presidente Alfonsín y de allí en más, presente en todos los mensajes emitidos desde su Gobierno comenzando por el prólogo del Informe Nunca Más de la CONADEP. Así como también, todas aquellas elaboraciones en las que se disocian el genocidio de los procesos históricos que motivaron su implementación ocultando su funcionalidad como práctica social.

 Todo esto tuvo y tiene consecuencias en nuestra sociedad, revertirlas llevará muchos años, y se logrará no sólo como consecuencia de la anulación de las leyes de impunidad sino aplicando una política clara, contundente y explícita que impulse a construir memorias sobre la base de la justicia, es decir el juicio y castigo de todos los responsables del genocidio y la verdad sobre el destino de los desaparecidos y sus hijos apropiados.

Parte de esa política necesaria es el reconocimiento pleno de la existencia de centros clandestinos de desaparición y exterminio, sin desvirtuar su significación como tales a través de su utilización para otras actividades.
La ESMA constituye, por la cantidad de detenidos-desaparecidos que por ella pasaron, por su significado simbólico, y por tratarse del primero de estos sitios en ser desalojado, un antecedente de características muy relevantes para nuevos procesos de construcción de la memoria en sitios que funcionaron como centros clandestinos de desaparición y exterminio.

No puede ni debe diluirse lo que allí ocurrió detrás de otras actividades lleven o no el símbolo de un organismo de Derechos Humanos. Muchos son los espacios donde estas actividades pueden llevarse a cabo sin necesidad de hacerlo en el Centro de Detención y Extermino que es símbolo en el mundo entero de la represión dictatorial en Argentina.

Ese sitio sigue siendo el lugar donde desaparecieron a nuestros compañeros, y repudiamos cualquier intento de cambiar el sentido y significados de ese espacio.

En estos diez años una y otra vez hemos sostenido que los sitios de memoria deben dar cuenta no solamente de los horrores cometidos por la dictadura, sino también del proyecto económico y político por el que se llevó adelante el genocidio, los proyectos políticos que ese genocidio quiso destruir y  los intereses económicos a los que ese genocidio benefició.

“Resignificar” la ESMA con las murgas, los festivales, los cursos de cocina, el entrenamiento de Fuerza Bruta, los payasos, con la excusa de que es un espacio “muy grande” sin contar la historia de los desaparecidos en la ESMA: quiénes eran, qué pensaban, qué hacían, sus militancias; sin relatar la historia de la Armada como fuerza represora y de las Fuerzas Armadas como ejecutoras de varios genocidios en la historia argentina,  va en el sentido contrario de aquello que había sido acordado oportunamente por todos los organismos pero que nunca fue concretado.
Después de años de denuncias, recién la semana pasada las autoridades empezaron a poner pancartas gigantes con los nombres de algunos de los compañeros que pasaron por este Centro Clandestino.
El gobierno nacional “se viste” con  la anulación de las leyes de impunidad conseguidas después de treinta años de lucha de nuestro pueblo, para disimular sus políticas de represión e impunidad. Julio López, Silvia Suppo, Mariano Ferreyra, Mártires López, las comunidades QOM de Chaco y Formosa, el Indoamericano, Luciano Arruga y Kevin, la masacre de Once, los presos de corral de Bustos y Bariloche, los miles de procesados, la ley antiterrorista, el Proyecto X son ejemplos emblemáticos de esa política. Hace tan solo dos días fueron condenados a cadena perpetua a  4 trabajadores petroleros de Las Heras, victimas de una caza de brujas en respuesta a la pueblada del 2006.

El nombramiento del genocida Milani como Comandante en Jefe del Ejercito, defendido por Hebe de Bonafini y Estela Carloto, sintetiza el intento oficial de reconciliación y olvido.

¿Es ésta la década ganada?

Compañeros:
Somos concientes de que los edificios y los lugares no producen efectos mágicos. Entendemos  que está en discusión  la construcción de la memoria de nuestro pueblo y por eso le damos a este  debate el lugar que se merece. Se suele argumentar que hay que saber lo que pasó para que no vuelva a repetirse, pero con eso no basta, no alcanza con saber,  la  cuestión es qué se hace con ese saber, la cuestión es como ese conocimiento se transforma en una herramienta de construcción de identidad y de propuestas políticas de lucha y de transformación, y no simplemente en algo que se pone en el archivo de la memoria .
Porque  lo que hay que  conocer  no es sólo lo que  hizo la  dictadura sino las  ansias  revolucionarias  de aquella  generación  transformadora.
Las luchas del presente y del pasado están enlazadas. Quienes luchamos por la construcción de la memoria histórica y nos oponemos a la manipulación de la ESMA somos parte de las luchas del presente en defensa de todos los derechos del pueblo: trabajo, vivienda, salario, educación, salud, por la preservación de nuestros recursos naturales y contra la devastación imperialista. Y reivindicamos la  lucha  de nuestros 30.000 detenidos  -desaparecidos por  conquistar, un mundo nuevo, una  sociedad sin opresiòn y explotación.

Por la memoria: no a la manipulación de la ESMA

Por la verdad: apertura y publicación de todos los archivos de la dictadura.

Por la justicia: juicio y castigo a todos los genocidas por todos los  compañeros.

Porque nuestros 30000 compañeros detenidos desaparecidos lucharon por un país sin represión y sin explotación!

A 30 años de la última marcha de la resistencia en dictadura decimos:
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO  NOS RECONCILIAMOS.

jueves, 12 de diciembre de 2013

"Estamos cansados de ver la manipulación de la memoria", denunció Carlos Lorkipanidse

Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos
Miércoles 11 de Diciembre de 2013

"Estamos cansados de ver la manipulación de la memoria"

 
El dirigente de esa asociación, Carlos Lorkipanidse, denunció que se proyectan cambios edilicios en la ex ESMA que "pueden afectar los testimonios en los juicios contra los delitos de lesa humanidad".
 
http://www.amprovincia.com.ar/noticias/17699-estamos-cansados-de-ver-la-manipulacion-de-la-memoria/

La Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos denunció que hay un proyecto del Poder Ejecutivo Nacional para realizar modificaciones en el ex casino de oficiales de la ex ESMA que podrían afectar los testimonios de los ex detenidos – desaparecidos en los juicios que se llevan adelante por delitos de lesa humanidad.

El dirigente de esa asociación, Carlos Lorkipanidse, dijo que “se dio la característica que a lo largo de este año han reingresado varios sobrevivientes a la ex ESMA y esto permitió reconstruir su paso por el lugar para garantizar la veracidad de su testimonio en el juicio oral y publico”.

Agregó que “estamos cansados de ver cómo se manipula la memoria” explicó que las modificaciones de algunos lugares colocando obras artísticas implica que “muchos sobrevivientes que deben ir al lugar para ratificar sus dichos no pueden encontrarse con un panorama cambiado”.

domingo, 8 de diciembre de 2013

CONFERENCIA DE PRENSA ¿Qué quieren hacer con la ESMA?

El Encuentro Memoria Verdad y Justicia revelará documento confidencial del Poder Ejecutivo Nacional respecto del Casino de Oficiales de la ESMA.

MIERCOLES 11 de diciembre – 11 hs

En la Asociación de Ex –Detenidos Desaparecidos
Carlos Calvo 1780 timbre 26 -Contactos prensa :
Cachito 1553372868
Claudia Ferrero 1556045905
Martin Alderete  1554992811


14 DE DICIEMBRE DE 2013 16HS  -   ACTO POLITICO CULTURAL FRENTE A LA ESMA

Convoca: Encuentro Memoria Verdad y Justica
En el marco de las actividades hacia el próximo 24 de marzo, en repudio a la dictadura genocida y contra la impunidad de ayer y de hoy, el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convoca a:
·         Repudiar el proyecto de museo que pretende instalar el gobierno nacional en el Casino de Oficiales de la ESMA, que ha suscitado el repudio de numerosos sobrevivientes, familiares y organizaciones de derechos humanos. Este proyecto se propone “resignificar” el lugar donde estuvieron secuestrados los compañeros detenidos desaparecidos y modificar el recorrido histórico de ese espacio. Sería inaugurado el próximo 24 de marzo al cumplirse 10 años de funcionamiento del Espacio para la Memoria. Ante este proyecto de Historia Oficial nos oponemos a cristalizar en una vitrina la lucha de los compañeros!
·         Repudiar la banalización de los sitios de memoria que tiene su expresión máxima en  el uso indiscriminado del predio de la ESMA, donde se realizan actividades que incluyen el ensayo de murgas, visitas guíadas con  payasos, festejos con “asaditos”, actividades relacionadas con el canal Paka Paka y “celebraciones” por el día de la primavera. Denunciamos la ausencia de la historia de lucha y resistencia de los compañeros detenidos desaparecidos dentro del predio y la reestructuración de los edificios con las actividades mencionadas, que no hace más que borrar esa historia que nos pertenece, despejando el camino a las políticas de  RECONCILIACIÓN.
·         Luchar por la construcción de una Memoria Popular, que reivindique la lucha de los compañeros y que denuncie la impunidad de ayer y de hoy.
·         Ratificar nuestra exigencia por Juicio y Castigo a todos los Genocidas!!!
·         Exigir la derogación de la Ley Antiterrorista.
·         Rechazar la designación de  Milani como Jefe del Ejercito y exigir su inmediato juzgamiento por su participación en el genocidio llevado adelante por la última dictadura.
·         Denunciar las violaciones actuales a los derechos humanos: criminalización de la protesta, presos políticos, gatillo fácil, torturas en comisarías, desaparecidos en democracia, represión, criminalización de la pobreza, etc.
·         Reivindicar las luchas actuales como continuidad de las luchas de nuestros compañeros detenidos desaparecidos: por tierra y vivienda; por los derechos de los trabajadores, de los pueblos campesinos y originarios y de los estudiantes; por la defensa de nuestros recursos naturales, etc.
RADIO ABIERTA – MURALES – SILUETAS – PANCARTAS – TEATRO- MUSICA Y TAMBORES
Consignas:
Porque nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos lucharon por un país sin represión y sin explotación!
A 30 años de la última Marcha de la Resistencia en dictadura decimos:
No Olvidamos, No Perdonamos, No nos reconciliamos!!!

Adhesiones: encuentromvj@gmail.com

Contacto de Prensa:Eva Cavanna  AEDD 1558720476

“Daban inyecciones y con eso mataban”, testimonio Juan Carlos Cachques, médico sobreviviente de la ESMA

“Era el equivalente a la silla eléctrica”, dijo el sobreviviente sobre las inyecciones que los represores daban en la ESMA durante la primera etapa de la dictadura. El médico vive en Francia y su caso fue judicializado recientemente.

 Por Alejandra Dandan

“Nos moríamos de frío. Me pasé un mes con las manos hacia atrás, en situaciones que realmente no eran humanas. ¿Por qué?”, preguntó Juan Carlos Chachques durante la audiencia. “Me interesaba el país, me comprometí con el gremialismo médico para que un hospital del Estado funcionara bien y fui sancionado de esa manera. Hice lo mismo en Francia. Fui profesor y fui condecorado con la Legión de Honor. Exactamente lo mismo en los dos lugares, me ocupé de la salud, pero en Argentina por eso me quisieron matar y en Francia me hicieron un reconocimiento.”

Chachques es un médico argentino que vive en Francia desde 1980. Es reconocido internacionalmente como inventor del “echarpe cardíaco”. Es biocirujano, doctor en biología, actualmente jefe de la Unidad de Bioasistencia Cardíaca y director de investigaciones cardiológicas del Hospital Pompidou de Paris, pero casi un desconocido como sobreviviente de la Escuela de Mecánica de la Armada. Hasta hace poco, su secuestro no estaba judicializado. Sólo se sabía de la presencia de un “médico” en abril de 1976 en la ESMA. Hace muy poco se supo su nombre. Los padres hicieron gestiones durante su secuestro; hubo denuncias en la policía, pero él formalizó la presentación recién en 2004 ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Chachques declaró la semana pasada en el megajuicio por los crímenes de la Marina. Cuando salió de la ESMA no quería irse del país y no podía volver al Hospital de Clínicas, donde trabajaba cuando lo secuestraron. Consiguió un puesto en el Hospital Ferroviario y después en la Fundación Favaloro. “Mi historia no era muy conocida, me aceptaron y después de muchos años me enteré a través de amigos de que Sabato le había dicho a Favaloro: ‘Este tipo tiene buena voluntad, necesita completar su formación acá’. Así que pienso que Favaloro me consideró su alumno.”
“¡Tac!, y rompían una ampolla”

Chachques estuvo unos 28 días en el centro clandestino, desde el 10 de abril de 1976. Su testimonio iluminó parte del primer período de la ESMA en el que casi no hay sobrevivientes. Como médico, logró darse cuenta, con los ojos tapados pero a través de los sonidos, de un mecanismo que podría ser una de las primeras formas de “traslados”: escuchaba cómo rompían ampollas e inyectaban algún tipo de narcótico para matar a los secuestrados que, según su diagnóstico, habían entrado en una especie de shock.

“Yo no veía nada pero, como los ciegos, terminaba percibiendo las cosas”, dijo. “Una noche me hicieron escuchar a otra gente que torturaban y me dijeron: “Ahora el próximo sos vos”. Gritos de hombres, mujeres, terrible, terrible. Sacudones, gritos terribles. Y dijo: “Sentí que había gente que la volvían a subir después de las sesiones de electricidad, en un estado de excitación enorme, como son los electroshock repetidos. Tenían un desorden mental enorme, incontrolable, y yo sentía ‘¡tac!’, que se abrían ampollas. Que hacían inyecciones. Que las hacían dormir. Pero no solamente sentí que las hacían dormir –dijo–, sino que dejaban de respirar”.

Esto provocó conmoción en la sala. Las inyecciones aparentemente contenían anestésicos, pentotal o alguna droga, y según su teoría provocaban un paro respiratorio. “Directamente dejaban de respirar, y cuando uno deja de respirar se produce hipoxia y eso significa la muerte. Con el paro respiratorio, en pocos minutos, se para el oxígeno, se para el corazón, así que yo sentía cómo los cuerpos eran arrastrados y desaparecían por acción de los barbitúricos hechos para controlar un estado de situación que ellos consideraban de irritación, irrecuperables. Eran personas que a su criterio estaban gastadas, inutilizadas, y eran directamente sacrificadas a través de interrogatorios con los que habían querido sacarle información.”

–¿Esto lo escuchó más de una vez? –le preguntó el presidente del jurado.

–Sí –dijo–, más de una vez. Otra tortura que escuché fue la música. Violeta Parra y Julio Iglesias. Preguntaban, ¿te gusta? Y de golpe empezaban a pegar en los oídos. Lo que pareciera una cierta paz por acción de la música terminaba en un drama, gritos de ambos sexos.

Más tarde, las preguntas volvieron al tema.

–¿En qué momentos se realizaban estos traslados? –preguntó la fiscal.

–Todo pasaba a la madrugada. Yo conocí la diferencia entre el día y la noche por los pequeños reflejos de alguna ventana por la que entraba luz. Creo que dejaban que avanzara la noche. Durante el día nadie, nadie se movía; a la noche ya empezaban a llevar para interrogatorios, ésa era la mecánica, era tardío, nocturno, once, doce de la noche por lo menos.

–¿Quiénes aplicaban las inyecciones?

–Creo que era gente con experiencia en inyectables. Venían con maletín, abrían. Escuché a veces cargar más de una ampolla y quedarse un rato. Pienso que tal vez no había una persona, había un pequeño diálogo, tal vez venía un médico con algún enfermero. Pienso que era trabajo en equipo. Inyectar en esos casos era el equivalente a la silla eléctrica. Cuando uno inyecta y no se le puede ofrecer asistencia respiratoria, pienso que esa responsabilidad la tomaba un médico, no un enfermero. Era una decisión, sobre todo para la gente que estaba en medicina. En ninguna parte del mundo esto es así, los verdugos no son médicos, los médicos hacemos un juramento hipocrático, nos dedicamos a la vida, a salvar la vida y no a destruirla, eso es realmente muy condenable, merece la condena máxima.
Juan Carlos

Juan Carlos vivía hacía varios años en Buenos Aires, pero era de un pueblo de Santa Fe. Hizo medicina en Rosario y a comienzos de 1970 viajó a la Capital a hacer una residencia en el Hospital Rawson hasta que cerró y luego entró al Hospital de Clínicas apenas inaugurado. Vivió en el pabellón de médicos residentes. Trabajó como voluntario en la cátedra de Anatomía y en 1973 sus compañeros lo propusieron como presidente de la Asociación de Médicos Residentes. “Mi vida era hospital público, era la docencia, la investigación, y esa formación con los años me permitió abrir otros caminos.”

Chachques ejerció el primer mandato entre 1973-1975. Lo reeligieron ese año. Con el golpe de 1976, todo se acabó. El hospital y la universidad fueron intervenidos por la Marina. Chachques pudo haber sido secuestrado por su actividad gremial, pero también se estudia la posibilidad de que su secuestro haya comenzado con una “equivocación”. En esos días, el GT buscaba a un tal “doctor Mario”, supuesto médico de Montoneros que atendía y curaba a los heridos de la organización. A las dos semanas de ser ingresado a la ESMA, sometieron a Chachques a una rueda de reconocimiento. “Dejaron que me crezca la barba, me venían a ver. ¿Tenés barba?, me preguntaban. Y a las dos semanas yo tenía barba. El doctor Mario era alto y aparentemente tenía barba”, explicó.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Ante la Historia Oficial LA MEMORIA ES DEL PUEBLO - 14/12/2013 16hs.Acto Político cultural frente a la ESMA



Convoca: Encuentro Memoria Verdad y JusticIa

En el marco de las actividades hacia el próximo 24 de marzo, en repudio a la dictadura genocida y contra la impunidad de ayer y de hoy, el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convoca a:
.Repudiar el proyecto de museo que pretende instalar el gobierno nacional en el Casino de Oficiales de la ESMA, que ha suscitado el repudio de numerosos sobrevivientes, familiares y organizaciones de derechos humanos. Este proyecto se propone “resignificar” el lugar donde estuvieron secuestrados los compañeros detenidos desaparecidos y modificar el recorrido histórico de ese espacio. Sería inaugurado el próximo 24 de marzo al cumplirse 10 años de funcionamiento del Espacio para la Memoria. Ante este proyecto de Historia Oficial nos oponemos a cristalizar en una vitrina la lucha de los compañeros!
.Repudiar la banalización de los sitios de memoria que tiene su expresión máxima en  el uso indiscriminado del predio de la ESMA, donde se realizan actividades que incluyen el ensayo de murgas, visitas guíadas con  payasos, festejos con “asaditos”, actividades relacionadas con el canal Paka Paka y “celebraciones” por el día de la primavera. Denunciamos la ausencia de la historia de lucha y resistencia de los compañeros detenidos desaparecidos dentro del predio y la reestructuración de los edificios con las actividades mencionadas, que no hace más que borrar esa historia que nos pertenece, despejando el camino a las políticas de  RECONCILIACIÓN.
.Luchar por la construcción de una Memoria Popular, que reivindique la lucha de los compañeros y que denuncie la impunidad de ayer y de hoy.
.Ratificar nuestra exigencia por Juicio y Castigo a todos los Genocidas!!!
.Exigir la derogación de la Ley Antiterrorista.
.Rechazar la designación de  Milani como Jefe del Ejercito y exigir su inmediato juzgamiento por su participación en el genocidio llevado adelante por la última dictadura.
.Denunciar las violaciones actuales a los derechos humanos: criminalización de la protesta, presos políticos, gatillo fácil, torturas en comisarías, desaparecidos en democracia, represión, criminalización de la pobreza, etc.
.Reivindicar las luchas actuales como continuidad de las luchas de nuestros compañeros detenidos desaparecidos: por tierra y vivienda; por los derechos de los trabajadores, de los pueblos campesinos y originarios y de los estudiantes; por la defensa de nuestros recursos naturales, etc.
RADIO ABIERTA – MURALES – SILUETAS – PANCARTAS – TEATRO- MUSICA Y TAMBORES

Consignas:
Porque nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos lucharon por un país sin represión y sin explotación!
A 30 años de la última Marcha de la Resistencia en dictadura decimos:
No Olvidamos, No Perdonamos, No nos reconciliamos!!