Mostrando entradas con la etiqueta thelma jara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta thelma jara. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de noviembre de 2014

Un periodista procesado por cómplice

Agustín Bottinelli ordenó un reportaje apócrifo a Thelma Jara de Cabezas mientras estaba secuestrada en la ESMA

Fue una famosa tapa de la revista Para Ti, titulada “Habla la madre de un subversivo muerto”. Ayer, el juez Torres procesó por coacción al editor de la publicación por el carácter apócrifo de la entrevista.

 Por Gustavo Veiga

Agustín Bottinelli se convirtió en el primer periodista procesado por participar en delitos de lesa humanidad. El juez federal Sergio Torres le imputó la figura penal de coacción y trabó embargo por un millón de pesos sobre sus bienes al acreditar que fue el responsable de una entrevista apócrifa a Thelma Jara de Cabezas publicada en la revista Para Ti, de Editorial Atlántida, mientras se encontraba detenida-desaparecida en la ESMA.

El magistrado dio por probadas varias situaciones en la resolución judicial, que no incluye la prisión preventiva. Las principales: que hubo un reportaje fraguado y que el ex editor dio la orden de realizarlo. Tomó en cuenta también el testimonio de un secuestrado en la ESMA, Lázaro Gladstein, a quien una patota del centro clandestino hizo pasar por el sobrino de la mujer durante la nota. Valoró las declaraciones de otros testigos que responsabilizaron al periodista de las órdenes muy precisas que dio para su publicación. “Tenés que ir a hacer un reportaje, se trata de una subversiva arrepentida”, le dijo Bottinelli a Alberto Joaquín Scola, el redactor que lo realizó, según se desprende del fallo.

El procesamiento que tiene 200 hojas describe: “El objeto del reportaje habría sido poner en duda u ocultar la práctica de detenciones ilegales y desapariciones forzadas, incluida la de la propia entrevistada, y de difundir la idea de que la existencia de las desapariciones era una mentira sembrada por las organizaciones de derechos humanos. Finalmente, el imputado habría dispuesto la publicación de dicha nota –construida falsamente–, en el indicado medio gráfico, el día 23 de agosto de 1979, titulado ‘Habla la madre de un subversivo muerto’”.

El juez Torres señala en su resolución que “se encuentra probado que Bottinelli, valiéndose de la situación amenazante que atravesaba la mencionada Jara de Cabezas, respecto de su vida y su integridad física, arbitró los medios necesarios para que se le realizara la mencionada entrevista, resultando su acción apta para vulnerar el bien jurídico protegido por la norma, para luego fraguar su contenido y ordenar su publicación en la revista Para Ti”.

Pablo Llonto, el abogado de Jara de Cabezas, le dijo a Página/12 que apelará la calificación de “coacción” que aplicó Torres en su fallo, pero destacó que “estamos contentos porque es la primera vez en la Argentina que un periodista que fue parte del aparato de encubrimiento y de acción psicológica de la represión es procesado. Bottinelli es uno de los tantos periodistas que, conocedores de lo que estaba sucediendo, actuaban en conjunto con los militares y con los grupos de Inteligencia para hacerle creer a la sociedad que aquí no había secuestros, desapariciones, asesinatos, torturas, vuelos de la muerte y centros clandestinos”.

El procesado negó la relación con los marinos de la ESMA que se le imputa y descargó la responsabilidad por la entrevista en Aníbal Vigil, uno de los dueños de Atlántida, quien falleció: “No me pareció algo fuera de lo habitual que me llamara y me diera las coordenadas para que enviara un fotógrafo y un redactor a hacer la nota. El me dijo que se trataba de la madre de un guerrillero sin darme más detalles. Yo recibí el texto final de la entrevista tal como era habitual y sólo pude haber corregido la parte gramatical pero en ningún caso hubiera modificado el texto de la misma por dos razones, primero porque no lo hacía nunca y segundo porque era un pedido de la dirección”. El juez Torres no le creyó.

viernes, 13 de junio de 2014

Un periodista al servicio de la dictadura

La declaración indagatoria de Adustín Bottinelli, ex director de la revista Para Ti
Bottinelli compareció ayer por la entrevista apócrifa a la ex detenida-desaparecida Thelma Jara de Cabezas que en 1979 publicó la revista de Atlántida. Le echó la culpa al fallecido Aníbal Vigil, uno de los dueños de esa editorial.

 Por Gustavo Veiga

Agustín Bottinelli es un periodista que quizá pase inadvertido por su nombre, pero no por el delito que se le imputa. A los 65 años, ayer ingresó acompañado por un defensor oficial a los tribunales de Comodoro Py. Había conseguido postergar su declaración indagatoria hasta que se vio obligado a comparecer para responder por el papel que cumplió durante la última dictadura. Sus dilaciones procesales agregaron años a los años de una causa donde se investiga si le cabe responsabilidad penal al ex editor de la revista Para Ti, la publicación de Editorial Atlántida, por una entrevista apócrifa a la ex detenida-desaparecida Thelma Jara de Cabezas.

El periodista, un hombre de 30 años cuando conducía la revista, declaró que desconocía lo que sucedía en la Argentina para la época del reportaje fingido titulado “Habla la madre de un subversivo muerto”, y que salió en el número 2983 del 10 de septiembre de 1979. Además, deslindó responsabilidades sobre su publicación y se las atribuyó al fallecido Aníbal Vigil, uno de los dueños de Atlántida. Pidió también medidas probatorias para su defensa, como que el Juzgado Federal Nº 12 a cargo de Sergio Torres cite a declarar a los periodistas Mario Mactas y a la jefa de redacción de Para Ti, Lucrecia Gordillo, además de a otros integrantes del staff.

Jara de Cabezas lleva treinta años reclamando justicia por este caso. Es la madre de Gustavo, su hijo de 17 años secuestrado y desaparecido el 10 de mayo de 1976 en una plaza de Martínez. En 1984 presentó su primera denuncia contra los responsables civiles de la maniobra pergeñada junto a los grupos de tareas de la ESMA, donde estuvo detenida.

La entrevista adulterada se la realizó un tal Américo Cerritti, en una confitería de Figueroa Alcorta y La Pampa, en el barrio del Bajo Belgrano. La habían sacado antes del centro clandestino de la Armada vigilada por una patota que lideraba el represor Ricardo Miguel Cavallo.

Le hicieron decir en la nota publicada en 1979, cuando Jara de Cabezas estaba secuestrada, que las madres argentinas “estén alertas, que vigilen de cerca a sus hijos. Es la única forma de no tener que pagar el gran precio de la culpa, como estoy pagando por haber sido tan ciega, tan torpe”. Esta adulteración de los hechos daba pie al remate de la entrevista donde se le preguntaba a la detenida-desaparecida:

–¿En quién confía hoy?

–En Dios.

–¿Qué le pide hoy a Dios?

–Que no haya más madres desesperadas ni chicos equivocados.

Pablo Llonto, el abogado de la querella, le dijo a Página/12 después de la indagatoria a Bottinelli: “Es la primera vez que un periodista es imputado por su participación en un delito de lesa humanidad a causa de actos que formaron parte del plan de exterminio; en este caso, un reportaje falso. Se abre así un nuevo andarivel en la búsqueda de los responsables civiles del terrorismo de Estado. Los medios de comunicación y muchos de los periodistas que dirigían las revistas de Editorial Atlántida y otros medios hegemónicos como La Nación, La Razón, Clarín y de distintas provincias, cumplieron el rol de activos agentes de operaciones psicológicas concertadas con los servicios de inteligencia de las tres fuerzas, la policía, los gendarmes y la prefectura”.

Jara de Cabezas fue forzada a conceder más de una nota falsa. El periódico uruguayo News World de la secta Moon le realizó una entrevista, presuntamente en Uruguay, publicada el 22 de agosto de 1979 y que Para Ti citó como antecedente de lo que significaba “un testimonio esclarecedor y tremendo que descubre los métodos de la subversión”. La mujer, ex secretaria de la Organización de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, lejos de convalidar la adulteración, se presentó ante la Justicia en 1984 y contó que su supuesta estadía en Montevideo había consistido en que la sacaron de la ESMA y le “hicieron fotografías en zonas de Buenos Aires, colocándose a mis espaldas carteles falsos que indicaban que estaba en Uruguay”.

En la querella contra los integrantes del directorio de Atlántida, se formula que “estaban en conocimiento de la preparación y elaboración del reportaje y de otras notas sobre lo que sucedía en la ESMA y otros centros clandestinos de detención”. Bottinelli no era una pieza menor en ese entramado. Con los años se alejó del grupo Vigil. Se desempeñó en el diario La Prensa y como corresponsal desde Buenos Aires de un diario de León, España.

Daniel Cabezas, también hijo de Thelma y hermano mayor de Gustavo, le dijo a Página/12: “Hace dos años esperábamos que este momento se concretara. Para toda la familia ha sido muy importante la continuidad de la causa, porque estaba muy frenada. La indagatoria al jefe de redacción de Para Ti para nosotros comprueba que la dictadura necesitó de colaboradores civiles como Bottinelli. Al margen de lo que pueda decir la Justicia, mi madre fue víctima de un operativo de prensa de la Editorial Atlántida, y su revista. Quiero decir sobre todo que ella no concedió un reportaje, jamás dio esa entrevista que publicaron en 1979”.

Llonto aspira a que el periodista “sea procesado, porque además ésta es una de las causas judiciales más antiguas que hay en la Argentina y Thelma merece que tanto esfuerzo de lucha por la verdad y la justicia se consagre lo más pronto posible con un juicio oral”. El juez Torres tiene ahora diez días hábiles para decidir la situación del ex editor de Para Ti.