miércoles, 4 de junio de 2014

Nuevos relatos que conmueven en la megacausa ESMA

Una de esas historias es la de Clara Laura Tauvaf, cuyo hermano declaró por primera vez esta semana en el marco del juicio por el tercer tramo de la megacausa por los delitos cometidos en el predio de la Escuela de Mecánica de la Armada durante la última dictadura cívico militar. El fiscal Guillermo Friele habló de este caso y de los avances en las últimas audiencias del juicio.

Para Guillermo Friele, fiscal de la megacausa ESMA junto a Mercedes Soiza Reilly, uno de los puntos más salientes de este tercer tramo del juicio es el acercamiento de un importante número de personas que se presentan por primera vez a prestar declaración testimonial: “esto cobra mucha importancia porque en realidad estos testimonios vírgenes también nos dan muchos puntos de referencia para construir nuestra acusación. Dan muchos detalles y a nosotros nos sirve desde la planificación que tenemos respecto de las caídas. Está viniendo mucha gente que no declaró nunca pero sí pertenecía a un determinado sector de la organización política Montoneros y con esto estamos construyendo cómo fueron las caídas, cómo se fueron sucediendo sistemáticamente esas caídas de los distintos sectores”.

En relación a por qué se está dando este acercamiento en este momento, Friele consideró, en diálogo con Oral y Público, que existen varias vertientes: “por un lado, muchos de los cautivos sobrevivientes quisieron sacar del disco rígido, de la memoria, de su cabeza, ese período en el que han sufrido tanto, es como que dijeron que esto les pasó pero que no lo querían contar; y lo que creo que es lo más significativo es que se van acercando ahora a los juicios porque observan que los testigos son cuidados, son escuchados. Nosotros decimos que a este juicio, como a todos los de lesa humanidad, hay que humanizarlos, y se humaniza a partir del tratamiento que se le da al cautivo, al sobreviviente o al familiar de aquella víctima que nunca apareció o fue asesinada, y esto se percibe en la población y a partir de ello yo creo que la gente se va acercando, pierde el miedo. Un miedo que tal vez se generó en su momento a partir de la desaparición del testigo Julio López en La Plata. Esto por ahí pasa desapercibido en general, pero no para las víctimas sobrevivientes y para los familiares, que siempre preguntaban si les podía pasar lo mismo que a López. Es decir: se generó una cierta psicosis respecto de las víctimas y sus familiares que tal vez obstaculizaba su acercamiento a estos juicios. Creo que con los años los operadores del sistema judicial estamos dando muestras de que podemos tratarlos con respeto, escucharlos y podemos hacerles notar el valor histórico y probatorio que tienen sus dichos para poder condenar finalmente, que es lo que nosotros buscamos desde la fiscalía, a todos los imputados, en este caso del juicio ESMA”.

La fuga desconocida de la ESMA

En Oral y Público ya entrevistamos en varias oportunidades al fiscal Friele y siempre le pedimos que rescate uno o dos testimonios de los últimos que haya escuchado en el juicio, ya sea por su relevancia para la causa o porque lo han conmovido. Esta vez, se refirió a una historia que hasta ahora había estado invisibilizada, la de la familia Tauvaf, que incluso no había tenido acceso a la justicia: “declaró uno de los hermanos de Clara Laura Tauvaf, que es la primera persona de la que nosotros tenemos registro que se escapó de la ESMA. No es un caso que haya sido conocido, nosotros teníamos una cierta información que para principios de la dictadura, es decir abril de 1976 a Laura la habían secuestrado y ella había logrado escaparse de la ESMA. Es una historia increíble que está relacionada también con la familia Lizaso porque todos militaban en el Peronismo Auténtico de Zona Norte. La famosa familia Lizaso que constituía la columna norte de Montoneros y que creó el Partido del Peronismo Auténtico. La familia Tauvaf nunca había declarado, y hoy uno de los hermanos nos contó toda la historia familiar, terrible, porque le allanaron ilegalmente tres veces el domicilio. Ellos vivían en José León Suárez. La primera vez se llevaron a Laura y a dos hermanos. En el interín, Laura se escapa de la ESMA, y termina en el Hospital Castex y a los dos días muere por circunstancias que nosotros desconocemos. El hermano que vino a declarar (Oscar Alberto), tenía doce años para ese entonces, y tampoco pudo darnos razones de por qué falleció Laura”.

Para Friele existe en esta historia otro trasfondo que aún no se ha podido reconstruir: “vamos a ver si la podemos construir por el lado de que tal vez algunos de los del grupo de tareas la descubrió internada en el hospital, porque se lesionó cuando se escapó de la ESMA, entonces terminó internada. Es un caso absolutamente invisibilizado que vamos a tener que trabajar mucho a partir del testimonio de este hermano, que además también fue secuestrado y llevado a la ESMA donde fue torturado cuando tenía doce años. Es una historia desgarradora, porque además Laura fallece finalmente, pero uno de los hermanos, Luis Ambrosio, también termina desaparecido y secuestrado en la ESMA. Es decir, una familia militante en el sentido de que iban a los barrios carenciados, ayudaban, trabajaban socialmente, militaban políticamente, desbastada por el accionar de la dictadura militar, por el accionar del terrorismo de Estado. Esta es una historia que es increíble, porque nunca tuvieron acceso a la justicia y recién en 2014 lo tienen, y es muy importante porque también nos lleva a entroncar los dos componentes de la familia Tauvaf que están desaparecidos con toda la caída de columna norte de Montoneros de comienzos de abril, mayo, junio de 1976, que es la familia Lizaso. Estamos construyendo todo un rompecabezas con estas historias increíbles que van apareciendo a diario en el juicio de la ESMA”, agregó el fiscal.

La de la familia Tauvaf no es la única historia de víctimas del Terrorismo de Estado hasta ahora desconocida, Friele manifestó que hace unos días aparecieron los nombres de otras dos personas que estuvieron secuestradas en la ESMA y que hasta ahora no habían declarado: “ya los hemos localizado y hemos solicitado el pedido para que presten declaración en el juicio, y nos van a posibilitar un montón de datos respecto de un período determinado de la ESMA. Ellos nunca declararon y fueron cautivos no cuatro, cinco horas, sino días, meses; y esto es lo que va apareciendo a partir de este juicio unificado”, especificó.

A pesar de tratarse del tercer tramo de una megacausa que ha tenido prácticamente años de audiencias, con declaraciones de cientos de testigos, continúa existiendo infinidad de casos y datos que aún no se conocen y que dan cuenta de lo inabarcable del horror y los alcances que ha tenido y aún tiene el Terrorismo de Estado.

Genocidas trasladados

Esta semana la Agencia para la Libertad, integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos, informó que 130 represores habían sido trasladados desde el Penal de Marcos Paz a la Unidad 31 de Ezeiza, donde están detenidas mujeres que son madres. En este marco, se señalaba que esta unidad ofrecía ventajas a los militares, ya que es una prisión de mínima seguridad en relación a Marcos Paz.

Al ser consultado sobre este tema por Oral y Público, el fiscal Guillermo Friele dijo: “nosotros nos enteramos de la decisión administrativa, lo que todavía no sabemos es a quién trasladaron. Nadie desde el tribunal nos ha notificado sobre el eventual traslado de algunos de los imputados que están detenidos en Marcos Paz. La verdad que a nosotros nos sorprendió en el sentido de que no sabíamos que iban a hacer esa movida. No conozco el origen de por qué decidieron el traslado”.

Según el despacho de Agencia para la Libertad la medida fue tomada por la Dirección Nacional del Servicio Penitenciario Federal, a cargo de Emiliano Blanco; mientras que desde la Procuración Penitenciaria de la Nación manifestaron su preocupación por esta decisión de “trasladar a una parte de la población femenina de la Unidad 31 de Ezeiza a fin de afectar el espacio que ocupaban al alojamiento de detenidos adultos mayores comprometidos en procesos por violaciones a los derechos humanos”, tanto por “la improvisación en la prevención y solución del hacinamiento carcelario, como (por) el escaso cuidado en la ejecución de medidas de esta clase en forma respetuosa de los derechos de las personas detenidas”.

jueves, 29 de mayo de 2014

Rosa Roisinblit y Guillermo Pérez declararon en el juicio por los crímenes de la ESMA

Abuela y nieto juntos, en tribunales

El nieto de la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Guillermo Rodolfo Pérez Roisinblit, que nació en la ESMA, contó que su apropiador lo amenazó: “Me dijo que cuando saliera me iba a poner una bala en la frente a mí, a mi hermana y a mis dos abuelas”.

 Por Ailín Bullentini

Rosa Roisinblit no alcanza al hombro de Guillermo Rodolfo Fernando Pérez Roisinblit y, a pesar de que debe levantar mucho su cabeza para encontrar la cara de su nieto, logra descubrirle detalles. “Tenés los ojos rojos”, le dijo, mientras desandaban lento el pasillo que los devolverá desde la Sala AMIA de los Tribunales de Comodoro Py al sol de la mañana de ayer, la primera vez en la Justicia, de él, para contar la historia que los une: la desaparición de Patricia y José Manuel, hija y yerno de Rosa, madre y padre de Guillermo; su nacimiento en la Escuela de Mecánica de la Armada, su apropiación y la recuperación de su verdadera identidad. “Es porque estuve llorando”, le respondió él, grandote, dulce. Abuela y nieto hablaron frente al Tribunal Oral Federal Número 5 y se complementaron en el pedido a los represores acusados en el juicio oral que investiga los crímenes cometidos en la ESMA. “Que algún inculpado se atreva a decirnos dónde están los nietos nos haría mucho bien”, rogó ella. “Quiero saber qué pasó con mis viejos, quiénes fueron los responsables, quiero encontrar sus restos y poder ponerlos en un lugar donde poder llorarlos. Quiero justicia”, concluyó él.

El de la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo fue el relato que inauguró la audiencia de ayer en el debate oral y público que analiza las responsabilidades de 68 acusados en las violaciones de derechos humanos sufridas por hombres, mujeres y niños en el predio de Avenida del Libertador. Rosa habló del secuestro de su hija y de la búsqueda que emprendió de ella y de su nieto. Inmediatamente después, Guillermo ofreció su versión de los mismos hechos, aquella que construyó y construye en retroactiva, pero que no abandona: “No cuento con un solo recuerdo de mis papás. Los tuve que conocer a través de una veintena de fotos en las que son permanentemente jóvenes y están inmóviles y el recuerdo de familiares, amigos, compañeros de escuela y militancia”, remarcó. Luego, recitó las biografías de sus progenitores: “Eran jóvenes y tenían ideales. 25 años los dos, militaban en Montoneros. Mi mamá estaba a sólo cuatro finales de recibirse de la carrera de medicina. Era muy inteligente, aplicada. Mi papá también lo era, profesor de piano y solfeo, de guitarra y boy scout. Los dos eran hijos únicos, por eso con la desaparición de ellos diezmaron a mi familia. No están, no sé qué pasó con ellos, no sé quiénes fueron los responsables y no tengo una tumba adonde llorarlos tranquilo”.
Puntos de partida

No es la primera vez que Rosa se zambulle en las estructuras judiciales: fue querellante en el juicio por el plan sistemático de apropiación de bebés, mantuvo careos con el genocida Alfredo Astiz y el médico represor Jorge Magnacco, quien participó del parto de Patricia, entre otras tantas ocasiones.

A Patricia la secuestraron el 6 de octubre de 1978 de la casa que compartía con su compañero y Mariana, su beba de 15 meses. Estaba embarazada de ocho meses. A él lo fueron a buscar ese mismo día a su trabajo, un comercio de Martínez. Se los llevaron en un Falcon, que era seguido de un Jeep. A la nena “la dejaron con una señora mayor, familiar de José”, recordó Rosa, quien mantuvo el vínculo con su nieta y compartió con ella la búsqueda de su hija, su yerno y su nieto. Los pasos que dio en ese camino, las puertas que golpeó, las personas con las que habló formaron parte del último tramo de las consultas que la fiscalía realizó a la mujer.

Para Guillermo, todo comenzó más de 20 años después, el jueves 27 de abril de 2000, cuando su hermana Mariana lo fue a buscar a su trabajo. “Me entregó una carta que decía: ‘Mi nombre es Mariana Pérez, soy hija de desaparecidos, estoy buscando a mi hermano y es muy posible que seas vos’.” Guillermo le mostró su documento como prueba de que ella estaba equivocada. En él se llamaba Guillermo Francisco Gómez y había nacido el 24 de noviembre de 1978, datos que descubriría falsos recién algunos meses después. Sin embargo, la grieta ya estaba abierta. Esa tarde de abril fue a la Casa de las Abuelas y les dejó una prueba de su sangre.
Rastros

Rosa escuchó una sola vez a su hija después de aquel 6 de octubre de 1978, y nunca más. “Mamá, estoy bien”, le dijo Patricia por teléfono cuatro o cinco días después de su secuestro. Luego, un hombre le informó que la “condena” de su hija no iba a ser muy fuerte, que iba a estar presa un año y que su yerno no tendría la misma suerte. A Rosa la llamaron una vez más durante ese tiempo, también un hombre, también desde el anonimato. Le preguntaron por las vacunas de Mariana. Y eso fue todo.

La nada la empujó a la búsqueda que algunos años después desembocó en Abuelas y que luego de dos décadas la premió con la recuperación del nieto perdido. El destino de Patricia, en tanto, es un rompecabezas que cuenta con algunas pocas piezas. Se sabe que el matrimonio fue encerrado en el centro clandestino que funcionó en el Regimiento de Inteligencia de Buenos Aires perteneciente a la Fuerza Aérea (RIBA), en Morón. Por los testimonios de Sara Osatinsky, Amalia Larralde, Noemí Actis y Miriam Lewin, sobrevivientes de la ESMA, se descubrió que Patricia fue trasladada a allí para dar a luz.

“Cuando cayó la dictadura conseguí entrar a la ESMA. Me acompañaron algunas chicas que fueron compañeras de cautiverio de Patricia y sobrevivieron. ‘Ves, acá estaba la camilla en donde nació tu nieto’, me señalaban. Me mostraban debajo de una escalera y me decían ahí las ponían a las embarazadas y a las puérperas unos días después del parto hasta que las hacían desaparecer”, explicó la vicepresidenta de Abuelas e insistió en sus manos vacías: “Yo busqué y busqué señales. Quisiera encontrar algo, un rasguño en una pared aunque sea, que me diga que ahí estuvo mi hija. Pero no hay nada”.

El testimonio presencial de Lewin y Actis también ayudó a Guillermo. “Con ellas recorrí la ESMA en 2005. Me mostraron a la luz de qué ventana nací, el 15 de noviembre de ’78, entre media mañana y mediodía, me dijeron que además de Magnacco, Larralde y Osatinsky asistieron el parto y que un rato después la trajeron a Lewin al sótano en donde estábamos. Calculo que habré compartido con mi mamá dos o tres días”, sumó. No tiene datos de qué pasó entre que lo separaron de su mamá y cayó en manos del matrimonio de Francisco Gómez y Teodora Jofre y tampoco sabe si su papá alcanzó a conocerlo.

Fue Gómez quien le confirmó el lugar de cautiverio original de sus padres. Lo hizo cuando, luego de tres negaciones, reconoció que lo había apropiado. “Rompió en llanto y me contó que soy hijo de una estudiante de medicina judía que estuvo detenida en la RIBA, donde él trabajaba; que él los sábados y domingos, cuando le tocaba turno en ese lugar, y no había ningún jefe, le pasaba comida de más de contrabando y la sacaba a pasear, a veces vendada y a veces no, por el patio de la dependencia; que me quedara tranquilo que mientras estuvo embarazada de mí no se le había hecho ningún daño, pero que no podía decir lo mismo respecto de mi papá”, contó ante el TOF Nº 5 Guillermo, quien se excusó de haber bloqueado algunos datos: “Lo que sí recuerdo es que le contesté ‘andá buscándote un abogado porque te robaste al nieto de la vicepresidenta de Abuelas’”.
La restitución

Rosa contó que cuando lo conoció, se asombró de lo alto que era Guillermo. “Yo soy tu abuela”, recordó que le dijo cuando se encontraron en septiembre de 2000, luego de que el resultado del análisis de compatibilidad de ADN realizado en Seattle confirmara lo que ya había dicho uno previo realizado en Buenos Aires: Guillermo es Rodolfo, el hijo de Patricia y José Manuel, en un 99,999 por ciento.

Quien fue Guillermo Francisco Gómez hoy es Guillermo Rodolfo Fernando Pérez Roisinblit, pero el camino no fue fácil. “Tuve una etapa muy fuerte de negación cuando quedaron detenidos mis apropiadores. Negué no sólo mi historia, sino también quién era yo”, aportó. Mientras su abuela materna intentaba no perder el contacto –“tranquilamente, despacito, lo llamaba por teléfono y él estaba muy enojado, pero no me cortaba”, recordó Rosa–, Guillermo se sumaba a la Fuerza Aérea. Se negaba a ofrecer su muestra de sangre para el análisis de ADN que debía hacer el hospital Durand para la causa que llevaba la jueza María Servini de Cubría, quien había ordenado la prisión preventiva a Gómez y Jofre.

Gómez fue encarcelado en un predio de la Fuerza Aérea en Palermo y puesto bajo custodia de sus ex compañeros de fuerza. Allí lo vio Guillermo por última vez, un episodio que trajo al debate oral como respuesta a la consulta de la fiscalía respecto de si había recibido alguna vez una amenaza: “Era el 23 de diciembre de 2003. Gómez estaba detenido con bastantes privilegios, comía asado todos los días y tomaba alcohol. Ese día estaba borracho. Me recriminó su detención y me advirtió que no iba a ser para toda la vida y que cuando saliera me iba a poner una bala en la frente a mí, a mi hermana y a mis dos abuelas. Esa fue a amenaza más latente que recibí”, contó. Nunca más lo volvió a ver. Gómez cumple preventiva en Marcos Paz.

Antes de cortar vínculos, Gómez fanfarroneó frente al hombre cuya identidad robó durante más de veinte años. “Me dijo que mediante él podíamos llegar a dos o tres chicos en mi misma situación y que Ezequiel era uno de ellos”, apuntó Guillermo ante la consulta de la fiscalía y asumió haber compartido cumpleaños con ese chico. “Ezequiel” es Rochistein Tauro luego de haber recuperado la identidad que le sustrajo su apropiador, el suboficial principal Juan Carlos Vázquez Sarmiento. Sus padres María Graciela Tauro y Jorge Rochistein fueron secuestrados, mantenidos cautivos en la comisaría Nº 3 de Castelar, la Mansión Seré y la ESMA –allí nació Ezequiel–, y permanecen desaparecidos.

miércoles, 28 de mayo de 2014

La justicia francesa favorable a la extradición a Argentina de Mario Sandoval

La justicia francesa se pronunció el miércoles en favor de la extradición a Argentina de Mario Alfredo Sandoval, acusado en ese país de haber sido torturador del régimen militar (1976-1983).

El juez del tribunal de apelación de París Jean Bartholin se declaró "favorable al pedido argentino pero sólo por la desaparición" del estudiante Hermán Abriata, siguiendo el pedido del fiscal, que había considerado en la anterior audiencia que los otros cargos de los que se acusa a Sandoval en Argentina han prescrito o no pueden ser imputados a Sandoval a título personal.

Si Sandoval fuese extraditado, podría por tanto ser juzgado solamente por ese crimen.

Pero Mario Sandoval, de 61 años, que reside en París desde que se restauró la democracia en Argentina y obtuvo la nacionalidad francesa en 1994, tiene un plazo de cinco días para presentar un recurso ante el tribunal de casación.

En caso de confirmación, correspondería al primer ministro francés emitir una orden de extradición, que puede, a su vez, ser objeto de recurso ante el Consejo de Estado.

La justicia argentina reclama a Sandoval por los cargos de "torturas, torturas que causaron muerte, privación ilegal de libertad agravada", cuando era policía.

Al terminar la audiencia, numerosos asistentes enarbolaron retratos de Hernán Abriata gritando "¡Hernán Abriata presente, ahora y siempre!".

jueves, 24 de abril de 2014

Casación confirmó la pena de PRISION PERPETUA para Astiz, Acosta entre otros, por la causa ESMA

Con malas noticias para los represores

La Sala II de la Cámara de Casación ratificó las condenas que había dispuesto el Tribunal Oral Federal 5 y además anuló las absoluciones que habían beneficiado a Juan Carlos Rolón, Pablo García Velasco y Jacinto García Tallada.

 Por Adriana Meyer

Los genocidas juzgados por crímenes de lesa humanidad cometidos en el campo de exterminio que funcionó en la ESMA guardaban esperanzas en la revisión de la sentencia del juicio oral que culminó en octubre de 2011; los condenados aspiraban a ser absueltos y los absueltos, a mantener esa situación procesal. Sin embargo, ayer la Cámara de Casación confirmó la prisión perpetua que el Tribunal Oral Federal 5 había dictado a Alfredo Astiz, Jorge Acosta y otros siete represores. Pero la parte del extenso fallo que más festejaron dos de las querellas fue la anulación de las absoluciones con las que habían sido beneficiados Juan Carlos Rolón, Pablo García Velasco y Jacinto García Tallada, por “arbitrariedad en la valoración de la prueba”, casos que serán remitidos al tribunal de origen para que dicte la pena correspondiente. La Sala II de Casación validó así los planteos de los abogados del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh) –en representación de Patricia Walsh por el caso de su padre, el periodista y escritor Rodolfo Walsh, asesinado– que habían apelado las absoluciones, sin contar con el acompañamiento de la fiscalía ni de otros querellantes. Para el CELS, la resolución es “histórica”, mientras que el Ceprodh afirmó que actuará “como un importante precedente para el conjunto de las causas”.

Además de las de Astiz y Acosta, también fueron ratificadas las condenas a prisión perpetua de Antonio Pernías, Raúl Scheller, Ricardo Cavallo, Alberto González, Néstor Savio, Adolfo Donda, Ernesto Weber y Jorge Radice, por hechos que tuvieron como víctimas, entre otros, a Azucena Villaflor, las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet y a Walsh. La Sala II de Casación confirmó la consumación de su muerte en manos de agentes de la Unidad de Tareas 3.3.2 que funcionaba en la ESMA.

El que iba a ser el primer juicio por los delitos aberrantes cometidos en la ESMA fue suspendido por la muerte del único imputado, Héctor Febres, en 2007, mientras estaba detenido a disposición de la Prefectura. (Febres apareció muerto en su celda por envenenamiento con cianuro, sin dejar carta de suicidio, y aunque los prefectos acusados de presunto homicidio fueron beneficiados por la Cámara de San Martín, la jueza Sandra Arroyo Salgado nunca abandonó la hipótesis de que fue silenciado.)

La sentencia en el siguiente juicio por crímenes en la ESMA fue dictada el 27 de octubre de 2011, luego de casi dos años de debate oral, y 16 represores fueron condenados a penas de entre 18 años y prisión perpetua, por 86 crímenes contra la humanidad: privaciones ilegales de la libertad, aplicación de tormentos, homicidio y apropiación de bienes. El almirante Oscar Montes y el oficial del Ejército Julio César Coronel también fueron condenados, pero fallecieron durante el trámite del recurso de Casación, por lo cual deberá dictarse la extinción de la pena respecto de ambos.

Las camaristas de la Sala II consideraron acreditados los hechos ocurridos el 8 y 10 de diciembre de 1977 en la Iglesia de la Santa Cruz, de los que fueron víctimas familiares de detenidos desaparecidos secuestrados ese año, y del que formaban parte las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo María Ponce de Bianco, Esther de Careaga y Villaflor, además de las monjas francesas. La investigación de esos hechos “es un mandato de justicia elemental”, ya que “la impunidad de las violaciones de los derechos humanos es una causa importante para su constante repetición”, dijeron Angela Ledesma, Pedro David y Alejandro Slokar.

La audiencia en Casación había estado concurrida, porque además de los querellantes y representantes de la Secretaría de Derechos Humanos, asistieron cuatro de los genocidas, muy preocupados por lo que allí se estaba definiendo. La abogada Myriam Bregman y Luis Bonomi, del Ceprodh, pidieron la condena de Rolón y García Velasco por el asesinato de Rodolfo Walsh. En tanto, Santiago Felgueras y Daiana Fuscas, del CELS, pidieron que fuera revocada la absolución de García Tallada, imputado por el caso de Guillermo Olivieri y Josefa Prada de Olivieri. Ambas querellas tuvieron éxito.

“Esta pelea fue muy dura, pero siempre supimos el compromiso que significaba tener que representar un caso como el de Walsh, tomamos su ejemplo, fuimos rigurosos con la investigación y la reconstrucción de los hechos para alcanzar la verdad”, dijo Bregman. En tanto, Luz Palmás Zaldua, coordinadora de Memoria y Lucha contra la Impunidad, del CELS, manifestó que “no es exagerado decir que es histórico este fallo porque ratifica las condenas al grupo de tareas que comandaba Acosta, el más emblemático por lo sangriento, si es que cabe alguna escala para estos delitos imprescriptibles”.

García Velasco y Rolón están presos, mientras que García Tallada goza del beneficio del arresto domiciliario, y cuando el TOF 5 dicte la nueva sentencia deberá resolver si también lo envía tras las rejas.

lunes, 14 de abril de 2014

Juicio ESMA III: Crónica del 10 de abril de 2014

Osvaldo guiando una visita en la ESMA

Hoy declaró el compañero Osvaldo Barros integrante de la Asociación Ex detenidos desaparecidos. Osvaldo, estuvo cautivo en la ESMA durante 6 meses junto con su compañera, Susana Leiracha.  Ambos, militantes de Grupo Obrero Revolucionario fueron secuestrados el 21 de agosto de 1979 casi en simultáneo.

Por la ESMA pasaron otros compañeros de su organización como Fernando Brosdky, el viejo Chiaravalle  -que continúan desaparecidos-  Norma Cozzi y Héctor Piccini
Osvaldo, pudo reconocer a varios de los genocidas integrantes de las patota del GT 3.3 como “Gerónimo” Donda, el Policia Federal Claudio “Fafá” Pitana, y “Pancho” Sifredi que pertenecía al Servicio de Inteligencia Naval que operaba también en la ESMA, especialmente en el sector “capuchita”. De esa lista de reconocimientos, no pudo escaparse el médico Capdevilla que operaba también en la Escuela de Mecánica de la Armada. Los médicos en la ESMA cumplían la función de supervisar  que durante las torturas no se muriese ningún secuestrado. De esta manera, podían continuar torturando e intentando lograr información. Osvaldo recordó como sus padres también fueron objetos de amenazas para que no continúen con las denuncias y búsqueda de Susana y Barros.

En 1979 una visita de la OEA preocupaba a los militares motivo por el cual llevaron a todos los cautivos de la ESMA a la Isla El Silencio en Tigre. Osvaldo recordó que “El día que a nosotros nos llevan a la isla El Silencio que fue el mismo día que mi padre estaba ante la Comisión Americana y fue el mismo día que la selección juvenil de 1979 salió campeón mundial en Japón. Esto lo supe porque estábamos esperando que nos lleven a medida que nos iban sacando, estaba el guardia escuchando el partido de futbol y que José María Muñoz –el relator- decía que la gente pasara por Avenida de Mayo para demostrarles a la Comisión que los argentinos éramos derechos y humanos y para repudiar a todos los familiares de desaparecidos que estaban haciendo la cola ahí, entre ellos mi padres para denunciar la desaparición de sus seres queridos.”

En la isla, Osvaldo permaneció en condiciones aún más extremas que la propia capucha del Casino de oficiales de la Esma: “… estábamos en la parte de debajo de la casa, donde van los pilotes esa parte había sido cerrada con ladrillos, había un plástico duro para separarnos de la tierra mojada. Estábamos en condiciones muy malas, era un lugar muy reducido no más de 4x4…Estábamos ahí, muy hacinados, en malas condiciones físicas…”
Osvaldo cerró su declaración diciendo: “Este juicio es un juicio muy importante, histórico, que tiene una repercusión a nivel mundial muy grande, que ese ejemplo en muchas partes del mundo y sin embargo tenemos que decir que acá en este juicio no están ni todos los que formaban parte del grupo de tareas ni todos los compañeros que pasaron por la Esma a lo largo de los años.”

Exhortó a continuar con las investigaciones y que se abran los archivos de la dictadura, que el estado tome el rol porque hasta ahora los juicios y la consecución de la prueba fue posible al duro trabajo de sobrevivientes, familiares y organismos de derechos humanos.

Remarcó que es necesario mantener la memoria para el futuro, “para que se conozca la existencia de estos compañeros… una generación que  luchó por una causa que creyó justa, que tuvo sus ideales y principios” y que por ello es necesario mantener el Casino de Oficiales tal y como está, sin intervención alguna.  Alertó sobre su importancia también como prueba: “Hay centenares de sobrevivientes que están todavía bajo la presión de la dictadura, que todavía no han podido declarar, que no han podido entrar, que hay que mantenerlo como está. Incólume”

“Yo prefiero seguir con el alma dolorida como la tengo, recordando a los compañeros y bueno, seguiré buscando justicia por todos ellos.

Unas horas después de su declaración, la Sala II de la Cámara de Apelaciones daba la razón a nuestros requerimientos y prohibía cualquier modificación en el Casino de Oficiales de la ESMA.

jueves, 10 de abril de 2014

La Cámara Criminal - Sala 2: falló que "¡¡¡EL CASINO DE OFICIALES DE LA ESMA NO SE TOCA"!!!!!


14000000028767
TRIBUNAL: CAMARA CRIMINAL Y CORRECCIONAL FEDERAL - SALA 2, SITO EN,
FECHA DE RECEPCIÓN EN NOTIFICACIONES:
Sr.:
LORDKIPANIDSE CARLOS, LILIANA ALEJANDRA ALANIZ
Domicilio:
27252572878
Tipo de Domicilio: Electrónico
Carácter: Sin Asignación
Observaciones Especiales:
---------------------------------------------------------
14217/2003
CF
2

N° ORDEN
EXPTE. N° ZONA FUERO JUZGADO SECRET.REZ:NOTIF. NEGATIVA:
Notifico a Ud. la resolución dictada en los autos:
Legajo Nº 34 - SCHELLER RAUL ENRIQUE s/DELITO DE ACCION PUBLICA
Buenos Aires, de abril de 2014.
Causa n° 34.317 “Asociación de ex detenidos s/autorización”. Juzgado Federal n° 12. Secretaría n° 23. -Expte. n° 14.217/03/34- Reg. n° 37.467 ///nos Aires, 10de abril de 2014. Y VISTOS Y CONSIDERANDO: I. Que vienen las presentes actuaciones a conocimiento y decisión del Tribunal en virtud del recurso de apelación deducido a fs. 17/21 vta. por Carlos Gregorio Lordkipanidse, en representación de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, contra la resolución que en copias luce a fs. 1/4 vta. por la que dispuso dar intervención a la Corte Suprema de Justicia de la Nación con relación al destino a dar al predio y autorizó “....modificaciones inherentes al proyecto museológico a implementarse en el ex Casino de Oficiales...” (v. asimismo, fs. 49/vta.). En oportunidad del informe oral realizado en los términos del art. 454 del código de forma, por las razones expuestas en dicha ocasión, la querella solicitó se revoque el auto en cuestión. II. Con relación al primer tema motivo de recurso, cabe señalar que con remisión a lo dictaminado por la P.G.N. a fs. 735/6 del incidente n° 34, la C.S.J.N. (v. fs. 737) se pronunció indicando su incompetencia para intervenir en la cuestión al no tratarse de un conflicto suscitado entre las partes (P.E.N. y G.C.B.A.) sino de objeciones formuladas por los querellantes a la propuesta efectuada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. III. 


En lo que resta, adelanta el Tribunal que la decisión adoptada por el Sr. Juez de grado ha de ser revocada. Ello, por cuanto se advierte, en primer lugar, que a través de la presentación directa ante el Juzgado instructor, se ha omitido el trámite administrativo pertinente que respecto de la propuesta la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación debió dar al órgano ejecutivo y los órganos consultivos del Ente Público Espacio para la Memoria, la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos” siguiendo los pasos previstos por la Ley 26.415 (cfr. arts. 4 y 9), la que recién a partir de un eventual conflicto entre esos órganos prevé la intervención de la C.S.J.N. para decidirlo en su competencia originaria (v. art. 16). Por lo demás, entendemos que asiste razón al recurrente en cuanto a que el proyecto presentado podría alterar los medios de prueba. 

Es que aún extremando los recaudos para evitar ello, resulta cierto que la mínima modificación a las condiciones pre existentes en el Casino de Oficiales de la Escuela de Mecánica de la Armada puede conducir a frustrar la realización de diligencias tendientes a reconocer -incluso a través de los sentidos- el posible lugar donde las víctimas permanecieran ilegalmente privadas de su libertad, afectando así los elementos probatorios atinentes a esta investigación. Su correcta preservación en la condición original resulta ineludible (ver art. 5° inc. d’ y art. 14 inc. a.1. de la Ley 26.415) y lleva a la adopción del temperamento adelantado, en consonancia con lo señalado a fs. 102/vta. cuarto párrafo de los considerandos y segundo punto del dispositivo por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal n° 5 a cargo de la sustanciación del debate. Poder Judicial de la Nación CAMARA CRIMINAL Y CORRECCIONAL FEDERAL - SALA 2 CFP 14217/2003/34 En mérito a lo expuesto, es que el Tribunal RESUELVE: REVOCAR la decisión de fs. 1/4 vta. (fs. 532/4 vta. del principal) en todo cuanto decide y fuera materia de recurso. Regístrese; hágase saber y junto con el Incidente de prohibición de innovar n° 34, vuelva al Juzgado de origen. EDUARDO GUILLERMO FARAH JUEZ DE CAMARA MARTIN IRURZUN JUEZ DE CAMARA PABLO J. HERBON Secretario de Cámara
QUEDA UD DEBIDAMENTE NOTIFICADO

martes, 4 de marzo de 2014

El jueves 6/03 declara María Isabel Prigione Greco (Comunicado de HIJOS La Plata)

Desde la agrupación HIJOS La Plata invitamos a acompañar el testimonio de nuestra compañera María Isabel Prigione Greco y su tía Susana en el tercer juicio por los crímenes cometidos durante la última dictadura en el CCD de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada.

Dora Cristina Greco era odontóloga y militaba en el Partido Comunista Marxista Leninista. Cristina fue secuestrada el 1º de Octubre de 1976, llevada a la ESMA y liberada tras seis meses. Fue nuevamente secuestrada el 26 de febrero1978 en Mar Del Plata, en presencia de su hija Victoria y embarazada de 8 meses. Fue llevada nuevamente a la ESMA, donde dio a luz a Isabel en marzo de 1978. Cristina continúa desaparecida.

Isabel fue entregada por los marinos a su familia
materna, y junto a su hermana Victoria lucharon todos estos años para reconstruir su historia familiar y hasta para llevar legalmente el apellido de su padre, Armando Prigione, también militante del PCML y detenido desaparecido desde los CCD “Club Atlético” y “El Banco”.

El jueves 6 de Marzo Isabel y su tía Susana darán su testimonio en el Juicio ESMA III. Con su máximo jerarca, Emilio Massera, muerto impune, y tras 10 años de anuladas las leyes de impunidad, son sólo 36 los integrantes de la Armada condenados en todo el país. Y de los 30 partos clandestinos sucedidos en la ESMA, sólo 12 llegaron a juicio y obtuvieron sentencia.
La causa por el primer secuestro de Cristina no está incluida en este juicio de hechos de ESMA. Y el proceso por su secuestro y posible permanencia en algún lugar ilegal de detención en Mar Del Plata está estancada.
Seguimos diciendo:
-          Los juicios tardíos y fragmentados no son Justicia
-          Juicio y Castigo a todos los genocidas por todos los compañeros.
-           Restitución de la identidad de todos los jóvenes apropiados.

Jueves 6 de Marzo de 2014. Por la Mañana. Tribunales de Comodoro Py al 2002.

HIJOS LA PLATA