jueves, 21 de noviembre de 2013

Juicio ESMA III Crónica de 18 de noviembre de 2013

Brindaron su testimonio Silvia Labayru, Hugo Chaer y Leonardo Martinez en el juicio ESMA III, esta semana bajo la presidencia de la Dra. Palliotti.

Desde España, y mediante video conferencia declaró  en su calidad de victima Silvia Labayru, ya que fue secuestrada en 1976 cuando cursaba un embarazo de 7 meses. Su hija, Vera, nació en la Escuela de mecánica de la armada, y fue el parto fue atendido  por Magnacco, el médico imputado en esta causa, quien goza del beneficio de prisión domiciliaria, y hace unos meses, se lo vio paseando por la Recoleta luego de haber sido indagado por el Tribunal.

Silvia puso  de resalto la condición de la mujer dentro de este campo de concentración que era sometida a abusos sexuales constantemente, siendo que los genocidas utilizaban este método de tortura también para mellar y destruir subjetivamente a las cautivas al mantenerlas en un estado de cosificación permanente y consagrarlas como propiedad privada de los secuestradores. .De ninguna manera puede sostenerse que fueron decisiones aisladas o espontáneas, sino que fueron parte de un plan integral y sistemático desarrollado en el marco del terrorismo de Estado.

A su turno, declaró Hugo César Chaer, por su padre, Hugo, abogado laboralista que asesoraba a sindicatos y fue secuestrado el 11 de agosto de 1977 en el centro de la ciudad de Buenos Aires, en un gran operativo. Fue llevado a la ESMA donde estuvo secuestrado, fue torturado e interrogado por todas las personas que trabajan con él y quedó muy afectado por la presencia dentro de ESMA de un niño de 14 años que fue secuestrado y mantenido en capucha.  Estuvo detenido-desaparecido hasta el 26 de septiembre de ese mismo año, en que apareció en horas de la madrugada: “Cuando mi padre apareció el 26 de septiembre estaba muy deteriorado físicamente, estaba muy delgado, muy avejentado y le faltaba uno de los dientes, un incisivo inferior. Después se recompuso pero en ese momento la imagen era de un anciano, una persona muy mayor” manifestó Hugo sobre la primer imagen que tuvo de su papá una vez liberado en los bosques de Palermo.

Finalmente declaró Leonardo "Bichi" Martinez. Bichi, militante del Movimiento Villero, secuestrado en 18 de septiembre del 1.977 en la estación de Beccar, provincia de Buenos Aires y llevado a la Escuela de Mecánica de la Armada, donde fue severamente torturado y utilizado posteriormente para realizar trabajo esclavo en lo que daban a llamar “perraje”

En 1979 y como producto de las denuncias presentadas en el exterior sobre las aberraciones que se estaban cometiendo en el país, la Comisión Internacional de Derechos Humanos envía una delegación para investigar lo que estaba ocurriendo. Habiendo tomado conocimiento los militares de esta visita, se articuló un ensamble destinado a ocultar las condiciones en que tenían a compañeros en situación de esclavitud y cautiverio. La última tarea del Bichi, consistió en preparar la isla El Silencio, en Tigre, para recibir a los secuestrados que fueron sacados de ESMA cuando una comisión de la OEA visitó el país por las denuncias presentadas en el exterior. Destacamos que la isla había pertenecido a la curia, más precisamente a la Revista Esquiú y que fue cedida amablemente a la armada. Los detenidos tuvieron que poner a punto las casas donde, oficiales, “verdes” y prisioneros estarían durante 40 días mientras se disfrazaba a la Esma. En la isla, las condiciones de detención fueron aún más precarias y el trabajo forzado, la labor cotidiana.

Recién 34 años después de los siniestros días vividos en la isla, y a instancias de las víctimas representadas por la querella de Justicia Ya! se logró llevar adelante un allanamiento en esa finca que se mantenía tal como la abandonaron los militares en los 80. Todo ello da cabal cuenta de la sensación de impunidad y complicidad de los genocidas y civiles.

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