lunes, 4 de julio de 2016

Los Palotinos asesinados por la dictadura

Se cumplen cuarenta años de la masacre de San Patricio
 
Los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo José Kelly y Pedro Eduardo Dufau, y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y José Emilio Barletti fueron víctimas de un grupo de tareas el 4 de julio de 1976. La causa judicial, la posición de la Iglesia Católica y el proceso de canonización.

 Por Alejandra Dandan

Se cumplen 40 años de la masacre de los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo José Kelly y Pedro Eduardo Dufau y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y José Emilio Barletti de la comunidad de los Palotinos de la parroquia San Patricio, en el barrio de Belgrano. La comunidad preparó durante meses un homenaje que ayer incluyó, por primera vez, un mensaje político hacia el interior de la iglesia, con la salida al espacio público de una “caminata” cuyo punto de origen fue el espacio Patrick Rice de la ex Escuela de Mecánica de la Armada. El llamado “Camino de los mártires”, con un recorrido de cinco “estaciones” en distintas parroquias que evocó a cada uno de los asesinados, concluyó en la sede de Estomba y Echeverría y fue a la vez la búsqueda –de parte de las comunidades de base– de un emparentamiento explícito de los curas asesinados con los 30 mil desaparecidos. El homenaje central se hará hoy, durante una misa convocada a las 20, que estará encabezada por el arzobispo porteño, cardenal Mario Aurelio Poli. Ese escenario también será un espacio de mensajes subterráneos. Los palotinos esperan numerosa presencia de obispos. Entienden que esa presencia, en el contexto del papado de Francisco, puede ser un gesto que convenza al aún poco convencido arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires de impulsar una consulta todavía pendiente para la declaración de los cinco palotinos como mártires.

En el año 2001, el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio hizo un reconocimiento a los cinco religiosos e impulsó la creación de un tribunal y la apertura de la causa canónica. De acuerdo a las leyes católicas, ese proceso tiene dos vías: la constatación de la existencia de milagros o la designación de los muertos como mártires. En 2009 y 2011, Bergoglio buscó consensos entre los obispos argentinos para la declaración del martirio. Pero ninguna de las consultas prosperó. Hubo obispos que no se manifestaron favorables a la causa y Bergoglio decidió esperar mejores vientos, según una fuente de los Palotinos. Desde que Poli asumió no volvió a hacer esa consulta. Es en ese contexto en el que también deben leerse la espera de los obispos y el escenario de esta noche.

Otro de los datos que los organizadores señalan en clave política es la decisión de esta primera salida a la calle. Hasta ahora los actos se realizaron puertas adentro, cada 4 de julio, y sólo a modo de recordación. El destinatario de la caminata de ayer no es sólo el cardenal Poli, sino la propia comunidad del barrio de Belgrano. A esa comunidad que llegó a dejar balas entre las ofrendas de las misas antes de la masacre, el padre Kelly le dedicó un recordado sermón cuando exhortaba a los fieles a no comprar bienes de los desaparecidos y dijo que quienes medraban con esa persecución “dejan de ser para mí ovejas para transformarse en cucarachas”.

Leonardo Orlando es un joven de la comunidad. “Me crié y me formé en San Patricio”, dice. “Lo que me parece importante de todo esto es sacarlos a la calle. Que los Palotinos no sean algo que todos los 4 de julio, cuando lo conmemoramos, abrimos una cajita y los mostramos a los que vienen a la misa, y después los volvemos a guardar, sino sacarlos a la calle. Que la sociedad toda conozca su historia, que fue la de un proyecto de comunidad.”

Ese tránsito por la calle, al que los integrantes de la comunidad no llaman “marcha” sino “caminata”, es también entendido por ellos en clave de filiación con las víctimas de la dictadura. “El asesinato fue un mensaje a la Iglesia en general y a la comunidad, quisieron desarticular cualquier tipo de comunidad, también las que estaban viviendo el Evangelio como en este caso y peleando contra las injusticias. Lo que nosotros queremos decir es que ellos son parte de los 30 mil”.

Carlos Loza no es de la comunidad. Es sobreviviente de la ESMA, parte del colectivo de Justicia Ya! Y uno de los impulsores de la reactivación de la causa judicial que aún no tienen ningún dato sobre los autores de la masacre. “Esta ceremonia tiene una importancia política superlativa”, dice. “Porque por primera vez públicamente se va a reivindicar a estos sacerdotes y seminaristas, cosa que la comunidad se negó por siempre a hacer. Nunca quiso colaborar, nunca aportó nada. Es una comunidad que apoyaba el golpe de Estado, que denunciaba, que tenía personas activas que juntaban firmas para desplazar a los religiosos y a Kelly, que en sus últimos escritos está denunciando amenazas. Todo esto nunca fue reivindicado. Hoy es importante que ese compromiso se reivindique y no quede oculto.”

La masacre se produjo en la madrugada del 4 de julio de 1976. Los vecinos vieron un Peugeot negro estacionado con cuatro hombres y un patrullero que se detuvo y luego se alejó. Rolando Savino, el organista que encontró los cuerpos, contó lo que vio aquel día: “Cuando llego al primer piso veo una escena rara, era todo un desorden. Toda la casa tirada por el pasillo. Había colchones, papeles. La puerta escrita con la leyenda que decía: por los camaradas dinamitados en Coordinación. Insultos. Y yo no salía de mi asombro hasta que llego y veo la habitación, los cuerpos. Yo pensé que estaba soñando. Me tomó casi diez minutos cerciorarme que no era un sueño, una pesadilla. Atino a bajar despacio las escaleras. Salgo y toda la gente me pregunta qué pasó”.
Los pasos pendientes

El caso tiene dos caminos abiertos. Uno en el terreno de la Iglesia, que está dado por la apertura del proceso de canonización. La postulación fue hecha por el responsable de la Orden padre Juan Sebastián Velasco y el laico Francisco Chirichela. El otro camino está abierto en la Justicia penal argentina desde la dictadura. Esa causa estuvo originalmente a cargo del juez Guillermo Federico Rivarola que “cumplió con la mayoría de los requisitos formales de la investigación, aunque resulta ostensible que una serie de elementos decisivos para la elucidación del asesinato no fueron tomados en cuenta”, describió el periodista Eduardo Kimel en su libro La masacre de San Patricio. En 2013, el juzgado de Sergio Torres a cargo de la causa ESMA retomó la investigación al tener en cuenta el testimonio de dos sobrevivientes que escucharon al marino Antonio Pernías jactarse de haber participado en el operativo de San Patricio. En 2006, Torres procesó a 17 integrantes del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA, pero la Cámara Federal porteña consideró que no estaba probado que los autores hayan partido de la ESMA. Torres desistió su competencia, pero la Cámara volvió a darle la causa en carácter transitorio. La semana pasada, el juzgado envió a Roma un exhorto vía Cancillería para pedir la desclasificación de archivos del Vaticano en busca de la identidad de dos supuestos excomulgados de la comunidad de San Patricio como autores de la masacre.

Los Palotinos nunca se presentaron en la causa penal. Este es un dato importante dado que habla del silencio público de la jerarquía de la Iglesia católica ante la masacre y la posición de complicidad con la dictadura. Y el debate interno que esta masacre generó y aún genera, al interior de la orden. En julio de 2005, el periodista Horacio Verbitsky explicó que “el nuncio Pio Laghi y el cardenal arzobispo Juan Carlos Aramburu designaron al sacerdote Efraín Sueldo Luque para que investigara lo sucedido y redactara un informe con sus impresiones, en dos copias: una para el Vaticano, otra para la Curia y ninguna para la dictadura”. En el artículo, citó información de la embajada de Estados Unidos y documentos del Arzobispado de Buenos Aires. “Pese a lo que sabían, los obispos decidieron no confrontar con la dictadura y dar por buenas sus hipócritas disculpas”. Entre los datos, mencionó un diálogo entre Aramburu y el entonces ministro del Interior Albano Harguindeguy: “La Iglesia sabe sin lugar a dudas que los sacerdotes fueron asesinados por fuerzas de seguridad del gobierno”, dijo Aramburu. Harguindeguy intentó contestarle, pero Aramburu advirtió: “Sería mejor que no hiciera ningún comentario, ya que cualquier negativa sería una mentira”.

Los Palotinos anunciaron en la conferencia de prensa de la semana pasada que finalmente se presentarán como querellantes en la causa. Para hacerlo necesitaban el acuerdo por unanimidad de todas las congregaciones. Según explica una de las fuentes, ese acuerdo recién se obtuvo en la reunión anual de 2015. Desde entonces, abogados del colectivo Justicia Ya! trabajaron en un borrador para la presentación que se concretará en los próximos días. El avance de la causa por el asesinato de Enrique Angelelli en La Rioja, pero sobre todo la posición que en ese caso asumió el obispado de la provincia son dos antecedentes que habilitaron internamente la posición que ahora asume la Orden de los Palotinos también en el escenario penal. En 2010, el obispado de La Rioja se presentó como querellante ante la Justicia y fue uno de los principales impulsores de la causa que culminó con la sentencia del juicio oral de 2014 y la condena a prisión perpetua del vicecomodoro Luis Fernando Estrella, jefe de Escuadrón de Tropas en la Base Aérea y segundo jefe de la ciudad de Chamical. Y de Luciano Benjamín Menéndez. La sentencia fue confirmada este año por la Cámara de Casación Penal.

En marzo de este año, en el contexto de los 40 años del golpe y cuando Estados Unidos anunció una nueva desclasificación de documentos de la dictadura, el Vaticano anunció la desclasificación de sus propios archivos. El secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, Carlos Malfa, informó sobre la decisión luego de un encuentro con el Papa. Dijo que el “el ordenamiento” de la documentación archivada “llevará su tiempo” porque algunas “estaban más ordenadas y otras necesitan más atención”. En 2005, Verbitsky decía que Jorge Bergoglio impulsaba la canonización de los palotinos para limpiar su imagen en el camino de ascenso al papado. Ahora Bergoglio es Francisco. No es posible confirmar que él impulse la designación de mártires de los palotinos, pero existen trascendidos en ese sentido. Sus viejas posiciones sobre el tema hacen posible prever que la misa de Poli y los pasos que asuma la Iglesia serán seguidos de cerca desde Roma.

domingo, 26 de junio de 2016

Una pista en los archivos de Roma sobre la masacre de San Patricio

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Los sospechosos del Vaticano

El juez Torres acaba de enviar un exhorto para saber quiénes son los dos parroquianos excomunicados por su participación en la muerte de cinco palotinos el 4 de julio de 1976. La Iglesia mantiene el secreto desde hace casi cuarenta años. (Foto forense de los cuerpos de los Padres Palotinos al ser hallados, y una caricatura de Mafalda dejada por los perpetradoreS)

 Por Alejandra Dandan

En abril de 1985, la revista El Periodista de Buenos Aires publicó un articulo con el título “El horrendo crimen de los cinco religiosos palotinos”. El artículo de Héctor Ruiz Núñez contaba que “según una importante fuente religiosa, dos personas encumbradas de Belgrano estarían tramitando ante la Santa Sede el levantamiento de sus respectivas excomuniones motivadas por haber propulsado en 1976 el asesinato de los religiosos”. El juez federal Sergio Torres, a cargo de la causa ESMA, acaba de enviar esta semana un exhorto al Vaticano para pedir la desclasificación de la información que pudiera haber sobre las identidades de esas personas. El próximo 4 de julio se cumplirán 40 años de la masacre de los palotinos de la parroquia San Patricio del barrio de Belgrano. Mientras existen trascendidos de que el Vaticano impulsa la declaración de los religiosos como mártires, en Buenos Aires se prepara una marcha para el 3, que saldrá de la ex ESMA a la iglesia del grupo de curas identificado con la Teoría de la Liberación y la Opción por los pobres que alternó las costumbres de la feligresía.

El exhorto al Vaticano salió del juzgado de Torres el martes vía Cancillería, encargada de tramitar el pedido. Fue dirigido al juez en turno que por jurisdicción corresponda a la Santa Sede, Estado de la ciudad Vaticana, con “el objeto de requerir su intervención y colaboración internacional” a los fines de solicitarle información sobre la identidad de esas dos personas por el asesinato de los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo José Kelly, Pedro Eduardo Dufau y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y José Emilio Barletti. El articulo llegó al juzgado por una presentación de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos que consideran que en la Santa Sede podrían “hallarse importantes documentos que resulten útiles para la investigación”.

El exhorto cita en extenso el artículo de 1985, una investigación de Marcelo Pagliaro y Julio Villalonga que, según se cita, explica que esas dos personas pertenecían a la feligresía de San Patricio y que para entonces hacían un trámite en el Vaticano para que retire la sanción de excomunión. “El código de derecho canónico vigente en ese tiempo (1976) decía: ‘El que pusiere las manos en la persona de clérigos o religiosos de uno u otro sexo, cae ipso facto en ex comunión’. De ser exacta esta información se estaría frente a una fenomenal paradoja: mientras en Argentina los palotinos intentan impulsar la investigación para determinar a los culpables, una oficina del Vaticano (que opera bajo absoluta reserva) conoce sus nombres”.

Como en varios otros asuntos “de los últimos años, el Episcopado se equivocó en el tema de los religiosos palotinos. Sería una tarea fantástica –e inútil– intentar callar el crimen más horrendo de la historia de la Iglesia argentina. En una carta del 15 de enero de 1984, Raúl Barretta Lynch, sobrino del asesinado padre Kelly, señala a Adolfo Pérez Esquivel: ‘Aquellos que entraron esa noche a la parroquia San Patricio no cumplieron con lo que les habían ordenado: ellos están vivos para siempre jamás’”.

El crimen se produjo en la madrugada del 4 de julio de 1976. Los religiosos fueron muertos a tiros en la Parroquia. “La noche del crimen personas del vecindario vieron un automóvil Peugeot negro largamente estacionado frente a la Parroquia con cuatro hombres adentro y a un patrullero que se detuvo junto a ellos y luego se alejó”, según recuerda el exhorto. “Las primeras personas que entraron a la mañana a la parroquia encontraron sobre las paredes y en la alfombra leyendas que después fueron retiradas. Las leyendas decían: ‘así vengamos a nuestros compañeros de coordinación federal’. Y ‘esto les pasa por envenenar la mente de la juventud’. De la parroquia desaparecieron objetos y papeles”. El documento también recuerda un comunicado de la Conferencia Episcopal del día 7 de julio. Y las palabras que pronunció el 5 de julio el sacerdote asuncionista Roberto Favre: “Es necesario rogar a Dios no sólo por estas muertes sino por los innumerables desaparecidos que ocurren cotidianamente”.

La flaca posición de la Iglesia ante el asesinato de los palotinos fue investigada por el periodista Horacio Verbitsky. En julio de 2005, el periodista explicó que “el nuncio Pio Laghi y el cardenal arzobispo Juan Carlos Aramburu designaron al sacerdote Efraín Sueldo Luque para que investigara lo sucedido y redactara un informe con sus impresiones, en dos copias: una para el Vaticano, otra para la Curia y ninguna para la dictadura”. En el artículo, cita información de la embajada de Estados Unidos y documentos del Arzobispado de Buenos Aires sobre el caso. “Pese a lo que sabían, los obispos decidieron no confrontar con la dictadura y dar por buenas sus hipócritas disculpas”. Entre los datos, menciona un diálogo entre Aramburu y el entonces ministro del interior Albano Harguindeguy: “La Iglesia sabe sin lugar a dudas que los sacerdotes fueron asesinados por fuerzas de seguridad del gobierno”, dijo Aramburu. Harguindeguy intentó contestarle, pero Aramburu advirtió: “Sería mejor que no hiciera ningún comentario, ya que cualquier negativa sería una mentira”.

En marzo de este año, en el contexto de los 40 años del golpe y cuando Estados Unidos anunció una nueva desclasificación, el Vaticano anunció la desclasificación de sus propios archivos. El secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, Carlos Malfa, informó sobre la decisión luego de un encuentro con el Papa. Dijo que el “el ordenamiento” de la documentación archivada “llevará su tiempo” porque algunas “estaban más ordenadas y otras necesitan más atención”. El camino había comenzado a abrirse en los últimos años por varias gestiones como las de Lita Boitano, de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, o de la procuradora Alejandra Gils Carbó. En 2005, Verbitsky decía que Jorge Bergoglio buscaba impulsaba la canonización de los palotinos para limpiar su imagen en el camino de ascenso al papado. Ahora Bergoglio es Francisco. No es posible confirmar que él impulse la designación de mártires de los palotinos pero existen trascendidos de que así sería.

En cuanto a las líneas de investigación de la causa judicial, el camino de la búsqueda de estos archivos papales recién ahora comienza a ser transitados. Esta causa comenzó durante la dictadura en manos del juez Guillermo Federico Rivarola. En 1989, el periodista Eduardo Kimel publicó La masacre de San Patricio, libro en el que describió que “la actuación de los jueces durante la dictadura fue, en general, condescendiente, cuando no cómplice de la represión dictatorial”. Y sobre el juez Rivarola dijo que “cumplió con la mayoría de los requisitos formales de la investigación, aunque resulta ostensible que una serie de elementos decisivos para la elucidación del asesinato no fueron tomados en cuenta. La evidencia de que la orden del crimen había partido de la entraña del poder militar paralizó la pesquisa, llevándola a un punto muerto”. Kimel fue querellado por el juez, que ya había ascendido a camarista. El CELS patrocinó su caso, hoy símbolo de la batalla por la libertad de expresión que llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En 2013, el juzgado de Torres, que está a cargo de la causa ESMA, retomó la causa. Dos sobrevivientes de la ESMA habían denunciado que escucharon al marino Antonio Pernías jactarse de haber participado en el operativo de San Patricio. Esa línea fue reforzada por la confesión de Claudio Vallejos, un integrante del GT. En 2006, Torres procesó a 17 integrantes del Grupo de Tareas pero en la Cámara Federal Porteña revocó los procesamientos y dictó la falta de mérito al considerar que no había elementos para vincular a la ESMA. En 2012 el juzgado de Torres pidió la incompetencia, pero la Cámara le asignó una competencia provisoria. Desde entonces el juzgado genera medidas de prueba entre las que incluyen la revisión de la primera instrucción, la cita nuevamente de los testigos y el examen del espacio.

Días antes de la masacre, Kelly pronunció en San Patricio el sermón de las cucarachas. Tal vez en una de los bancos estaban sentados los dos feligreses que el juzgado está buscando. “Hermanos: he sabido que hay gente de esta parroquia que compra muebles provenientes de casas de gente que ha sido arrestada y de la que no se conoce su destino. En todo el país surgen más y más de estos casos. Madres que no saben dónde están sus hijos, hijos que no saben dónde están sus padres, familias forzadas al exilio, señales de muerte por todos lados. Leemos el Antiguo Testamento donde vemos al pueblo de Israel perseguido, maltratado y exiliado, nos conmovemos ante estos pasajes y no podemos conmovernos, no podemos reconocer en estos días, la persecución que sufre nuestro pueblo. Quiero ser bien claro al respecto: las ovejas de este rebaño que medran con la situación por la que están pasando tantas familias argentinas, dejan de ser para mí ovejas para transformarse en cucarachas”.

sábado, 16 de abril de 2016

ALEGATOS EN LA CAUSA ESMA: MÁS PASOS EN LUCHA CONTRA LA IMPUNIDAD

Ha concluido la lectura de los alegatos en el tercer tramo de la causa ESMA, y la petición de condenas por el delito de Genocidio por parte de Justicia Ya!, en la que la AEDD forma parte desde su creación, y hemos sustentado,  como siempre, la consigna : Cárcel a todos los genocidas, por todos los compañeros.

Desde este alegato hemos probado que el terrorismo de Estado aplicó un plan reorganizador y exterminador  plenamente funcional a los intereses económicos del capital multinacional extranjero y a los grupos económicos locales, y cuya materialización se realizó siguiendo las directrices de la Estrategia de Seguridad Nacional elaborada por diversas administraciones de Estados Unidos, y con la bendición de la jerarquía eclesiástica, y con el apoyo de medios de comunicación que oficiaron como voceros de los perpetradores del GENOCIDIO.

Este alegato ha sido una construcción plural y colectiva que ha pretendido acercarse a la diversidad de los 30000, rescatando sus vidas, sus militancias, sus nombres y sus rostros. Las fotos de los compañeros recorrieron la sala del Tribunal, los rescatamos del olvido y de las entrañas de la ESMA. Han estado presentes sus semblanzas militantes recorriendo las luchas del pueblo desde antes del golpe genocida de 1976 y en la resistencia al mismo.

Asimismo, desde este alegato hemos probado la coautoría por parte de los grupos económicos, de los empresarios y funcionarios, de la jerarquía eclesiástica y el rol jugado por los medios de comunicación.

Hemos denunciado y probado, también, que los delitos sexuales cometidos fueron una metodología sistemática de agresión física y psíquica producida por los represores. Gracias a los valientes testimonios y denuncias se han roto el manto del silencio, la invisibilizaciòn, la agresión y la dominación que formaron parte de la estrategia genocida.

Hemos acusado por Genocidio porque existió por parte del Estado terrorista la intención de la destrucción individual, grupal y global del grupo nacional argentino.
Porque provocó la matanza de miembros del grupo, homicidios, vuelos de la muerte y quema de cuerpos.
Porque los perpetradores provocaron lesiones graves físicas y psíquicas, secuestraron, sometieron a aberrantes condiciones de vida y redujeron a trabajo esclavo a los prisioneros.
Porque trasladaron por la fuerza a los niños del grupo y desarrollaron un plan sistemático de apropiación de menores.

Y hemos, finalmente, exigido  la apertura de todos los archivos que prolongan la impunidad de los criminales.

En este juicio histórico, por la cantidad de genocidas imputados, y por la cantidad de casos (789), hemos luchado el derecho a la justicia en cada línea y palabra del alegato que concluyó el 4 de abril.

Para la AEDD es un paso más, emocionado y contundente, porque no olvidamos ni uno solo de los compañeros y compañeras. Porque estuvieron presentes Adriana Calvo, Rodolfo Picheni, Lázaro Gladstein, Elisa Tokar, León Ferrari, Pepa Noia, Jorge Julio López, Silvia Suppo y todos los que no llegaron a lograr la justicia por la que lucharon largos años.

Exigimos a este Tribunal que, a partir de las contundentes pruebas e irrefutables testimonios presentados, condene a los imputados por el delito que cometieron: GENOCIDIO!!!

No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.

ASOCIACIÓN DE EX-DETENIDOS DESAPARECIDOS
15/4/2016

 DESCARGAR ALEGATO JUICIO ESMA III EN ESTE ENLACE: https://drive.google.com/open?id=0Bw_PlQaQPmJ1RUphWGdyOTlJRUU 

lunes, 28 de marzo de 2016

MEGACAUSA ESMA: ALEGATO DE JUSTICIA YA! BUENOS AIRES 30, 31 de marzo y 4 de abril

ALEGATO DE JUSTICIA YA : 
Finalmente y debido a las demoras y dilaciones por parte del Tribunal Oral Federal nº 5,  la querella de "JUSTICIA YA!”, presentará su alegato en  la megacausa ESMA Unificada  los días 30 y 31 de marzo, y 4º de abril; a partir de las 10 hs., en los tribunales de Comodoro Py.

En este juicio que se inició el 28 de noviembre de 2012 quedó demostrada la participación de 56 genocidas por secuestro y desaparición de 789 compañeros. Justicia Ya donde solicitará prisión perpetua y efectiva, en cárcel común, por el delito de genocidio.

La participación de ustedes y todos las compañeras y los compañeros que puedan asistir a los alegatos de Justicia Ya, es una forma de acompañar la dedicación y compromiso realizado por compañeros, sobrevivientes, organismos y familiares. Se trata de una de las pocas veces en que se está juzgando con un método que comprende la desaparición forzada por colectivos de militantes polÍticos, sindicales, territoriales, religiosos, culturales y solidarios, etc. Lo que implica reconocer que el golpe del 24 de marzo, tuvo como objetivo un genocidio de destrucción sistemática de los portadores de un proyecto de la solidaridad, la creatividad, la justicia y la igualdad como valores propios de nuestro pueblo.

Juicio y castigo a todos los genocidas
Justicia por todos los compañeros.
No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos

30000 compañeros detenidos desaparecidos ¡presentes, Ahora y siempre!

AEDD
Enrique Fukman 11 553372868
 APEL
Liliana Alaniz 11 30136387

jueves, 3 de marzo de 2016

La familia Abriata presentó un pedido al presidente François Hollande

La extradición de Sandoval

El presidente de Francia, a punto de iniciar una visita a la Argentina, recibió una carta donde la familia Abriata pide la extradición desde Francia del represor de la ex ESMA Mario Alfredo “Churrasco” Sandoval.

Por Alejandra Dandan
Beatriz Cantarini de Abriata cumplió 89 años en diciembre y lleva 40 años pidiendo justicia por el secuestro y de- saparición de su hijo Hernán, un joven de 25 años, militante de la JUP, estudiante de Arquitectura de la UBA, secuestrado y trasladado a la Escuela Mecánica de la Armada en octubre de 1976. Beatriz acaba de reunirse con el embajador de Francia en Buenos Aires, Jean-Michel Casa para entregarle una carta dirigida al presidente François Hollande, a punto de iniciar su visita oficial a Buenos Aires. En la carta exige el compromiso del estado francés con la demorada extradición del ex oficial de Coordinación Federal, Mario Alfredo Sandoval, conocido con el alias de Churrasco, responsable del secuestro de su hijo y reciclado en Francia donde desarrolló una red de relaciones en círculos ligados al poder. Argentina lleva cuatro años haciendo el reclamo a través de la Justicia y de las vías diplomáticas. Jean-Michael Casa se comprometió a entregar personalmente la carta a Hollande. Y durante el encuentro, reconoció como un avance que los jueces de su país hayan admitido en uno de los escritos que a la hora de los crímenes, Sandoval no era ciudadano francés.

“Este año 2016 tan significativo, cumpliéndose el 30 de octubre 40 años del secuestro de nuestro Hernán, y de los crímenes de estado más atroces de la historia argentina, esperamos un mínimo alivio y resarcimiento: ustedes señores, deben tomar la decisión de extraditar al genocida Sandoval para que sea juzgado como corresponde y tener una reparación después de tantos años”, señalaron en la carta la madre de Hernán, pero también sus hermanas y su esposa. “Nos encontramos en una situación preocupante –explicaron– por la dilación de los tiempos jurídicos y la falta de pronunciamiento ante estos hechos aberrantes. A casi un año (del último pronunciamiento de la justicia francesa en juicio que se sustancia en ese país) necesitamos una respuesta, un gesto, una señal, para comprender y tener la esperanza de que existe voluntad política y el compromiso ideológico con la justicia en resolver estos crímenes de lesa humanidad.”

Como los familiares recordaron en la carta que será entrega el miércoles 24 de febrero, el juzgado federal de Sergio Torres a cargo de la investigación de las causas de la ESMA en Argentina solicitó la extradición de Sandoval en el año 2012, por un total de 602 hechos. Durante los años 70, Sandoval actuó como policía en Coordinación Federal y participó del Grupo de Tareas de la ESMA. Entre los 602 hechos imputados, está el secuestro de Hernán a quien se llevaron de su casa durante la madrugada en un operativo conducido por Sandoval. Este es el único hecho por el que la justicia francesa finalmente aceptó comenzar el juicio por extradición que hasta ahora tuvo dos pronunciamientos. Uno, el 28 de mayo de 2014 de la Cámara de Instrucción de París que falló de modo favorable. Y otro, el 18 de febrero 2015 de la Cámara de Casación que anuló el dictamen de instrucción y consideró que debía ser juzgado nuevamente en otro distrito, por la Cámara de Apelaciones de la Corte de Versalles.

Acaba de cumplirse ahora un año de ese dictamen. Durante este tiempo la causa prácticamente no tuvo avances ni existe una fecha de audiencia programada.

Mónica Dittmar de Abriata estuvo en la entrevista con el embajador. Ella era la compañera de Hernán y fue la persona que abrió la puerta del departamento la noche en la que un hombre vestido de fajina verde entró a buscar a su esposo. “Se presentó con un carnet de identificación, entró al departamento y me dijo: ‘Yo soy inspector oficial Sandoval de Coordinación Federal’”, recuerda ahora tal como la familia lo denunció a comienzos de los 80 durante la Conadep. “También me dijo que este era un procedimiento de rutina y que al día siguiente podíamos tener información de lo que estaba pasando. Así que yo lo vi directamente, y también lo vio la madre de Hernán, el padre y la hermana porque antes había pasado por su casa. Sandoval caminaba a cara descubierta, caminó por toda la casa. Por eso está mas que visto acá y allá. En mi departamento estuvieron mas de una hora.”

En el año 1997, Sandoval tomó la ciudadanía francesa. Sophie Thonon es la abogada francesa que lleva adelante en Francia la causa por la extradición pedida por el gobierno argentino. En una vieja entrevista con este diario, explicó que Churrasco se especializó y obtuvo un diploma en Francia sobre espionaje e inteligencia en lo económico, militar y estratégico. “Escribe mucho y se puede ver lo que escribe en Internet. A raíz de su relación con las cámaras de comercio desarrolló toda un especie de red de conocimiento y relaciones en círculos ligados, de cerca o de lejos, con el poder. Pero nada más que eso. Asumió algunos cargos universitarios. En esos ámbitos, una vez presentó como ejemplo de la inteligencia estratégica el Plan Cóndor, lo que suscitó todo un escándalo entre los estudiantes”. Hoy es una duda el tema de saber cómo obtuvo su ciudadanía en Francia y qué significa el hecho de que el gobierno francés esté diciendo ahora que para la época de los hechos no era ciudadano francés.

“No es la primera vez que el embajador nos recibe”, dice Mónica Dittmar a este diario sobre el encuentro con el representante de Francia. “Esta es la tercera vez que lo vemos, lo hacemos desde que está acá en el año 2013. El día que asumió nosotras ya estábamos paradas en la puerta. Él se sorprendió en aquella ocasión y nos hizo pasar. En este momento se los ve muy al tanto de la causa. Tenemos que decir que el embajador tuvo siempre una atención muy directa con nosotros, sobre todo con la madre de Hernán. Beatriz está grande y con dificultades para escuchar. Y en esta ocasión él fue muy atento para que ella entendiera la postura de la embajada: nos dijo que el presidente Hollande no puede dar una respuesta por el caso porque tiene que hacerlo la Justicia. Claro que nosotros insistimos. Le dijimos que necesitamos tener al menos la sensación de que están trabajando en el tema porque para la madre de Hernán es muy importante. El asumió esto como propio. Nos recibió con la carta que le habíamos hecho llegar en la mano y nos dijo que el mismo le daría la carta la presidente.”

martes, 23 de febrero de 2016

La familia Abriata presentó un pedido al presidente Francois Hollande por la extradición de Sandoval

El presidente de Francia, a punto de iniciar una visita a la Argentina, recibió una carta donde la familia Abriata pide la extradición desde Francia del represor de la ex ESMA Mario Alfredo “Churrasco” Sandoval.

  Por Alejandra Dandan

Beatriz Cantarini de Abriata cumplió 89 años en diciembre y lleva 40 años pidiendo justicia por el secuestro y de- saparición de su hijo Hernán, un joven de 25 años, militante de la JUP, estudiante de Arquitectura de la UBA, secuestrado y trasladado a la Escuela Mecánica de la Armada en octubre de 1976. Beatriz acaba de reunirse con el embajador de Francia en Buenos Aires, Jean-Michel Casa para entregarle una carta dirigida al presidente François Hollande, a punto de iniciar su visita oficial a Buenos Aires. En la carta exige el compromiso del estado francés con la demorada extradición del ex oficial de Coordinación Federal, Mario Alfredo Sandoval, conocido con el alias de Churrasco, responsable del secuestro de su hijo y reciclado en Francia donde desarrolló una red de relaciones en círculos ligados al poder. Argentina lleva cuatro años haciendo el reclamo a través de la Justicia y de las vías diplomáticas. Jean-Michael Casa se comprometió a entregar personalmente la carta a Hollande. Y durante el encuentro, reconoció como un avance que los jueces de su país hayan admitido en uno de los escritos que a la hora de los crímenes, Sandoval no era ciudadano francés.

“Este año 2016 tan significativo, cumpliéndose el 30 de octubre 40 años del secuestro de nuestro Hernán, y de los crímenes de estado más atroces de la historia argentina, esperamos un mínimo alivio y resarcimiento: ustedes señores, deben tomar la decisión de extraditar al genocida Sandoval para que sea juzgado como corresponde y tener una reparación después de tantos años”, señalaron en la carta la madre de Hernán, pero también sus hermanas y su esposa. “Nos encontramos en una situación preocupante –explicaron– por la dilación de los tiempos jurídicos y la falta de pronunciamiento ante estos hechos aberrantes. A casi un año (del último pronunciamiento de la justicia francesa en juicio que se sustancia en ese país) necesitamos una respuesta, un gesto, una señal, para comprender y tener la esperanza de que existe voluntad política y el compromiso ideológico con la justicia en resolver estos crímenes de lesa humanidad.”

Como los familiares recordaron en la carta que será entrega el miércoles 24 de febrero, el juzgado federal de Sergio Torres a cargo de la investigación de las causas de la ESMA en Argentina solicitó la extradición de Sandoval en el año 2012, por un total de 602 hechos. Durante los años 70, Sandoval actuó como policía en Coordinación Federal y participó del Grupo de Tareas de la ESMA. Entre los 602 hechos imputados, está el secuestro de Hernán a quien se llevaron de su casa durante la madrugada en un operativo conducido por Sandoval. Este es el único hecho por el que la justicia francesa finalmente aceptó comenzar el juicio por extradición que hasta ahora tuvo dos pronunciamientos. Uno, el 28 de mayo de 2014 de la Cámara de Instrucción de París que falló de modo favorable. Y otro, el 18 de febrero 2015 de la Cámara de Casación que anuló el dictamen de instrucción y consideró que debía ser juzgado nuevamente en otro distrito, por la Cámara de Apelaciones de la Corte de Versalles.

Acaba de cumplirse ahora un año de ese dictamen. Durante este tiempo la causa prácticamente no tuvo avances ni existe una fecha de audiencia programada.

Mónica Dittmar de Abriata estuvo en la entrevista con el embajador. Ella era la compañera de Hernán y fue la persona que abrió la puerta del departamento la noche en la que un hombre vestido de fajina verde entró a buscar a su esposo. “Se presentó con un carnet de identificación, entró al departamento y me dijo: ‘Yo soy inspector oficial Sandoval de Coordinación Federal’”, recuerda ahora tal como la familia lo denunció a comienzos de los 80 durante la Conadep. “También me dijo que este era un procedimiento de rutina y que al día siguiente podíamos tener información de lo que estaba pasando. Así que yo lo vi directamente, y también lo vio la madre de Hernán, el padre y la hermana porque antes había pasado por su casa. Sandoval caminaba a cara descubierta, caminó por toda la casa. Por eso está mas que visto acá y allá. En mi departamento estuvieron mas de una hora.”

En el año 1997, Sandoval tomó la ciudadanía francesa. Sophie Thonon es la abogada francesa que lleva adelante en Francia la causa por la extradición pedida por el gobierno argentino. En una vieja entrevista con este diario, explicó que Churrasco se especializó y obtuvo un diploma en Francia sobre espionaje e inteligencia en lo económico, militar y estratégico. “Escribe mucho y se puede ver lo que escribe en Internet. A raíz de su relación con las cámaras de comercio desarrolló toda un especie de red de conocimiento y relaciones en círculos ligados, de cerca o de lejos, con el poder. Pero nada más que eso. Asumió algunos cargos universitarios. En esos ámbitos, una vez presentó como ejemplo de la inteligencia estratégica el Plan Cóndor, lo que suscitó todo un escándalo entre los estudiantes”. Hoy es una duda el tema de saber cómo obtuvo su ciudadanía en Francia y qué significa el hecho de que el gobierno francés esté diciendo ahora que para la época de los hechos no era ciudadano francés.

“No es la primera vez que el embajador nos recibe”, dice Mónica Dittmar a este diario sobre el encuentro con el representante de Francia. “Esta es la tercera vez que lo vemos, lo hacemos desde que está acá en el año 2013. El día que asumió nosotras ya estábamos paradas en la puerta. Él se sorprendió en aquella ocasión y nos hizo pasar. En este momento se los ve muy al tanto de la causa. Tenemos que decir que el embajador tuvo siempre una atención muy directa con nosotros, sobre todo con la madre de Hernán. Beatriz está grande y con dificultades para escuchar. Y en esta ocasión él fue muy atento para que ella entendiera la postura de la embajada: nos dijo que el presidente Hollande no puede dar una respuesta por el caso porque tiene que hacerlo la Justicia. Claro que nosotros insistimos. Le dijimos que necesitamos tener al menos la sensación de que están trabajando en el tema porque para la madre de Hernán es muy importante. El asumió esto como propio. Nos recibió con la carta que le habíamos hecho llegar en la mano y nos dijo que el mismo le daría la carta la presidente.”

martes, 29 de diciembre de 2015

Las historietas que dibujaba Lelia Bicocca, detenida-desaparecida en la ESMA

El humor negro como testimonio del horror

Lelia Margarita Bicocca fue secuestrada en 1977 y durante su cautiverio en la ESMA dibujó la tira Il Capuchino, que permaneció guardada casi treinta años entre los archivos de la Conadep. Ahora la fiscalía la recuperó durante el juicio.

 Por Alejandra Dandan

A Lelia Margarita Bicocca le decían “La Catequista”. Los sobrevivientes de la ESMA dicen que era muy flaquita y nerviosa y que tenía una boca grande con una sonrisa grande. A ella la secuestraron el 31 de mayo de 1977, cuando tenía 48 años. Primero la llevaron a Campo de Mayo, pero en octubre de ese año la vieron con el pelo totalmente blanco en el centro clandestino del Grupo de Tareas 3.3. Lelia dibujaba tarjetas de Navidad antes de llegar a la ESMA. En Capucha, bajo la luz artificial, comenzó a hacer palomas con migas de pan y a dibujar historietas. Il Capuchino es una tira de humor negro con siluetas de palotes, huesos y esqueletos hecha por ella. Las siluetas llevan grilletes en los pies y esposas en las manos. La tira permaneció guardada casi treinta años en una caja de archivos de la Conadep aportada por dos sobrevivientes. Este año esas historietas salieron a la luz durante la declaración de esos sobrevivientes en el megajuicio de la ESMA. La fiscalía rescató de los archivos esas tiras con sus siluetas escalofriantes que emergieron proyectadas durante los alegatos en la sala.

Lelia Bicocca le regaló el dibujo a Beatriz Mercedes Luna, una de las sobrevivientes del centro clandestino que logró sacarlas del inframundo. “Con el pan, Lelia me hacía palomas y hacía historietas. Cuando me fui de la ESMA me llevé un dibujo y unas palomas de migas de pan que se las envié a su familia, en San Martín. Lelia era muy creativa con sus manos y me imaginé que sus padres reconocerían su trabajo. La historieta era un poco macabra. Ella había dibujado esqueletos con mucha ironía, nosotros éramos los esqueletos de esa historieta. No me pareció un regalo adecuado para los padres.” El compañero de Beatriz, Ricardo Camuñas, entregó las copias de esos dibujos que ahora se conocen a la Conadep. Para la fiscal del juicio, Mercedes Soiza Reilly, esos dibujos son poderosos altoparlantes: no solo hablan de las experiencias de resistencias dentro del campo, sino que también son una ventana inédita al interior del centro clandestino.

La historieta comienza como comienzan todos los libros: con los datos de la edición. Un título: Il Capuchino. Ediciones: Grilletes Unidos. Talleres Gráficos: Cucha Cucha. Y también da cuenta del tiempo de impresión: “Se terminó de imprimir un día a la tarde, temperatura primaveral, olores varios. Luz artificial del año 1977”. La tira tiene textos de El Principito y del Martín Fierro, entre otras voces. En la primera viñeta, una de los siluetas canta y toca una guitarra, pero la guitarra no se ve. Lleva grilletes. Y el cuadro remata con una frase del Martín Fierro: “Aquí me pongo a cantar”, en clave de humor y probable alusión a uno de los efectos nocivos de la tortura. En la segunda imagen, a una silueta se le desprende el hueso de una pierna: “Perrito lindo, ¿no?”, dice el cuadro mientras las gotas se transforman en un charco. En la tercera imagen aparece lo que podrían ser señales de tránsito: “Amigo es con quien se puede pensar en voz alta”. O: “Quien camina jamás se detiene”. Luego, sigue otro de sus sufrientes: una silueta de bastones, con los grilletes atados al piso, una esposa en una mano y otra mano extendida. Esta vez, el muñeco no tiene cabeza. La cabeza aparece más allá, como salida del cuerpo. Y ahí, algo aparece, parecido a Lelia, quizá su enorme sonrisa que se ve boca abajo.

Cuando Lelia cumplía cinco meses de detención ilegal, Beatriz ingresó a la ESMA secuestrada. Era el 22 de octubre de 1977: “Yo no sabía dónde estaba –contó Beatriz en la audiencia en la que declaró desde Londres–. Esa tarde permanecí dormida como en un sueño, estaba sin energía, sin comida y cuando me senté me trasladaron a otra parte, donde me hicieron acostar en el suelo. Había una pequeña cucheta. Eran unos compartimientos, a los que en la jerga les decían cuchas. Al lado tenía a una mujer, se llamaba María, y, al lado, había otra, a la que le decían Haydeé, pero su verdadero nombre era Lelia Bicocca. Con ella fue con quién mas hablé los diez días de mi cautiverio. Era una persona espectacular, un ser humano íntegro que inmediatamente me adoptó y me cuidó: yo tenía veinte años”.

Lelia había militado en el PRT-ERP y participaba de la Asociación Cristina de Jóvenes de San Martín. Daba clases de catequismo en su casa y tenía una pequeña librería, cerca de la estación de trenes de Tropezón. Para mayo de 1977, vivía con sus padres, a dos cuadras de su hermano, Jorge Bicocca, que corrió a hacer la denuncia la noche del secuestro. En la Regional de San Martín había veinte vehículos operativos y gente en la calle porque esa noche se habían llevado a “un montón de personas”, dijo él durante el juicio.

En la audiencia, Jorge desplegó fotos de su hermana. En una, Lelia está con una mantilla de misa. En otra, en el bautismo del hijo de su hermano. Cuando uno de los abogados le preguntó a qué se dedicaba ella, él dijo: “Aparte de hacerles bien a todos, tenía un pequeño negocio de librería”. También contó que “militaba políticamente” como su padre, “que era demócrata progresista porque no era ningún pecado trabajar para una idea”. En medio de sus recorridos, el hermano llegó a golpear las puertas en Campo de Mayo, convencido intuitivamente de que su hermana estaba ahí. Lo echaron.

Lelia le habló a Beatriz de las secuelas de Campo de Mayo. Había estado en un sótano húmedo, durante el cual perdió parte de la movilidad de un brazo. “Lelia estaba en muy malas condiciones físicas, sufría artritis o reuma y las condiciones de Campo de Mayo la habían agravado”, explicó. “Todos esos malos tratos hicieron que sus pelos se volvieran totalmente blancos.”
Cuadro a cuadro

Capucha le decían los marinos al espacio de reclusión y permanencia de los detenidos. Las sobrevivientes de la ESMA, lo describen como un lugar con olor “horrible, se siente la muerte, no hay vida, el silencio es total”. Las ventanas estaban tapadas, la luz prendida constantemente, las temperaturas de verano alcanzaban los cincuenta grados. Los marinos tomaron fotografías adentro de la ESMA, microfilmaron documentos y varios sobrevivientes dicen que llegaron a filmar una sesión de tortura que proyectaron a otros a modo de tormento. Los archivos audiovisuales de la ESMA, sin embargo, nunca aparecieron. Víctor Basterra logró sacar de ahí negativos con fotos hechas por el grupo de tareas a los prisioneros, muchos de los cuales están desaparecidos. Pero esos registros fotográficos son de las únicas imágenes conocidas sobre la época de funcionamiento del centro clandestino. En esa misma línea de tiempo y de registros, la fiscalía inscribe ahora estos dibujos.

Para Soiza Reilly, los dibujos también contienen datos. Esta es una de las líneas que estudian en la causa. Con el comienzo de la democracia, los sobrevivientes dibujaron planos del ex Casino de Oficiales en las denuncias ante la Conadep. Lo hicieron los detenidos también de otros centros clandestinos para reconocer los lugares, pero los planos se trasformaron al mismo tiempo en uno modo de documentar cómo eran y cómo estaban compuestos los espacios. Los dibujos de Lelia son pensados en esa dirección: no sólo como un modo de ver el espacio, sino también como pistas o datos sobre presencia de algunas personas.

Al cuarto dibujo, por ejemplo, le falta una pierna. Es una silueta de palo, con dos muletas. Hay un grillete en el único pie y esposas en las manos. Si Beatriz Luna entró secuestrada a la ESMA el día 22 de octubre de 1977 por unos diez días, es probable que haya estado hasta comienzos de noviembre de ese año. El día 27 de octubre de 1977 era secuestrado por el grupo de tareas 3.3 Hernán Nuguer, uno de los 41 estudiantes de Arquitectura detenidos desaparecidos en la ESMA. Hernán había sufrido un accidente en su trabajo a mediados de 1975. Quedó parapléjico, se había ido recuperando de a poco, anduvo en silla de ruedas, con muletas y a mediados de 1977 tenía un auto con comandos que facilitaba sus desplazamiento a la facultad. En esas condiciones fue secuestrado.

El último cuadro evoca a una persona en un ataúd. Hay una cruz en lo alto. Y dos pequeños textos. Para entonces, uno de los sobrevivientes le había escuchado a Lelia responder a uno de los guardias: “Los guardias comentaban que iban a cenar cerdo y ella dijo: ‘Chancho para los chanchos’”.

Graciela y Ricardo entregaron copia en la Conadep de los textos. Enviaron a una persona distinta a casa de los padres con el regalo de la miga de pan. Jorge Bicocca habló de eso en la audiencia: “Una mujer se presentó en casa y dijo que tenía una palomita que había hecho Lelia en cautiverio, alguien la había mandado a lo mejor para que se tranquilizara la familia. Yo me di cuenta que la mujer conocía a Lelia”.