lunes, 22 de octubre de 2018

Sobrevivientes de la ESMA identifican un nuevo Centro Clandestino de Detención

Se trata de una casaquinta que utilizó la Marina, ubicada en General Ricchieri 1265, Don Torcuato, en la Provincia de Buenos Aires. La identificó el sobreviviente Carlos Sueco Lordkipanidse durante su testimonio de hoy en el juicio ESMA IV, en el que pidió al tribunal una visita ocular. El integrante de la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) estuvo secuestrado en ese lugar durante mayo de 1979 y recordó el uso que se le dio desde mayo de 1976. Antes de dar su testimonio, Lordkipanidse le contó a La Retaguardia cómo descubrieron el lugar en el que estuvieron secuestrados, entre otros, los curas jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics, por los que tuvo que declarar como testigo Jorge Bergoglio. (Por Fernando Tebele y Diego Adur para La Retaguardia)

Foto: el frente de la casa identificada.

Carlos Lordkipanidse, el Sueco, amanece siempre bien temprano. Esta vez no habrá sido la excepción. Hasta podemos imaginar que apenas consiguió dormir. Que pasó la noche pensando en esta declaración en la que afina su memoria desde hace meses junto a varios de sus compañeros de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos. Para quienes han sobrevivido al Terrorismo de Estado como pudieron: con compañeros/as desaparecidos, con las torturas más atroces que podamos imaginar (y las que no también) sufridas en sus propios cuerpos, con el exilio como toda salida segura…, después de todo, este apenas de justicia que han sabido conseguir es muy importante.

Hasta el momento se conocían 3 quintas ubicadas en la Provincia de Buenos Aires a las que eran llevadas ocasionalmente las personas secuestradas en los campos de concentración, y que funcionaban como centros auxiliares del sistema concentracionario de la ESMA. Estaban ubicadas por zona norte y las personas que sobrevivieron las nombran con la data que tienen: una en General Pacheco, cerca de la fábrica Ford, aún sin ubicar exactamente; otra en Del Viso; y la tercera ubicada en Panamericana y Thames. Esta última era la Casa del Comandante en Jefe de la Armada de turno y se utilizó durante el mandato de Emilio Massera.  Además, claro está, de la reconocida Isla El Silencio, en el Delta del Tigre, la propiedad de la Iglesia Católica a la que fueron llevadas las personas secuestradas en la ESMA durante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al centro clandestino, en 1979. Por lo general, los testimonios relatan que se trataba de lugares donde podían estar sin esposas, grilletes y capuchas, pero con la presencia constante de guardias que no cesaban la vigilancia.

El testimonio que esta tarde dio Lordkipanidse ante el TOF N°5, integrado por los jueces Daniel Obligado, Adriana Paliotti y Gabriela López Iñiguez, comenzó a las 15 y dio cuenta de la ubicación exacta de otra casaquinta que utilizó la Marina para el tránsito de los y las secuestradas de la ESMA. Ocurrió ante la mirada atenta y protectora de Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo LF, y de sus compañeros y compañeras de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos.

Sin embargo, no es la primera vez que se menciona este sitio como un lugar donde estuvieron detenidos los desaparecidos. La información de este centro clandestino de detención nació con el testimonio del sacerdote jesuita Orlando Yorio, que identificó la quinta donde estuvo detenido junto a su compañero de orden Francisco Jalics. Ubicada en General Ricchieri y Camacuá, Don Torcuato, partido de Tigre, la dirección exacta consta en aquella testimonial de Yorio en el Juicio a las Juntas (Causa 13) en el año 1985. Los sacerdotes fueron secuestrados el 23 de mayo de 1976 y liberados el 23 de octubre del mismo año. Todo ese tiempo estuvieron cautivos en esta quinta a excepción de los primeros 3 días, que fueron llevados a la ESMA. Llamativamente, la justicia no ha investigado ni allanado el lugar desde entonces.


Otro testimonio que da cuenta del uso clandestino de esta quinta como centro de detención es el de Aníbal Prado Marín, un ex conscripto de la ESMA. Durante su testimonio del 11 de septiembre de 2013, en el tercer tramo de la megacausa, también identificó una casaquinta donde estuvo secuestrado entre los días jueves 15 y viernes 16 de julio de 1976, aunque aún no conocía la ubicación exacta.  En ese testimonio, Prado mencionó que lo llevaron engrillado y con capucha "a un lugar por Pacheco donde los guardias jugaban al fútbol" y recordó "un olor a ropa de curas salesianos o lasallanos, inconfundible". En agosto de este año, Prado visitó esta casaquinta en Ricchieri y Camacuá acompañado por otro sobreviviente de la ESMA. Prado la identificó plenamente como el lugar donde él estuvo secuestrado. Describió las dos puertas que había, una por donde lo ingresaron, en la que hay postigones. Quienes estuvieron en ese lugar recuerdan cadenas de barcos utilizadas como adornos. Dijo que había una parte mejorada y otra parte, de la esquina, que se conserva como en aquellos tiempos. Recordaba que había una pileta. Asegura que cuando estuvo en la casa, él estaba muy próximo a la ventana. Cuando lo llevaban al baño veía a otras personas dentro de la casa. Su estadía en esta quinta coincide con la fecha en que estuvieron secuestrados Yorio y Jalics y por eso podría entenderse el detalle que Prado, quien casi llegó a ser seminarista, mencionó en su testimonio de 2013 haciendo referencia al olor a ropa sacerdotal.

Durante su visita a la quinta tomaron varias fotografías. Prado quedó totalmente convencido de que ese lugar fue donde estuvo secuestrado esos dos días de julio de 1976. Por ello amplió su declaración en el juzgado federal de Sergio Torres, a cargo de la Instrucción de la megacausa ESMA. Cuando regresó a visitar esta quinta, quiso rememorar la forma en la que había sido llevado en el año '76. Bajó de la Colectora Oeste del Ramal Pilar de la Autopista Panamericana en la salida Boulogne Sur Mer, y debió recorrer a pie los 80 metros hasta el ingreso a la quinta. Las distancias coincidían plenamente.

Carlos “Sueco” Lordkipanidse observó esas fotos y reconoció que fue esa la quinta donde lo llevaron en mayo del '79 junto a otros compañeros: "A nosotros nos llevó la patota de “Gerónimo” Donda (Adolfo) para que tomemos sol y se nos vayan los hongos, eso nos dijo. Estábamos todos hechos percha. Estuvimos 1 día entero en esta quinta y nos volvieron a llevar a la ESMA. Cuando volvimos se armó una columna de 5 o 6 autos. Era un domingo, un kilombo de tránsito. Hubo un retén de la Policía de la Provincia y ahí nomás todos los autos pusieron la sirena. Nos hicieron pasar al toque, sin identificar”, le dijo el Sueco a La Retaguardia unos días antes de su declaración. Hoy ante el juzgado agregó como parte de esa patota a Enrique Peyón y a Carlos Mario Castellvi, éste último sentado entre los acusados por primera vez. En la entrevista con La Retaguardia, Lordkipanidse recordó que fue llevado a la quinta junto a Daniel Oviedo, Carlos Muñoz, Roberto Barreiro, Osvaldo Acosta, Guillermo Ramírez y Lázaro "el Ruso" Gladstein. Además, un matrimonio junto al que Lordkipanidse cumplía trabajo esclavo en el laboratorio de la ESMA (Pisarello/Milesi) le contaron que ellos también habían estado en la misma casaquinta. Los habían llevado a ellos y también a su hija; hay otros testimonios de personas secuestradas que eran llevadas a las quintas, a las que también les secuestraban temporalmente a sus familias; las juntaban en esos lugares y luego cada cual volvía a su lugar de origen: los y las secuestradas, a la ESMA, y sus familiares a sus hogares. Los Pizariello tenían una foto de su familia tomada en esa quinta y se la mostró a Lordkipanidse cuando regresó de su estadía allí: “Era la misma a la que nos habían llevado a nosotros”, aseguró.

Los usos de las quintas como centros de detención

"Evidentemente los usos eran múltiples y no eran de esparcimiento. En esa oportunidad, nos dijo Donda que fue para que nos saquemos los hongos. Era mayo. La pileta no estaba en funcionamiento. En el jardín de la casa que da hacia Ricchieri había una red de voley. Ahora eso no está. A nosotros no nos llevaron por esparcimiento. Por algo nos llevaron, pero no tengo idea por qué. Fue un domingo, no era día de traslados. Lo que pasaba en ese entonces es que Capucha y Capuchita estaban saturados de gente. Las quintas funcionaban como chupaderos accesorios. El principal fue la ESMA. El lugar donde te llevaban inmediatamente después del secuestro era la ESMA”, relató en su testimonio el Sueco y destacó: “La diferencia con la quinta de Pacheco, por ejemplo, donde estuvimos con Víctor Basterra es que ésta tiene la pileta al costado. La de Pacheco la tenía adelante, entre la casa y la calle”, dijo. Lordkipanidse reconoció la pileta utilizando las fotografías del Google Earth. Esa pileta también fue esencial en el reconocimiento fotográfico.

¿Quiénes serán sus dueños?

Actualmente la casaquinta está habitada. Continúa manteniendo el estilo naval con las cadenas de anclas. Si bien esta quinta que funcionó como centro clandestino de detención fue identificada tanto en los testimonios de Yorio, en Causa 13, como el de Prado, en ESMA III, ni el juez Torres ni la justicia se tomaron la molestia de revisar y allanar el lugar. Una vez más, como ya sucedió con la Isla El Silencio, son los mismos sobrevivientes quienes toman en sus manos la reconstrucción de la verdad histórica, solicitándole a la justicia que haga inspecciones oculares, que constate que esos lugares, satélites de la ESMA, eran parte del planeta del terror genocida. La justicia siempre viene por detrás, con sus tiempos de la mano de los gobiernos de turno, pero sin perder nunca su apego por una lentitud exasperante. La importancia del testimonio de Lordkipanidse es que compromete a la justicia a investigar a quién pertenece el lugar y a quién perteneció en aquel entonces. Además, forma parte de la reivindicación histórica para certificar que allí funcionó un centro clandestino de detención.

Yorio y Jalics, secuestrados que incomodan

Como ha quedado claro en la nota, no puede dudarse de que allí estuvieron los curas jesuitas. Sus secuestros motivaron la nerviosa declaración testimonial, en el segundo tramo de la megacausa, de Jorge Mario Bergoglio, aquel 8 de noviembre de 2010 Cardenal, hoy Papa Francisco. Bergoglio pidió declarar por escrito, pero el tribunal le denegó el pedido, de todos modos pudo obtener un pequeño privilegio: mudó el TOF N°5 a la sede del Arzobispado porteño. Allí transpiró bastante durante el interrogatorio del Dr. Luis Zamora, uno de los abogados querellantes en la causa, y repitió varias veces que lo que ocurría en la ESMA y otras cosas por el estilo eran Vox Pópuli. Ahora, varias películas en Netflix lo muestran como una suerte de Schlinder argento. Parece más una impostura basada en algún hecho aislado y real, que una biografía ajustada a sus acciones y omisiones en esa etapa de su vida. Quizá convenga, para mayores precisiones, leer el tramo dedicado a Bergoglio en el libro Vida de Perro - Conversaciones con Horacio Verbitsky, de Diego Sztulwark; y a la vez buscar directamente la testimonial en Youtube, inexplicablemente solo con decenas de miles de visitas, aún cuando se trata de un Papa declarando en un juicio por genocidio.

El hecho que Yorio hubiera identificado con dirección exacta la quinta en la que estuvo secuestrado y desde la que fue liberado, y que esa dirección ahora esté refrendada además por otros testimonios, no deja dudas. Hoy ese lugar está visible. La verdad no siempre es cómoda, y en muchas ocasiones hasta puede ser inoportuna. Los sobrevivientes volvieron a hacerlo.
"Así como en el juicio ESMA II presentamos al Tribunal la Isla El Silencio. Voy a presentar las fotos y la dirección de la quinta en la que estuvimos. Las fotografías las sacamos desde la Asociación se Ex Detenidos Desaparecidos a la que pertenezco. Muchas veces tenemos que hacer tareas que van más allá de nuestra calidad de testigos", dijo Lordkipanidse esta tarde, a las 16:20, antes de cerrar su nueva declaración recordando con emoción a Enrique Cachito Fukman "que no está en esta oportunidad entre otras cosas por la lentitud de la justicia".

Quienes sobrevivieron acaban de aportar una nueva prueba. Ocuparon nuevamente el rol de armar el rompecabezas, de desocultar lo escondido. Ahora le toca a la justicia certificarlo y abrir una ventana para que los hongos que se sanen, esta vez, sean los de la verdad histórica y la justicia tardía.

martes, 2 de octubre de 2018

Boletín AEDD : 4º TRAMO CAUSA ESMA - INFORME Nº 3

Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos
Buenos Aires, Argentina


INFORME Nº 3

Reiteramos parte del primer informe. Con diez imputados y 800 casos aproximadamente comenzó el 13 de agosto el cuarto tramo de la causa Esma. 27 de los casos son nuevos.

Cinco de los imputados gozan del beneficio de prisión domiciliaria. Otros cuatro permanecen en prisión (U31) y otro se encuentra internado en el Hospital Naval.

En la Audiencia del 17 de septiembre escuchamos un único testimonio correspondiente a Mario Genijovich, esposo de Mónica Goldstein que continúa desaparecida.
El hecho se produjo el 6 de octubre de 1976 en horas del mediodía en la Capital Federal. Le dispararon cuando intentó escapar y se la llevaron. Esa misma noche vaciaron su domicilio y pudo efectuar 2 llamados telefónicos desde su cautiverio. Mónica militaba en la Juventud Peronista.

Ambos llamados tenían el mismo contenido “ Cuidá a mi hijo”.
La próxima audiencia es el 1º de octubre a las 09.30 hs.
Convocamos a concurrir a los juicios porque ello también forma parte de la continuidad de la lucha en un marco de crisis generalizada que pretende borrar la historia de nuestros compañeros.
Comisión juicio

jueves, 13 de septiembre de 2018

4º TRAMO CAUSA ESMA INFORME Nº 2

Reiteramos parte del primer informe. Con diez imputados y 800 casos aproximadamente comenzó el 13 de agosto el cuarto tramo de la causa Esma. 27 de los casos son nuevos.
Cinco de los imputados gozan del beneficio de prisión domiciliaria. Otros cuatro permanecen en prisión (U31) y otro se encuentra internado en el Hospital Naval.

Luego de las bravuconadas a las que nos tiene acostumbrados uno de los abogados defensores continuó la audiencia con la acusación (requerimiento) fiscal a los 10 imputados.
En la  audiencia del  27 de agosto a las 14 hs. se escucharon las indagatorias de los genocidas Zanabria, Carrillo, Iturri y Vallejos.

En la audiencia del 3 de septiembre se continuaron las indagatorias con Castellví, Ferrari, Cabral, Conde y Ocaranza.
El imputado Ferrari intentó en forma reiterada  tergiversar su responsabilidad en los hechos que se lo acusa. Descarga dicha responsabilidad en otra persona que tiene su mismo apellido. Rechaza pruebas presentadas, dice que se encuentra preso injustamente a pesar de estar en su domicilio.
Considera ilegal el juicio politizado y no confiable. Esconde su responsabilidad figurando su destino en el destructor Rosales. Manifiesta que fue vicepresidente del Centro Naval.
Se remite a la segunda guerra mundial diciendo que a pesar de los 40 millones de muertos hubo 611 procesados y sólo 17 condenados.

En la audiencia del 10 de septiembre se completan las indagatorias con los dichos de Zanabria quien manifiesta que fue destacado a un domicilio donde retiraron pertenencias de personas desaparecidas en la noche anterior. Dichos bienes fueron depositados en el pañol del casino de oficiales de la Esma.
Ferrari nuevamente interviene a instancias del abogado defensor para saturar la audiencia con elementos que tienden a confundir su responsabilidad. Registros de navegación, libros de nomenclaturas propias de la Armada, Boletines Generales de Traslados y Mensajes Navales,etc.

Vuelve a descalificar al tribunal y la instrucción judicial e insiste en la supuesta confusión con un homónimo.

En la misma audiencia y luego de las maniobras dilatorias del abogado defensor pudimos escuchar la voz de los sobrevivientes del Centro Clandestino de Detención (CCD).
Con la valentía propia de quienes no olvidan a sus compañeros y mantienen sus convicciones intactas Mario Moran y su compañera Elba Guerrero prestaron sus testimonios que no dejaron dudas sobre su cautiverio en la Esma.

También mencionaron a otros compañeros con los que compartieron detención. Surgen de esta forma nuevos cautivos y nuevos casos en el futuro juicio.
Resulta preocupante la ausencia de público en la sala y mayor difusión en los medios.
La próxima audiencia continúa con nuevos testimonios el día lunes 17 de septiembre a las 09.30 hs. en la Sala SUM.

Comisión juicio Esma.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Comenzó el juicio ESMA IV: 800 víctimas, 10 imputados y un prófugo

Se trata del proceso con mayor cantidad de víctimas que revisa lo sucedido en uno de los más grandes centros clandestinos de detención durante la última dictadura cívico militar. "Todos los casos están probados", señaló Carlos Loza, integrante de la Comisión de Ex Detenidos Desaparecidos.

Redacción Canal Abierto | Este 13 de agosto arrancó el cuarto juicio contra genocidas de la ESMA. El proceso aborda los casos de más de 800 víctimas de delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó durante la última dictadura cívico-militar. Están acusados diez represores, integrantes de esa fuerza, de la Policía Federal, el Batallón 601 del Ejército.

Tras dos postergaciones, el juicio está a cargo del Tribunal Oral Federal en lo Criminal Nº 5, integrado por Daniel Obligado, Adriana Palliotti y Gabriela López Iñíguez. El juez sustituto será Javier Ríos. Las audiencias se desarrollan en los Tribunales de Av. Comodoro Py 2002, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

De los diez imputados, la mitad goza de la prisión domiciliaria, y uno de los represores, Claudio Vallejos se encuentra prófugo de la justicia, por lo que el tribunal ya ordenó su captura. El ex integrante del Servicio de Inteligencia Naval está acusado del secuestro de un pianista brasileño que tocaba con Vinicius de Moraes. También habría participado del asesinato de cinco sacerdotes y seminaristas en la Iglesia de San Patricio.

“Es una causa del presente, no del pasado”, señaló Carlos Loza, integrante de la Comisión de Ex Detenidos Desaparecidos, en diálogo con el programa radial Sobre la Hora. “La pata civil del genocidio durante la última dictadura fueron las empresas que hoy figuran en los famosos cuadernos: es decir, Techint, Pescarmona, Socma. Ellos fueron los beneficiarios de aquella masacre que permitió el saqueo posterior”.

Antes delegado en la Administración General de Puertos, a los 23 años Loza fue secuestrado. Estuvo privado de su libertad en la ESMA durante 21 días. “Durante ese tiempo, entre quienes estábamos allí, nos prometíamos que el que pudiera salir iba a contar ese horro”, contó.

“En caso de ser condenados, estaríamos hablando de nuevos genocidas tras las rejas”, explicó.

Los imputados son:

-Carlos Mario Castellví, alias “Lucas”: oficial retirado de la Armada, integró el área de Inteligencia del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA desde el 11/4/1979 hasta el 1/3/1980.

-Néstor Eduardo Tauro: ex cabo de la Armada, ex jefe de pelotón de fuego de la ESMA, integró el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA desde el 24/3/1976 hasta el 20/12/1976.

-Ramón Roque Zanabria: ex cabo de la Armada, integró el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA, desde el 24/3/1976 hasta el 20/12/1977.

-Carlos Néstor Carrillo, alias “Cari” o “El salteño”: ex suboficial de la Armada, operador de comunicaciones del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA desde el 13/3/1979 hasta el 15/11/1979 (era estudiante en la ESMA al momento de los hechos).

-Raúl Armando Cabral, alias “Tiburón”, ex agente de Policía, integró el Grupo de Tareas 3.3.2 desde el 7/1/1977.

-Miguel Conde, alias “Carames” o “Cortez”: personal civil de Inteligencia del Batallón 601, integró el área de Inteligencia del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA desde el 14/10/1976 hasta el 31/3/1979.

-Horacio Luis Ferrari, alias “Pantera” o “Diego”: contraalmirante retirado de la Armada, integró el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA desde marzo de 1977 hasta enero de 1978.

-Jorge Luis María Ocaranza, ex suboficial de la Armada: ex jefe de grupo de tiradores de la ESMA, integró el Grupo de Tareas 3.3.2 desde el 24/3/1976 hasta el 1/8/1977.

-José Luis Iturri: ex cabo de la Armada, integró el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA desde el 24/3/1976 hasta el 15/11/1976.

-Claudio Vallejos: ex integrante del Servicio de Inteligencia Naval.

martes, 29 de mayo de 2018

Campaña : GENOCIDA SCILINGO: “PERSONA NON GRATA” EN EL AYUNTAMIENTO DE SOTO DEL REAL


El genocida Adolfo Scilingo, ex capitán y partícipe de los “vuelos de la muerte” durante la última dictadura argentina (1976-1983) fue condenado en 2005 por la Audiencia Nacional de España a 640 años de prisión, en aplicación de la justicia universal para procesar los delitos de crímenes de lesa humanidad y genocidio. En 2007 el Tribunal Supremo confirmó su condena, elevándola a 1.024 años de cárcel por delitos de lesa humanidad con el resultado de 30 muertes, con agravante de alevosía, tortura y 256 secuestros seguidos de detención ilegal cometidos por él en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA).

Scilingo cumple condena en la cárcel de Soto del Real, y en la actualidad disfruta de beneficios penitenciarios con salidas transitorias en el pueblo madrileño de Soto del Real.

Estas salidas de un genocida responsable de crímenes especialmente graves y violentos suponen una seria ofensa y crean alarma social para las víctimas y sus familiares, así como para el conjunto de las vecinas y vecinos del pueblo.

Por esta razón, pedimos el apoyo para la solicitud que se presentará ante el pleno del ayuntamiento de Soto del Real, exigiendo que se declare “persona non grata” a Scilingo, y no se permita que un genocida conviva libre e impunemente en el pueblo.
El único lugar para los genocidas es la cárcel

Mandar adhesiones individuales y colectivas, indicando nombre/apellidos y organización) a: casapueblos@nodo50.org

martes, 5 de diciembre de 2017

Después de la sentencia de la megacausa fueron liberados cinco represores de la ESMA

Las consecuencias de las penas bajas

El tribunal autorizó la libertad condicional de cinco condenados, dos ya estaban con prisión domiciliaria. Todos recibirán una pulsera electrónica. La fiscalía y las querellas se quejaron de la falta de proporcionalidad de las penas en relación con los delitos.

Por Alejandra Dandan - imagen: Leandro Teysseire

Llegó el primer efecto de las condenas bajas de la ESMA. El Tribunal Oral Federal 5 liberó a cinco integrantes del Grupo de Tareas 3.3.2 condenados la semana pasada a penas de entre 8 y 11 años de prisión. Los cinco formaron parte del Grupo de Operaciones Especiales de la Armada (GOEA), la estructura operativa que a partir de 1981 se integró al GT. Y todos son conocidos como parte del Informe Basterra, aquel trabajo presentado por Víctor Basterra ante la Justicia en 1984 que reúne datos y las fotos que les hizo a los represores mientras estaba como prisionero en el centro clandestino de la Armada. El TOF tomó la decisión de excarcelarlos luego de una audiencia convocada de modo urgente a pedido del Ministerio Público Fiscal. A la audiencia concurrieron todas las partes. Fiscalía y querellas plantearon oposiciones sobre la base de la nueva ley que protege la vulnerabilidad de las víctimas de crímenes aberrantes y explicaron allí la decisión de apelar el monto de las penas porque las consideran desproporcionadas frente a la magnitud de los crímenes. Uno de los liberados –Héctor Francisco Polchi– fue condenado a 11 años por 65 secuestros y 67 tormentos cuando la pena prevista para un robo con arma, por ejemplo, tiene una escala prevista de 5 a 15 años de prisión. 

“Yo no hablé desde lo jurídico sino de lo que significa que estos genocidas estén en libertad para nuestra seguridad como sobrevivientes”, dice Carlos Lordkipanidse luego de la audiencia y a poco de terminar su presentación frente a los jueces. “Hay que ponerse en el lugar de Víctor Basterra porque cada uno de los tipos que largaron, cada uno de ellos, fue posible reconocerlo solamente por las fotos que él sacó. También estuvo todo el trabajo que hicimos nosotros desde la Asociación (de ex Detenidos) porque al comienzo sólo tuvimos una foto y un apodo, y después hubo que identificar quién era quién, hacer reconocimiento de fotos, buscarlos, porque en muchos casos el poder judicial no se dedicó a hacerlo ”. 

La preocupación por las libertades comenzaron la semana pasada, en el mismo momento que el tribunal leía la sentencia. Al escuchar estas condenas, fiscales y querellas explicaron el problema que se venía: primero por el monto de una parte de las penas y segundo porque sonaron desproporcionadas frente a los hechos imputados. Y ese dato fue confirmado durante la misma lectura de la sentencia por las disidencias que se iban escuchando en el fallo en minoría de uno de los jueces, Daniel Obligado. Obligado dictó en todos los casos penas más altas con los parámetros del juicio anterior, concluido en 2011. 

Pero el miércoles, en la sala, se escucharon las primeras voces de alarma. Una de ellas fue la del coordinador de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, Jorge Auat. Y ayer en diálogo con este diario la fiscal Angeles Ramos explicó la desproporcionalidad. “La consecuencia del veredicto es que la pena se volvió desproporcional en relación a la magnitud del daño causado”, dijo. “ Lo que se advirtió en el veredicto es que se perforó por muy poquito los montos por encima de los mínimos para la cantidad de hechos que el Tribunal probó”. Los fundamentos deberán explicar lo que el jueves quedó esbozado: la relación entre hechos y penas.

En este caso, el beneficio alcanzó a: Héctor Polchi, condenado a once años, Patricio Oscar Altamira, de la Sección Operaciones del GT 3.3.2, condenado a 8 años y seis meses de prisión por 23 secuestros, 25 tormentos y 2 casos de privación ilegal de menores de edad; Daniel Humberto Baucero, del GT, condenado a 10 años por 34 secuestros, 36 tormentos y 3 casos de privación de un menor; Juan de Dios Daer, condenado a 8 años por 6 secuestros y 7 tormentos y a Antonio Rosario Pereyra, condenado a 10 años por 12 secuestros y 11 tormentos. Todos ellos integraron lo que la acusación fiscal denominó GOEA. “En el año 1981 existió lo que se llamó el Grupo de Operaciones Especiales de la Armada, que sumó a la estructura represiva trabajando coordinadamente con la Jefatura de Inteligencia Naval (JEIN). Los legajos de la Armada desclasificados señalaron que sus integrantes realizaron tareas ‘operativas, riesgosas, secretas y militares’. Basterra declaró sostenidamente en todas las instancias que le tocó que el GOEA ‘era lo mismo con otro nombre’. Y se dividía como todo Estado Mayor con sus cuatro departamentos”, señalaron en el juicio los fiscales Mercedes Soiza Reilly y Guillermo Friele. 

Las condenas probaron que el grupo existió, pero también están diciendo que les quitaron las acusaciones por homicidios imputados para esa época, entre ellos el asesinato de Jorge Julio Villar. Para todos ellos la fiscalía había pedido perpetuas. “La audiencia de ayer se fijó a pedido del fiscal Abel Córdoba para que las víctimas puedan dar su opinión de acuerdo a la nueva ley de víctimas”, explicó Liliana Alanís, de Justicia Ya! “La ley dice que para todas las cuestiones que tienen que ver con la libertad debe escucharse a las víctimas. Nosotros dijimos que la ley está vigente. Que corresponde escuchar a las víctimas. Y también adelantamos que nos oponíamos a la excarcelación. La fiscalía le pidió al Tribunal un informe de riesgo sobre la situación de todas las víctimas antes de tomar una decisión. Pero eso era muy difícil en un proceso de excarcelaciones con 24 horas tiempo. Planteamos que no podían ser excarcelados porque están en juego crímenes aberrantes en un proceso que duró cinco años con 40 años de espera. Dijimos que víctimas y testigos son agredidos y amenazados y que si damos la libertad a los genocidas, en vez de ser el juicio más grande de la historia, se iba a transformar en el juicio de la impunidad. Pero el problema también es otro: el haber dictado penas tan bajas, inevitablemente lleva a que al momento de cumplirlas, sean dadas por purgadas”. En la audiencia estuvo el Cels. Y habló el abogado Rodolfo Yanzón sobre la cobertura mediática que aún tienen los detenidos. 

A las cinco de la tarde, el TOF había tomado la decisión de otorgarles la libertad condicional. Pereyra y Altamira ya estaban con domiciliaria. Todos recibirán pulsera electrónica para monitoreo. Los votos fueron de Obligado y Adriana Palliotti. Leopoldo Bruglia está de viaje desde el viernes pasado. 

viernes, 24 de noviembre de 2017

29/11 : Sentencia ESMA : 29/11 - 14 hs. : NI UN GENOCIDA SUELTO !!!


 
 Convocamos a acompañar la lectura del veredicto y a movilizar en las puertas del Tribunal, Comodoro Py

291/11  14 hs.




Contra todos los genocidas


POR TODOS LOS COMPAÑEROS


NI OLVIDO NI PERDÓN NI RECONCILIACIÓN

30.000 compañeros detenidos-desaparecidos : PRESENTES !!



 ASOCIACION 

EX DETENIDOS DESAPARECIDOS