domingo, 31 de octubre de 2010

Testimonios sobre secuestro y desaparicion de Jorge Caffati

“No se hacía otra cosa en esta casa que mirar el teléfono”

La primera testigo de la audiencia María Adela Pastor era la “compañera sentimental” de Jorge Caffati, cuya desaparición es objeto de este juicio. Varios testigos relataron anteriormente el cautiverio del Turco Caffati en la ESMA. Hoy María Adela explicó cómo estuvo secuestrada el 18 de septiembre de 1978, y llevada a la ESMA. La testigo empezó su relato diciendo:“yo era la mujer y la compa en la vida de jorge caffati. Decir esto significa compartir la vida, los afectos, los sueños, los deseos de justicia, libertad y amor por mi país y mi pueblo. Voy a describir sucesos de 32 años.” María Adela prosiguió el relato relatando su secuestro junto con “Graciela” y “el cabezón”: “Antes de llegar a la esquina, nos interceptan 3 vehículos, una camioneta, dos automóviles, con varios hombres vestidos de civil…con armas cortas y largas. Conmigo en acento trasero, me ponen una venda en los ojos y una capucha. Durante el trayecto me preguntan si soy la mujer de Jorge Caffati. Me muestran una foto grande de cuando Jorge cuando tenía 20 años”.

María Adela se da cuenta luego que Jorge Caffati esta también secuestrado en la ESMA. Reconoce su voz que le dice “ “te quiero mucho, segui creyendo en la gente que todavía queda gente derecha”: ahí recién me doy cuenta que era Jorge. Me llevan a un lugar donde me acuestan en el suelo, se escucha una puerta metálica, mucho ruido. Un guardia le dice a otro, a quienes no tienen que darnos agua. Me dan numero y un nombre.”

“Pasan horas, me vienen a buscar y me llevan a un cuartito, escuchó la voz de jorge que les pide que me dejen sacar la capucha. Mandaban a comprar naranjas. Jorge pide un cigarrillo. Lo veo a Jorge cuando me saco la capucha, cadena en los tobillos, camisa celeste limpia, pantalón oscuro y sonríe. Yo lloro y él sonríe. Pide acercarse. Lo acercan. Quedamos casi pegados unos al otro. Y nos podemos tocar las manos, nos podemos abrazar y hasta dar un beso. El turco me dice “estoy escribiendo, voy por el año 62/63, voy a tratar de escribir algo lo más largo posible”… me dice “Pintate píntate”. La verdad que la cara era de cadáver, cuando me pude ver en un espejo.”, continuó la testigo.

La testigo fue liberada a los 12 días de detención junto con Graciela. En cuanto a Caffatim relato sus llamadas telefónicas: “Habían dicho antes de sacarme que Jorge iba a llamar por teléfono al domingo siguiente y así fue. Jorge llamo por teléfono a la casa de la paternal, 9 veces en total. En 7 oportunidades en el mes de octubre…El grupo familiar estaba prendido al teléfono. No se hacía otra cosa en esta casa que mirar el teléfono. En alguna de esta habrá atendido su mama. Otra vez atendí yo. El tono de la llamada era un tono positivo. Se lo escuchaba bien, sereno. Eran conversaciones de lo cotidiano. Decir que había escuchado motivo musical que tratemos de escuchar. 7 llamados en octubre. En el mes de noviembre primera semana, un llamado donde hablaba de la posibilidad que vayan a otro lado. Pide ropa para ir no se adonde. La última vez que llama del mes de noviembre, era diferente, apagado. Tono de voz casi triste donde ninguna señal de expectativa, donde no se habla de visita, ni de ropa. Fue el ultimo llamado.” “Malena” también evocó a otros compañeros de militancia que fueron secuestrados en la ESMA, “el grupo villaflor”.

José Martinez era compañero de militancia de Caffati. Ante la audiencia explicó las últimas 24 horas de libertad del turco, cuando no llego nunca a la cita “el cabezón” y que María Adela no volvió a casa. Relató así como dejo el Turco a casa de su madre, luego de haberse reunido varias veces para evaluar lo que convenía hacer antes esta situación alarmante. En la cuadra alrededor de la casa, habían 2 Ford falcón con gente esperando. Martínez evocó el militante Caffati, el romántico Caffati, él a quién le gustaba “los perdedores”. Se refirió a su integridad, “La vida de caffati era la vida de un militante en serio. Creía en el hombre nuevo y quería aproximarse como ejemplo de vida a lo que debía ser ese nombre nuevo. Era un romántico. El escape del era el romanticismo.”

Por último declaró Roxana Salomane, testigo presencial del secuestro de Angela Aguad, en la Iglesia Santa Cruz. La testigo tenía 7 años al momento de los hechos pero pude reconocer a Astiz como uno de los que estaba presente.

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