miércoles, 14 de marzo de 2012

Pedido de captura internacional a Mario Alfredo "Churrasco" Sandoval por delitos de lesa humanidad

De la ESMA a la Corte de Nicolas Sarkozy

El ex oficial de Coordinación Federal que se radicó en París y consiguió conchabo como asesor en el área de defensa y seguridad del gobierno francés es buscado por Interpol. El juez Torres pidió su detención en el marco de la causa ESMA.

 Por Nora Veiras

Mario Alfredo Sandoval, ex oficial de Coordinación Federal durante la dictadura, supo reciclarse con proyección internacional. Insertado como asesor en temas de seguridad y defensa en el gobierno de Nicolás Sarkozy, debía estar convencido de que su pasado en la Argentina ya no lo perseguiría. No fue así: el juez federal Sergio Torres le acaba de pedir a Interpol la captura internacional de Sandoval, acusado de “tormentos, privación ilegal de la libertad agravada e imposición de tormentos con resultado de muerte”, con el fin de solicitar su extradición. Pablo Yadarola, secretario de Torres, le dijo a Página/12 que en testimonios de sobrevivientes de la Escuela de Mecánica de la Armada se reiteraba el alias de “Churrasco” y en base a la investigación se concluyó que el sobrenombre corresponde al ex oficial de la Policía Federal.

En marzo de 2008, Página/12 publicó que Churrasco Sandoval se había radicado en París y se presentaba como miembro del Consejo de Defensa de Sarkozy. Su currículum estelar con cursos en La Sorbona impedía conocer pergaminos menos ilustres. En los ’70, como egresado de la Escuela de Policía Ramón Falcón, actuó en Coordinación Federal de la mano de represores de la talla de Evaristo Basteiro, jefe del centro clandestino que funcionaba en esa dependencia. También supo brindarle “servicios” a la Marina.

La cooperación entre la Federal y la Armada es la causa del pedido de detención internacional, fechado el 6 de marzo, que ingresó a la sede de Interpol Argentina. “En cuanto a los hechos que se le reprochan al nombrado –dice el escrito– se trata de su participación y la responsabilidad que podría corresponderle en relación con la actuación entre los años ’76 y ’83 de la unidad de tareas 3.3.2 de la Armada, con base operativa en la ESMA, resultando que los integrantes de dicho grupo pertenecían a la Policía Federal Argentina y Servicio Penitenciario Federal.” El requerimiento del juez precisa que en enero de 2006 en su “legajo personal de la Policía Federal Argentina habría consignado como último domicilio de residencia la República Francesa, en París”. El juez señala que los delitos que se le imputan son de lesa humanidad y se consideran imprescriptibles, con penas de prisión o reclusión de 8 a 25 años.

En el ’77, Sandoval tenía como domicilio de destino Moreno 1417, séptimo piso, es decir Coordinación Federal. Con el número de legajo 1076 /1163 de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep) aparece mencionado el secuestro de un estudiante de Arquitectura en el barrio de Belgrano. La familia Abriata declaró que el oficial a cargo del operativo se presentó como “Sandoval, de Coordinación Federal”. En el ’76, Sandoval había sido destinado con el grado de subinspector a la Comisión de Asuntos Políticos. El jefe era el comisario inspector Evaristo Besteiro, quien quedó impune por la aplicación de la Ley de Punto Final. Ya en democracia, Sandoval tuvo otras causas menores con la Justicia por defraudación y violación de correspondencia. A fines de los ’80 egresó de la Licenciatura en Seguridad de la Universidad de la Policía Federal. Después se supo poco de él, hasta que en el 2002 reapareció en la Escuela Superior de Guerra. Con la “chapa” de delegado de la Unión Europea para conversaciones de paz en Colombia consiguió autorización para llevar a dos colombianos a dar un curso a militares argentinos. En medio de la exposición, uno de ellos se presentó como “comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia”, un hombre de Carlos Castaño, el jefe de las AUC. Los oficiales dieron por terminado el encuentro y al responsable de haberlo permitido casi le cuesta la carrera porque Sandoval no le había advertido quiénes serían los expositores. Por esos años, había comenzado una campaña sucia para vincular a los grupos piqueteros con las FARC.

Una página web reprodujo en París el artículo publicado por este diario y Sandoval les inició juicio a sus responsables. Ahora, Interpol lo está buscando.

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